Autor

Laura Roque Valero

Laura Roque Valero

Periodista y realizadora. No busco lo extraordinario, sino lo que trasciende por la constancia del día a día. Me interesa la realidad con todos sus matices, de los más oscuros a los más resplandecientes, siempre enfocada en el sujeto que la disfruta o la sobrelleva
El régimen cubano acaba de anunciar transformaciones económicas y sociales en una convocatoria extraordinaria de la Asamblea Nacional marcada por la urgencia. Entre reformas y promesas recicladas, el discurso oficial pone particular énfasis en una aclaración: procura preservar el «socialismo y la Revolución». ¿Quieren los cubanos un cambio que excluye la democracia y no altera el aparato de poder actual?
Miguel Díaz-Canel, visiblemente desmejorado, insistió el viernes 12 de junio de 2026 en que el «país sigue funcionando» y Estados Unidos no se «lo perdona». Desde Washington, el mensaje fue mucho más directo: dicen estar preparados para cualquier escenario relacionado con el futuro de Cuba.
Desde el 12 de mayo y hasta el 30 de junio de 2026 (o hasta que se agoten los fondos) estará abierto el programa Retorna Cualifica Emprego que por tercer año consecutivo impulsa la Xunta de Galicia y que promueve el retorno de gallegos y sus descendientes a España.
La presión sobre Miguel Díaz-Canel se intensifica en un momento en que Cuba podría estar al borde del aislamiento total. Mientras las sanciones estadounidenses golpean al entramado empresarial vinculado a Gaesa e importantes cadenas hoteleras internacionales se repliegan, el gobernante opta por un giro revelador: convocar a los cubanos en el exterior a invertir en un sector turístico hundido.
Mientras La Habana insiste en el discurso de «plaza sitiada», crecen las preguntas sobre el futuro del poder en la isla, el papel de la ciudadanía en el cambio y el costo físico y mental de la crisis.
¿Existe la posibilidad de un traslado de Castro ante la justicia estadounidense? ¿Qué pasará si el régimen cubano continúa en su postura de no ceder? En esta edición analizamos cómo el endurecimiento político y económico coincide con la salida de empresas internacionales del país, el retroceso de sectores estratégicos como la producción de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida en Cuba. Conoce otros detalles en el Noticiero de la Gente.
Menos de 24 horas transcurrieron entre el anuncio del régimen cubano de que las reservas de combustible se habían agotado y el aterrizaje en La Habana de una delegación de la CIA con un mensaje del presidente Donald Trump.
En La Habana el gobernante Miguel Díaz-Canel celebró con bombos y platillos la entrega de dos casas hechas con contenedores marítimos, una iniciativa que representa un pírrico avance ante un déficit habitacional superior a las 800 000 viviendas.
El Consulado Español de La Habana ha rechazado solicitudes de nacionalidad española al poner en duda que los antepasados de los solicitantes hubiesen preservado la nacionalidad española al emigrar a Cuba. Una sentencia emitida este 2026 podría cambiar ese proceder.
El primero de mayo de 2026 no había combustible. Los apagones y la precariedad no han terminado, pero la gente marchó y Raúl Castro reapareció a sus 94 años presidiendo el desfile.
La oscuridad se traga las calles de Aguada de Pasajeros; pero se traga unas más que otras. En el municipio cienfueguero —como en otras poblaciones cubanas— los apagones prolongados causan hartazgo y la ciudadanía se cuestiona cómo se decide qué lugares apagar y cuáles encender.
Los cementerios son el último eslabón de una cadena de desgracias que viven los familiares cuando tienen un fallecido: ataúdes rotos, camiones o carretones tirados por caballos para transportar cuerpos, funerarias a oscuras, traslados que tardan horas…y otros calvarios que agravan el momento de dolor.
La cantante cubana Merlyn Cruz ha encontrado en Alicante, España, un escenario para rehacer su vida y defender su lugar en el canto lírico. Entre ensayos en un gimnasio de Torrellano, trabajos para sostenerse y su paso por ARIA, locos por la Ópera, de RTVE, la artista habanera habla de migración, censura, vocación y del vínculo que mantiene con Cuba. 
¿Mansiones abandonadas? ¿Un teleférico en La Habana? ¿Túneles secretos? Los lugares que Eduardo Ceballos Pérez, de 38 años, muestra en su programa Despingovery Channel sorprenden no por la opulencia del pasado, sino por su involución.
Sin apenas electricidad, con sitios desabastecidos de agua potable por siete meses y en medio de la paralización de servicios por falta de combustible, el régimen cubano prioriza actos políticos como la Caravana contra el bloqueo.