Aunque comer es un proceso tan vital como respirar y tomar agua, elegir qué alimentos consumir —sobre todo en escenarios de buen abastecimiento— tiene un impacto en la salud. No toda la comida tiene los mismos ingredientes ni ha pasado por igual proceso industrial en su confección.
Por ejemplo, muchos productos alimenticios tienen un abanico de aditivos como colorantes, agentes de textura —para modificar la consistencia—, conservantes, antioxidantes y otros. Algunos cambian la textura de la comida y hasta el color, mientras que otros permiten que se mantenga en buen estado por un tiempo prolongado. A ello se le agrega que, como parte de los otros ingredientes, haya un valor de calorías, grasas, sodio, azúcar y otros componentes. Todos estos, al ser ingeridos con frecuencia, en dosis altas y en variantes poco seguras, pueden provocar enfermedades cardiovasculares o incluso disminuir funciones del organismo.
Países occidentales como España y Estados Unidos exigen por ley que los alimentos y bebidas procesados deben tener una etiqueta de información nutricional, además de la lista de ingredientes. Pero eso, por sí solo, no es suficiente. Debe complementarse con conocimiento sobre el impacto real de esos elementos en la salud, y es algo que no está en la etiquetas, y que por lo general no solemos buscar cuando hacemos compras. Sin embargo, existe una aplicación —con una versión gratuita— que facilita lo anterior: Yuka.
Creada en 2017 por un equipo francés, la aplicación permite escanear el código de barra del producto, lo puntúa en una escala del 1 al 100 basándose en los componentes, brinda consejo si consumirlo o no (lo califica de bueno, mediocre o malo) y también evalúa si la cantidad de azúcar, sodio, grasas, fibras, proteínas, aditivos y las calorías aportadas cumples parámetros sanitarios.



Las evaluaciones de Yuka se basan en estudios realizados por la Agencia Estadounidense de Alimentos y Medicamentos, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, el Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer y algunos estudios independientes reconocidos. Según la aplicación, no hay influencia de parte de las marcas y fabricantes, y no hace publicidad.
Cuando la aplicación cataloga un producto de malo, ofrece alternativas mejor puntuadas. Lo hace también para los cosméticos, incluido champús, desodorantes, cremas para la piel, pastas dentales, gel de baño, jabones y otros.

Clasificación de Yuka de un desodorante.
Yuka guarda el historial de búsqueda y permite el acceso gratuito a buena parte de él, así con las alternativas. En el apartado «Clasificaciones», agrupa alimentos y cosméticos mejor valorados de forma descendente.
La versión de pago de este proyecto permite buscar cualquier producto sin escanearlo, tiene un modo sin conexión e integra la personalización de las recomendaciones, por ejemplo, alimentos sin lactosa, vegetariano o vegano. El precio es elegible por el usuario y fluctúa entre 10 y 20 USD.
Ojo: por lo general, los productos propuestos por Yuka, si bien son más saludable, también pueden ser más caros. Lo mejor es buscar esas propuestas en aplicaciones que monitoreen las ofertas de descuentos de las tiendas, por ejemplo, Flipp.
Yuka está disponible en AppStore y en Play Store.







