Autor

Yenys Laura Prieto
Periodista, poeta y creadora de contenidos audiovisuales. Licenciada en Periodismo por la Universidad de La Habana (2012). Máster en Literatura Española e Hispanoamericana, Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Salamanca (2022). Desde el periodismo o la investigación prefiere hurgar en las tachaduras, los silencios y las «voces sumergidas».
La crisis en la isla se fragmenta en escenas que revelan prioridades y tensiones dentro del sistema. En paralelo, el Estado aspira a que el sector privado invierta en energía y sostenga una red eléctrica colapsada.
La quema en las ciudades de la basura que no se recolecta y los efectos nocivos para la salud son los nuevos problemas que enfrentan los cubanos hoy, problemas que se suman a la crisis generalizada del país.
La escena diplomática que rodea hoy a Cuba no está marcada por rupturas formales, sino por matices. Las declaraciones públicas de los aliados históricos del régimen cubano mantienen el tono amistoso, pero cuando se revisan los hechos, el respaldo externo aparece medido.
Mientras el Gobierno apuesta por el ahorro y soluciones domésticas como los paneles solares —inaccesibles para la mayoría—, crecen las desigualdades y se agrava la crisis productiva. A la par, se anuncian cambios en la distribución de alimentos y planes de autosuficiencia que economistas cuestionan por su viabilidad.
¿El país se asoma a una transición política o se encamina hacia un endurecimiento aún mayor del sistema?
Una regularización extraordinaria anunciada por el Gobierno español abre una vía legal para medio millón de migrantes, incluidos miles de cubanos. La abogada y gestora administrativa Yeney Acea, desde Madrid, explica quiénes pueden acogerse, qué requisitos se exigirán y por qué esta medida puede marcar un antes y un después para quienes llevan años en un limbo legal.
La norma —aún en proceso— permitiría trabajar y residir legalmente desde el inicio del trámite.
En una de las semanas más tensas de la crisis electroenergética cubana, el contraste entre el relato oficial y la vida cotidiana volvió a quedar expuesto.
Cuba vivió una semana marcada por la tensión política y una nueva escalada represiva. Mientras un video ampliamente compartido reavivó el debate sobre el rechazo ciudadano a la propaganda oficial, en distintos puntos del país se reportaron interrogatorios, detenciones y advertencias policiales contra personas que expresaron opiniones críticas en redes sociales, en medio de apagones prolongados y una crisis económica que no da tregua.
Las autoridades han respondido con un discurso centrado en el sacrificio y la confrontación.
La presión internacional sobre el régimen cubano se ha intensificado en las últimas horas, en un contexto marcado por la crisis venezolana y sus efectos directos sobre La Habana.
La aerolínea española Plus Ultra, investigada en España por presunto blanqueo de capitales, ha mantenido vínculos operativos con el Gobierno cubano, incluido el alquiler del avión usado por Díaz-Canel. El caso se suma a las dudas sobre los flujos financieros y energéticos que sostienen al régimen, en plena crisis interna.
Cuba se queda a oscuras… y no es una metáfora. Mientras los apagones se hacen interminables, las importaciones de petróleo y combustibles cayeron más de un 35 % en los primeros diez meses de 2025. ¿Qué pasó con los aliados que debían sostener el sistema?
Desde principios de octubre de 2025, Cuba enfrenta un aumento inusitado de casos de dengue, chikunguña y oropouche. La falta de transparencia gubernamental impide saber con precisión cuál es la magnitud de la crisis. Aunque no hay datos disponibles, varias denuncias confirman el saldo mortal de la nueva epidemia.
Millones de dólares en ayuda internacional se han movilizado hacia Cuba tras el paso del huracán Melisa, que dejó más de 76 000 viviendas afectadas y unos 5 000 derrumbes totales en el oriente del país. Naciones Unidas, gobiernos y organizaciones humanitarias enviaron alimentos, medicamentos y materiales de emergencia, pero en varias comunidades la población asegura que la asistencia estatal no ha llegado o ha sido muy reducida.
Cuba atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Brotes simultáneos de dengue, hepatitis, y hasta casos de tuberculosis, se extienden por varias provincias en medio de un colapso hospitalario sin precedentes.
El dengue, la hepatitis y el hambre son parte del día a día de un país que se desangra en silencio. No esconden solo los muertos, también el precio del poder. Con el ascenso al cargo de viceprimer ministro de Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino-nieto de Fidel y Raúl Castro, el mensaje es claro. Nada cambia, el poder sigue en las mismas manos mientras el pueblo cubano paga el costo con su salud y su vida.
