En los últimos años, el consumo de drogas en Cuba ha aumentado de manera alarmante. Una sustancia en particular está en el centro de la crisis: «El Químico». Esta droga sintética, de fácil acceso y bajo costo, se vende por tan solo 150 o 200 CUP, incluso más barato que algunos alimentos. Sus efectos alucinógenos y estimulantes han provocado múltiples casos de intoxicación, convulsiones y crisis psicóticas.
A pesar de la supuesta política de «tolerancia cero» del Gobierno, el tráfico de drogas sigue creciendo en la isla. En 2024, al menos 51 jóvenes y 72 menores de edad estuvieron involucrados en delitos relacionados con estupefacientes, muchos de ellos en zonas empobrecidas de La Habana. La combinación de crisis económica, corrupción y falta de control sobre los ingredientes utilizados en estas drogas ha generado un mercado peligroso y en expansión.
¿Qué hay detrás de esta crisis?








Modesto
Lourdes Corria