500 CUP la hora: lo que cuesta tener corriente e Internet para teletrabajar en La Habana

5 min de lectura

Gasta menos datos recibiendo nuestro contenido en WhatsApp o Telegram
AP / Ramón Espinosa.
AP / Ramón Espinosa.

Trabajar a distancia puede ahorrar transporte, tiempo y recursos. En Cuba, sin embargo, la crisis eléctrica y las dificultades de conectividad han convertido esta modalidad de empleo en una actividad que puede exigir gastos adicionales al trabajador para poder realizarse. 

La ecuación es especialmente difícil para quienes dependen de Internet para generar sus ingresos. Cuando falla la electricidad, este grupo de personas debe buscar otro lugar desde donde conectarse; cuando la red se vuelve inestable, pierden horas de trabajo; y cuando ninguna de esas alternativas funciona, los plazos y los ingresos pueden verse afectados. 

Ana es diseñadora y trabaja en el sector privado. Su empleo representa el 100 % de sus ingresos y, cuando se va la electricidad en su casa, puede trasladarse a una oficina proporcionada por su empleador para continuar trabajando. Sin embargo, la oficina está lejos de su hogar. 

La flexibilidad que en teoría ofrece el teletrabajo también ha tenido un costo personal. Su horario puede extenderse hasta quitarle horas de sueño y comidas, además de provocarle dolor en los ojos. Ella ha tenido que inventar de todo: «comprar los paquetes de datos ilimitados en Cuba como si fueran desde el exterior, con mis ingresos, y comprar una antena criolla para tener Internet más estable en la casa», expone. 

El costo de mantener funcionando su puesto de trabajo ha recaído, finalmente, sobre ella. 

Un ahorro que puede convertirse en gasto

El Gobierno cubano ha promovido el trabajo a distancia y el teletrabajo como parte de las medidas para enfrentar la crisis energética agravada en la que vive el país. La legislación establece estas modalidades y, durante 2026, las autoridades han insistido en ampliar su utilización para garantizar la continuidad de la actividad laboral. 

El nuevo marco laboral, aprobado en julio de este año, reconoce el teletrabajo y contempla que pueda realizarse incluso desde el extranjero bajo determinadas condiciones. La intención es flexibilizar la organización del empleo y adaptarla a las transformaciones económicas del país. 

Pero para que esa modalidad laboral produzca los ahorros que se le atribuyen necesita una infraestructura mínima. Una computadora y un teléfono no sustituyen la electricidad ni la conexión estable. 

Un profesional de un centro de investigación explica lo que provoca la lentitud de Internet:«Yo dependo mucho del acceso a Internet para realizar búsqueda de bibliografía especializada y realizar consultas. Cuando la conexión es muy lenta, tardo a veces un día entero en ejecutar un trabajo que puede tomar solo pocas horas», afirma. 

Su institución ha intentado compensar la situación flexibilizando los plazos y reduciendo la carga de trabajo a las tareas esenciales. Pero el tiempo perdido sigue teniendo un valor económico porque ese empleo constituye su fuente de ingresos. 

Otro profesional, del sector estatal, describe el deterioro de las condiciones de trabajo desde comienzos de año. «Los plazos se violan, siempre hacemos malabares», se queja. Su centro no le proporciona datos móviles ni otros recursos para trabajar desde casa y cuando la conexión o la electricidad no lo permiten en ocasiones intenta permanecer en el lugar de trabajo para poder avanzar. 

En ambos casos aparece el mismo problema: la modalidad laboral puede estar formalmente disponible, pero las condiciones materiales para ejercerla no están garantizadas. 

¿Cuánto cuesta encontrar un lugar donde trabajar?

La aparición de espacios de coworking en La Habana ofrece una forma concreta de medir el costo que debe pagar un cubano que desee trabajar en esa modalidad. La proyecto Quinta de los Molinos comenzó a probar recientemente un servicio de coworking dirigido a quienes necesitan un espacio tranquilo para laborar. La iniciativa utiliza además el respaldo de fuentes renovables de energía y funciona inicialmente entre las 9:00 a. m. y las 3:00 p. m. 

Las tarifas anunciadas son de 500 CUP por una hora, 2 000 por cinco horas y 3 000 por seis horas. El precio resulta significativo cuando se compara con los salarios cubanos. Según la ONEI, en 2025 el salario medio mensual fue de 6 930 CUP y el de La Habana llegó a 7 911 CUP. 