Autores

Yenys Laura Prieto
Periodista, poeta y creadora de contenidos audiovisuales. Licenciada en Periodismo por la Universidad de La Habana (2012). Máster en Literatura Española e Hispanoamericana, Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad de Salamanca (2022). Desde el periodismo o la investigación prefiere hurgar en las tachaduras, los silencios y las «voces sumergidas».
La crisis en la isla se fragmenta en escenas que revelan prioridades y tensiones dentro del sistema. En paralelo, el Estado aspira a que el sector privado invierta en energía y sostenga una red eléctrica colapsada.
Mientras el Gobierno apuesta por el ahorro y soluciones domésticas como los paneles solares —inaccesibles para la mayoría—, crecen las desigualdades y se agrava la crisis productiva. A la par, se anuncian cambios en la distribución de alimentos y planes de autosuficiencia que economistas cuestionan por su viabilidad.
En una de las semanas más tensas de la crisis electroenergética cubana, el contraste entre el relato oficial y la vida cotidiana volvió a quedar expuesto.
La aerolínea española Plus Ultra, investigada en España por presunto blanqueo de capitales, ha mantenido vínculos operativos con el Gobierno cubano, incluido el alquiler del avión usado por Díaz-Canel. El caso se suma a las dudas sobre los flujos financieros y energéticos que sostienen al régimen, en plena crisis interna.
Millones de dólares en ayuda internacional se han movilizado hacia Cuba tras el paso del huracán Melisa, que dejó más de 76 000 viviendas afectadas y unos 5 000 derrumbes totales en el oriente del país. Naciones Unidas, gobiernos y organizaciones humanitarias enviaron alimentos, medicamentos y materiales de emergencia, pero en varias comunidades la población asegura que la asistencia estatal no ha llegado o ha sido muy reducida.
La quema en las ciudades de la basura que no se recolecta y los efectos nocivos para la salud son los nuevos problemas que enfrentan los cubanos hoy, problemas que se suman a la crisis generalizada del país.
¿El país se asoma a una transición política o se encamina hacia un endurecimiento aún mayor del sistema?
Cuba vivió una semana marcada por la tensión política y una nueva escalada represiva. Mientras un video ampliamente compartido reavivó el debate sobre el rechazo ciudadano a la propaganda oficial, en distintos puntos del país se reportaron interrogatorios, detenciones y advertencias policiales contra personas que expresaron opiniones críticas en redes sociales, en medio de apagones prolongados y una crisis económica que no da tregua.
Las autoridades han respondido con un discurso centrado en el sacrificio y la confrontación.
Cuba se queda a oscuras… y no es una metáfora. Mientras los apagones se hacen interminables, las importaciones de petróleo y combustibles cayeron más de un 35 % en los primeros diez meses de 2025. ¿Qué pasó con los aliados que debían sostener el sistema?
Cuba atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Brotes simultáneos de dengue, hepatitis, y hasta casos de tuberculosis, se extienden por varias provincias en medio de un colapso hospitalario sin precedentes.
La escena diplomática que rodea hoy a Cuba no está marcada por rupturas formales, sino por matices. Las declaraciones públicas de los aliados históricos del régimen cubano mantienen el tono amistoso, pero cuando se revisan los hechos, el respaldo externo aparece medido.
Una regularización extraordinaria anunciada por el Gobierno español abre una vía legal para medio millón de migrantes, incluidos miles de cubanos. La abogada y gestora administrativa Yeney Acea, desde Madrid, explica quiénes pueden acogerse, qué requisitos se exigirán y por qué esta medida puede marcar un antes y un después para quienes llevan años en un limbo legal.
La norma —aún en proceso— permitiría trabajar y residir legalmente desde el inicio del trámite.
La presión internacional sobre el régimen cubano se ha intensificado en las últimas horas, en un contexto marcado por la crisis venezolana y sus efectos directos sobre La Habana.
Desde principios de octubre de 2025, Cuba enfrenta un aumento inusitado de casos de dengue, chikunguña y oropouche. La falta de transparencia gubernamental impide saber con precisión cuál es la magnitud de la crisis. Aunque no hay datos disponibles, varias denuncias confirman el saldo mortal de la nueva epidemia.
El dengue, la hepatitis y el hambre son parte del día a día de un país que se desangra en silencio. No esconden solo los muertos, también el precio del poder. Con el ascenso al cargo de viceprimer ministro de Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino-nieto de Fidel y Raúl Castro, el mensaje es claro. Nada cambia, el poder sigue en las mismas manos mientras el pueblo cubano paga el costo con su salud y su vida.
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