—Lo dije siempre: Valdés Mesa va a ser nuestro salvador.
—¿Puede salvar algo cuando repite lo que todo el mundo sabe?
—Logra más cuando amplía su universo de visitas a visitas por todo el universo. Esta vez viajó a Astaná, Kazajistán.
—¡¿Astallá?! ¿Y Canel por qué no fue?
—Lo dejaron en Casajistán. Temen por su vida. Como no contamos con combustible para los aviones, estos tienen que aterrizar en servicentros del Caribe. Aprovecharían los yanquis para secuestrar a nuestro primer secretario. Sería un baño de sangre.
—¿Piensas en serio que el Comando Sur necesitaría abrir fuego contra el resistente creativo?
—Para nada. A él se le saca de paso solo con plantearle una pregunta incómoda. Pero ha prometido que defenderá pecho por delante su puesto al frente de Cuba.
—Mejor que lo haga Lis. Algo de pecho tiene.
—No me dejas cerrar la idea. Valdés Mesa no es segundo de nadie.
—En eso discrepo: nuestro vicepresidente es segundo de un don Nadie.
—Convengamos que es así. Mas nadie le quita el mérito de haber sido el enviado de Cuba al Consejo Supremo Económico Euroasiático.
—Falta que le hace a la economía que alguien le brinde consejos supremos, no importa si eurasiáticos.
—Para eso sostuvo un encuentro con el viceprimer ministro de la República Socialista de Vietnam, Ho Quoc Dung, quien le expresó que «él, como todos los integrantes de su Gobierno, tiene la indicación del secretario general del Partido Comunista y presidente de la nación asiática, To Lam, de apoyar a Cuba en todo cuanto sea necesario».
—To Lam se vira pa To Lao.
—No es casual que días después del encuentro entre Salvador Quoc y Ho Valdés, el gran Miguel se reuniera con representantes de Agri-VMA.
—¿Las siglas de «La Agricultura Va Mal, Agoniza»?
—Es el nombre de una empresa vietnamita que logra en suelo cubano rendimientos de arroz ya olvidados.
—Si quieres, nos ponemos a hablar de cosas ya olvidadas.
—Solo replico lo que mencionó Canel cuando constató que «En Cuba crece un arroz con raíces de amistad verdadera»: «Esto es prosperidad productiva: sustituimos importaciones; logramos producciones que no estábamos teniendo, empleo, ingresos para la familia, bienestar… Ya esto está asociado a la prosperidad».
—¿Arroz o marihuana?
—Marihuana. Agregó que «en poco tiempo Cuba podrá ser capaz de autoabastecerse de arroz».
—El fenómeno fue descrito recientemente por el periódico Granma, en un artículo dedicado a la «slopaganda», un neologismo en inglés que une las palabras «slop» (bazofia) y «propaganda».
—Hasta el órgano oficial del Partido ridiculiza a su máximo representante del poder.
—Se refiere a Trump. Pero es tan bueno leer en ese análisis que «La IA permite representarlo como guerrero, constructor, redentor, figura religiosa o líder histórico…». Parece que habla de Raúl. La que se armó con su cumpleaños 95 fue grande; no quiero ver qué pasará si le buscan un poni para que siga poniendo los pies en el estribo. Si «Raúl es Raúl», 95 es 95. De seguro llegará a 190.
—Dios nos proteja. Prefiero eso de que «Cada imagen dice: “nos atacan”, “nuestro líder resiste”, “el enemigo es monstruoso”, “la nación debe ser recuperada…”». Huele a discurso de tribuna antimperialista en la Casa Blanca.
—El Comandante lo predijo en una de sus Reflexiones: «Están las condiciones creadas para que el país comience a producir masivamente tribunas antimperialistas, que son además fuentes inagotables de carne, huevo y leche».
—Hay que tener huevos y mala leche (como la del General de Ejército al prometernos un vaso diario) para lanzarnos en cara a través de la prensa y los noticieros que Raúl es «Hermano de su hermano, amigo del Sur Global, tejedor de articulaciones de bienestar y paz, compatriota de todos los suyos, pocas veces un individuo se metió tan adentro en las entrañas de los cubanos».
—No digo yo si las entrañas van a sentirlo.
—«Para llevárselo, tendrían que buscar un helicóptero de once millones de asientos con que no cuenta el Pentágono». ¡Aceptan que todos los cubanos desean irse!
—Es que «Raúl es un país». Y a un país con chochera… Canel reconoce al «hijo amoroso, al hermano leal, al esposo, padre, abuelo, amigo y jefe exigente, afectuoso y sincero, al combatiente intrépido, al dirigente original, al guardián de las esencias». Oigan eso: «Guardián de las esencias». ¡Tan vasto currículo para terminar de CVP en una fábrica de perfumes!




