La angustia de Isis Rodríguez Ameneiro cambió el 9 de agosto de 2026. Ese día, C. llegó a su casa para hacerle una confesión impactante. Su hija Maydeleisis Rosales Rodríguez, quien desapareció hace cinco años, había sido presuntamente asesinada por su expareja, que identificaremos como R.
«C. — cercano a la expareja de Maydeleisis— me hizo esa confesión y me dijo que no soportaba más los maltratos de R. hacia él, me aseguró que ese hombre lo tiene amenazado de que si confesaba el crimen a él también le podía pasar algo», revela Rodríguez Ameneiro a elTOQUE. Se desconoce cuál sería la implicación de C. en el presunto crimen.
Maydeleisis Rosales Rodríguez tenía 16 años cuando el 31 de mayo de 2021 fue vista por última vez en un parque de Centro Habana. En cuanto Isis se dio cuenta de que su hija no daba señales de estar en ningún lugar habitual denunció la desaparición en la estación policial de la calle Zanja.
Cinco años después, cuando Rodríguez Ameneiro escuchó la supuesta confesión acudió otra vez a la estación de Zanja e hizo una declaración en la cual narra la confesión de C., y señala que considera a R. como el presunto autor del feminicidio contra su hija.
«El trabajo de la Policía ha sido pésimo. He denunciado en varias oportunidades y ellos dicen que van a hacer, pero en la concreta no hacen mucho. A raíz de mi declaración, la Policía los detuvo a los dos, pero enseguida los pusieron en libertad. Ellos negaron cualquier implicación en un asesinato y las autoridades decidieron soltarlos», asegura Rodríguez Ameneiro.
Hasta el momento, no se conoce la existencia de pruebas físicas u otras evidencias que impliquen a la expareja de Maydeleisis o a la persona que realizó la confesión en el supuesto crimen. Tampoco hay declaraciones oficiales sobre si esa es una línea de investigación abierta por la Policía.
Rodríguez Ameneiro ha denunciado en otros momentos que la Policía la presionó para que no realizara declaraciones a la prensa independiente y la han amenazado al decirle que eso es «contrarrevolución». A pesar de las amenazas, Rodríguez Ameneiro no se ha amilanado y nunca ha dejado de denunciar la desaparición de su hija y ahora el posible asesinato.
En estos momentos, asegura, no mantiene ningún tipo de comunicación con los presuntos culpables y no sabe dónde pudiera estar el cuerpo de su hija. Su cabeza aún está llena de interrogantes. ¿Cuál fue el móvil del presunto feminicidio? ¿C. también estaría implicado? ¿Cómo ocurrió el asesinato de una joven de 16 años? ¿Por qué la Policía no investiga más a fondo?
«Son preguntas que me hago constantemente», confiesa la madre. «Desde que lo supe he denunciado en redes sociales a R. como el responsable de la desaparición de mi hija, pero la Policía nunca ha investigado a profundidad. El 28 de agosto, presenté quejas sobre la inacción de las autoridades ante el Ministerio de Justicia y el Partido Comunista, pero aún no he obtenido respuesta», añade.
El primer aviso de que la desaparición se podía tratar de un posible feminicidio lo recibió la prima de Maydeleisis Rosales en 2023 tras recibir varios mensajes en redes sociales de un desconocido que la invitaba a salir. Ante la negativa de la joven, el perfil que se identificaba como Ale Pérez le replicó: «Con razón mataron a tu prima».
La madre de Maydeleisis entregó esa información a Mario Guerra, el oficial que en ese momento atendía homicidios en la estación policial de la calle Zanja. La respuesta del policía, molesto, fue: «Estoy haciendo mi trabajo».
Pero su trabajo no ha dado resultados. De confirmarse la muerte de Maydeleisis, sería la número 366 registradas por iniciativas independientes —como el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT) y la plataforma YoSíTeCreoenCuba (Ystcc)— desde 2019 hasta septiembre de 2026; de ellos, 2023 es el año con más feminicidios (90). Hasta el 17 de septiembre se habían reportado 52 casos en 2026.
Sin protocolo
Un texto de elTOQUE Jurídico de 2022 señala que no existe un protocolo o un sistema especial para investigar las desapariciones en Cuba; los testimonios de familiares apuntan a que las autoridades manejan los casos de espalda a los interesados. Algunos han atestiguado que la búsqueda de su familiar no quedó a cargo de un cuerpo especializado del Ministerio del Interior, sino de la sección de búsqueda y captura de la Policía, la que localiza y presenta ante la justicia a los prófugos. Otros denuncian haber pasado meses sin recibir reportes de actualización de los casos. Más allá de la queja ante el Minint o la Fiscalía, las familias no tienen cómo exigir que las instituciones actúen ni cómo oponerse al archivo de la investigación o a la suspensión de la búsqueda.
La sociedad civil y el activismo feminista independiente han demandado, además, protocolos específicos para cuando las víctimas son mujeres, adolescentes y niñas —como los que existen en otros países—. El fundamento de la exigencia es que esas desapariciones tienen especificidades: ONU Mujeres ha advertido que a menudo están vinculadas con otras formas de violencia de género ―la sexual, la trata, los feminicidios― y que por ese motivo la búsqueda y la investigación deben hacerse con perspectiva de género y con un despliegue inmediato de acciones.
El caso de Maydeleisis Rosales Rodríguez motivó a la activista feminista Marta María Ramírez a crear en febrero de 2023 el hashgtag #AlertaMayde para la desaparición en Cuba de menores de edad y #AlertaYeniset para la desaparición de mujeres adultas, debido a la desaparición y posterior confirmación de la muerte a manos de un hombre de Yeniset Rojas Pérez, de 33 años, en Ranchuelo, Villa Clara.
La muerte de Yeniset Rojas y la sospecha en el caso de Maydeleisis Rosales parecen confirmar un patrón ampliamente extendido tanto en Cuba como en otros países de su entorno: el 83.3 % de los feminicidios fueron cometidos por parejas o exparejas de la víctima.
Ante el trabajo sostenido de denuncia de la sociedad civil y organizaciones independientes, la progubernamental Federación de Mujeres Cubanas se vio obligada a crear en 2023 el Observatorio de Cuba sobre Igualdad de Género. Dicha entidad dio a conocer que los Tribunales cubanos conocieron en 2025 de 49 casos de mujeres de 15 años o más que fueron asesinadas por sus parejas o exparejas.
Aunque es un paso de avance, la opacidad característica del régimen cubano se hace notar en la entidad estatal, ya que no publican muchos de los datos necesarios —como la fecha exacta del hecho delictivo o las edades de las víctimas— ni reconocen el delito como un feminicidio.
El Código Penal cubano tampoco tipifica el delito de feminicidio, aunque sí comprende la posibilidad del Tribunal de incrementar en un tercio el límite máximo del marco legal de la sanción que corresponda en el caso de los delitos cometidos como resultado de la violencia de género o familiar. Lo anterior incluye el asesinato.
Activistas feministas apuntan que el enfoque punitivo no siempre es el más efectivo, por lo que se requieren políticas integrales— como la no aprobada ley integral contra la violencia de género— y protocolos de prevención que entiendan y apunten a la naturaleza de este tipo de delitos, como es el caso de los protocolos específicos en caso de desapariciones de mujeres y niñas.
«Todo indica que mataron a mi hija y no me cansaré de reclamar justicia. La Policía debe investigar más y al menos hallar el cuerpo de mi hija o saber dónde lo dejó O. R, es lo mínimo que debieran hacer», concluye Rodríguez Ameneiro.
Por razones legales, elTOQUE no publica los nombres de las personas señaladas en este caso.