Una sesión de cinco horas en la Quinta de los Molinos equivale a cerca del 29 % de un salario medio nacional mensual. Las seis horas representan aproximadamente el 43 %. 

Incluso después del incremento salarial aplicado en 2026 al sector presupuestado, el contraste permite dimensionar el problema. El nuevo salario mínimo nacional quedó establecido en 3 210 CUP mensuales. Una jornada de seis horas de coworking, por sí sola, equivale a cerca del 94 % de ese mínimo. 

No significa que todos los trabajadores necesiten pagar diariamente por un espacio de este tipo. Pero sí muestra hasta qué punto una solución individual a la falta de electricidad y conectividad puede resultar costosa frente a los ingresos laborales. 

Si alguien utilizara el servicio de cinco horas durante 20 días al mes, gastaría 40 000 CUP. Si lo utiliza seis horas, serían 60 000 CUP. Para un trabajador asalariado, convertir esa alternativa en una solución permanente resulta difícil de sostener. 

La productividad también tiene un precio

El costo no se limita al dinero que se paga por conectarse. Cada apagón puede significar horas improductivas. Un trabajador que necesita Internet para investigar, diseñar, programar, gestionar redes sociales o comunicarse con clientes puede terminar realizando en dos días una tarea que normalmente completaría en uno. 

El problema alcanza también al sector privado. Para una empresa que depende de trabajadores conectados a Internet, proporcionar una oficina alternativa puede implicar alquiler, electricidad, transporte o infraestructura de respaldo. Para un trabajador independiente, el costo puede recaer directamente sobre sus ingresos. 

La conectividad tampoco está garantizada por el simple hecho de disponer de un teléfono móvil. La Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) ha reconocido que los apagones afectan parte de su infraestructura y que la autonomía de los sistemas de respaldo se ha deteriorado después de años de interrupciones prolongadas. 

El resultado es una paradoja: una modalidad que en teoría debería permitir ahorrar recursos puede terminar generando una nueva estructura de costos. 

El teletrabajo no solo plantea una pregunta sobre dónde trabajan los cubanos. También plantea quién paga por las condiciones necesarias para que puedan hacerlo. 

Mientras la electricidad y la conectividad continúen siendo inestables, trabajar desde casa seguirá dependiendo menos de la posibilidad legal de teletrabajar que de la capacidad económica de cada persona para encontrar un lugar donde haya corriente, Internet y tiempo suficiente para producir.

Apoya a elTOQUE, necesitamos tu ayuda. Dona aquí
toque_logo_white

Mercado Informal de Divisas en Cuba

(Tiempo Real)
1 USDDólar Estadounidense
778.00 CUP-2
1 EUREuro
880.00 CUP
1 MLCUSD en saldo de cuenta bancaria
511.77 CUP-11.76
1 CADDólar Canadiense
497.40 CUP-5.79
1 MXNPeso Mexicano
52.84 CUP
1 ZELLEZelle
749.31 CUP-0.09
1 CLAClásica
481.13 CUP-58.49

Los valores de REFERENCIA que aquí se muestran son el resultado del cálculo de la mediana de los números escritos en ofertas de compra y venta de divisas registradas por nuestro sistema automatizado en sitios web de clasificados y grupos de redes sociales. No son operaciones concretadas, sino expresiones de «deseos» de los actores del mercado informal. El precio final de la compraventa entre privados puede y suele variar. Insistimos en que los números que mostramos no son la tasa OFICIAL, sino que deben ser tomados solo como REFERENCIA. Más información, clic en el botón de +

Encuentra la norma legal cubana que buscas
Normativa reciente
Gaceta Oficial No. 83 Ordinaria de 2026
05 oct 2026
Resolución 197 de 2026 de Ministerio de Finanzas y Precios
Dispone que las personas naturales que en su condición de viajeros, pueden optar por la importación comercial de mercancías que no clasifican para la importación no comercial, pagan el Impuesto Aduanero aplicando las tarifas arancelarias con carácter progresivo.
Respuestas a preguntas jurídicas frecuentes

Registro de elTOQUE sobre cubanos muertos y desaparecidos en rutas migratorias

+0
Muertes
+0
Desapariciones