Organizaciones de cubanos exiliados en Estados Unidos y activistas independientes esperan que la Administración Trump autorice iniciativas pacíficas para llevar ayuda humanitaria por vía marítima hacia Cuba. Enviarán una solicitud formal al Departamento de Estado, respaldada por firmas que recogerán el 21 de marzo de 2026 durante un evento en Lummus Park (Miami). Así lo informaron sus promotores en una conferencia de prensa que convocó el Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR) y el Movimiento Democracia (MD).
Al anunciar la iniciativa el 16 de marzo de 2026 en Lummus Park, la activista Salomé García leyó una carta dirigida al secretario de Estado, Marco Rubio, para que «considere la concesión de una excepción específica a las regulaciones vigentes emitidas bajo la Proclama Presidencial 6867 de 1996».
La Proclama 6867, firmada por el entonces mandatario Bill Clinton, declaró una emergencia nacional relacionada con la navegación hacia Cuba tras el derribo de avionetas civiles de Hermanos al Rescate por parte de la fuerza aérea del castrismo; y establece que «el ingreso no autorizado de embarcaciones sujetas a la jurisdicción de Estados Unidos en aguas territoriales cubanas viola las leyes estadounidenses y es contrario a la política de Estados Unidos».
Desde entonces, la proclama ha servido de base legal para restringir expediciones marítimas organizadas por activistas o grupos civiles desde territorio estadounidense con destino a Cuba.
En medio de uno de los peores momentos de la crisis cubana, los activistas y exiliados buscan que el Gobierno estadounidense haga una excepción que les permita dar una «respuesta cívica» al Convoy Nuestra América. Este «convoy» estaría llegando a Cuba el 21 de marzo, organizado por grupos afines al régimen de La Habana como la Internacional Progresista, un movimiento que incluye en su consejo asesor a Mariela Castro, hija del general Raúl Castro.
La carta al secretario Rubio —exsenador de Florida y de ascendencia cubana— continúa así: «Somos ciudadanos cubanos residentes en EE. UU. que estamos organizando una misión marítima, independiente, para ingresar a Cuba y entregar directamente suministros humanitarios, alimentos y medicinas a la población. Esta iniciativa se desarrollaría en condición pacífica, con participantes plenamente identificados y en cumplimiento de las normas de navegación aplicables en aguas internacionales».
La activista defiende que, si iniciativas como el convoy progubernamental permiten que extranjeros lleven insumos a Cuba, «resulta jurídicamente indispensable garantizar que los ciudadanos cubanos puedan ejercer en igualdad de condiciones su derecho a entrar en su país».
En declaraciones a elTOQUE, Ramón Saúl Sánchez, líder del Movimiento Democracia, explicó que su petición «al Gobierno de Estados Unidos [es] que se desvincule del régimen, que no haga negocios con la élite ni les lance un salvavidas, que se vincule con el pueblo de Cuba».
Sánchez instó a los cubanos dentro del país a que «reclamen en el malecón [de La Habana] lo que le envía el pueblo de México, para que el régimen no venda esa mercancía» que llevará el convoy oficialista.
Asimismo, exigió a las autoridades de Cuba: «reconocer nuestro derecho a entrar en nuestro país para ayudar a nuestro pueblo, independientemente de nuestra ideología».

Foto: Rachel Pereda
«Llevamos casi 70 años siendo la primera fuente de ayuda humanitaria de ese pueblo. Queremos que se nos permita ir a Cuba y ayudar a nuestra gente de una forma ordenada», agregó Ramón Saúl Sánchez, quien impulsó flotillas de exiliados en el pasado.
En su opinión, el exilio no puede «tener amarras» para ayudar a los cubanos en la isla en un contexto de aguda crisis económica, social y política.
«Queremos poder demostrar al pueblo de Cuba, más allá de las palabras, que estamos con ellos en este momento crítico en que están saliendo a las calles a protestar», concluyó Sánchez.
Norges Rodríguez, activista y periodista, también informó que el próximo sábado 21 de marzo, además de la recogida de firmas para la petición al Departamento de Estado, habrá un «encuentro por el derecho a regresar de los cubanos» que incluirá una manifestación y «debates colectivos» para coordinar acciones futuras.
«Regresar a la tierra propia es un derecho humano (…). Si el mar y el regreso pueden abrirse a extranjeros también deben abrirse a los cubanos, ese es nuestro hogar y necesitamos el camino abierto para regresar a reclamar lo que nos pertenece», agregó Rodríguez.









