Exclusiva: Noslen Díaz confirma su baja y aclara por qué deja el voleibol cubano

Foto: Facebook de Noslen Díaz
La historia de Noslen Díaz con el voleibol de playa cubano dio un giro que hace apenas un mes parecía poco probable.
Si a inicios de enero de 2026, el atleta aclaraba a elTOQUE que no había solicitado la baja de la Federación Cubana de Voleibol y que deseaba continuar vistiendo la camiseta nacional, hoy el panorama es distinto.
El artemiseño confirmó en declaraciones exclusivas que su salida es un hecho y que no continuará en la estructura federativa.
El 12 de febrero de 2026 se difundió la noticia, a través del colega Robert García, de que Díaz y su compañero Jorge Luis Alayo habían solicitado oficialmente la baja del equipo nacional, en medio de una polémica por los atrasos en el pago de premios correspondientes a varios torneos internacionales.
Entonces, el silencio institucional contrastó con la repercusión mediática. Hoy, es Noslen quien despeja dudas.
La decisión no fue impulsiva. Durante enero, se mantuvo entrenando mientras se definía el futuro de la pareja que llevó a Cuba a resultados históricos: novenos en el Campeonato Mundial de Australia 2025 —la mejor ubicación de una dupla cubana en ese evento—, títulos en el Volleyball World Beach Pro Tour en Quintana Roo, oro en la Supercopa de Rusia y múltiples podios en el circuito internacional.
«Hasta que se decidió todo sobre cómo iba a quedar la dupla masculina, estuve entrenando. Tras conocer lo que se haría, me fui», explicó el jugador de más de dos metros de estatura, uno de los principales referentes del voleibol de playa cubano en los últimos años.
La separación de Alayo fue determinante en su decisión. A sus 23 años y en plena madurez competitiva, Díaz optó por no continuar sin el atleta villaclareño a su lado.
«No quise seguir jugando con un nuevo compañero. Ahora, lo que quiero es que me entreguen la baja y casarme», añadió. Su prioridad inmediata parece estar fuera de la arena. «Estoy esperando el casamiento con mi novia (la voleibolista estadounidense Kylie Deberg)», comentó, dejando claro que aprovechará este período para enfocarse en su vida personal mientras define su próximo paso profesional.
«Espero poder seguir jugando pronto en el extranjero», adelantó, aunque no confirmó si tiene alguna propuesta concreta.
Uno de los puntos más sensibles del caso de Díaz y Alayo ha sido el impago de premios. Según reportes previos, la cifra adeudada asciende a 107 000 USD, correspondientes a resultados en eventos internacionales, incluido el Mundial de diciembre de 2025.
En enero, Díaz reconoció a elTOQUE que «lo del dinero es cierto», aunque expresó confianza en que se resolvería su caso. Un mes después, el tema sigue generando especulación.
Ante la pregunta sobre si finalmente se efectuó el pago, el jugador aclaró a elTOQUE: «eso lleva un proceso, el cual no vamos a hacer por ahora con la Federación Cubana, pero ellos no tienen la culpa del impago. Ese dinero queda depositado en el banco de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB)».
Con la declaración, deslindó responsabilidades directas de la Federación Cubana de Voleibol y apuntó a un proceso más complejo vinculado a los mecanismos de pago de la FIVB.
Según documentos oficiales de la FIVB, ellos pagan directamente los premios en metálico a los jugadores individuales mediante transferencia bancaria, siempre que estos proporcionen sus datos bancarios completos (IBAN, Swift, etcétera) en su perfil del Volleyball Information System (VIS).
En el caso de los atletas cubanos (posiblemente por regulaciones del Inder o falta de datos personales del jugador), el dinero podría depositarse en una cuenta bancaria asociada a la Federación Cubana o gestionada por ella, pero la FIVB no lo transfiere allí a menos que el jugador lo especifique. No obstante, la entidad cubana sí es responsable de distribuir el premio oportunamente una vez esté accesible en sus cuentas.
La salida de Díaz reabre el debate sobre la sostenibilidad del deporte de alto rendimiento en Cuba. No se trata de cualquier caso: hablamos de una dupla que logró ubicarse entre las diez mejores del ranking mundial y que devolvió protagonismo internacional al voleibol de playa cubano.
La química construida durante años entre Díaz y Alayo era uno de los principales activos deportivos del país en esta modalidad. Sustituir ese engranaje no será sencillo ni inmediato.
Por ahora, Noslen Díaz cierra una etapa. Su futuro inmediato está en pausa, pero su talento permanece intacto. En el circuito internacional, un jugador de su calibre rara vez permanece mucho tiempo sin ofertas.











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