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Aeropuerto Internacional José Martí

Foto: Yandry Fernández.

Estas son las razones para mantener la exención de aranceles a medicamentos, alimentos y aseo

8 / diciembre / 2021

Desde Cuba un amigo me pidió que le enviara un cepillo de dientes. «Es para mi hijo», añadió. «Yo puedo seguir tirando con la “escoba vieja” que compré hace un año».

Hoy en Cuba es difícil comprar —también— cepillos de dientes. Mi amigo no es el único que me ha hecho esa solicitud. Antes, un familiar me preguntó si podía enviarle este artículo imprescindible para la salud bucal y la higiene personal.

Los dentistas aconsejan cambiar de cepillo de dientes cada tres meses aproximadamente. Mi amigo debió sustituir la «escoba vieja» hace tiempo; pero el único cepillo que ha logrado comprar en el mercado negro se lo dio a su hijo, en pleno proceso de crecimiento.

Antes del desabastecimiento de los últimos años y el tiro de gracia que ha sido el ordenamiento, era frecuente encontrar estos productos en los Mercados de Artículos Industriales (MAI) por un valor de 10 pesos.También había en las tiendas en divisas (antes CUC), pero eran aquellos en CUP los más accesibles a la mayoría. La mayor parte eran producidos por Cepil, la única empresa cubana (ubicada en Ciego de Ávila) dedicada a la producción de cepillos y escobas, ambos productos hoy desaparecidos del mercado minorista.

Aunque en 2020 «la empresa produjo valores por 6,6 millones de pesos, cifra superior a la planificada», este sobrecumplimiento informado por el periódico Invasor no se ha visto en el comercio cubano. Tampoco la propuesta de «aportarle a la economía nacional unos 102 millones de pesos en 2021, en virtud de las nuevas condiciones asociadas a la Tarea Ordenamiento».

«(...) necesito saber dónde hay cepillos de dientes Cepil, porque ya no tengo», comentó un usuario en la web del periódico avileño. Mi amigo también quisiera conocer esa y otras respuestas.

Armar una maleta para Cuba

El 15 julio de 2021, el Gobierno cubano anunció una serie de medidas que permitirían aliviar parcialmente la crisis económica del país.

Una de las demandas con más antigüedad se refería a eliminar las limitaciones de peso y pago de aranceles de productos como medicamentos —hasta entonces gratis por debajo de los 10 kg—, alimentos y aseo personal, con abastecimiento irregular durante los últimos años.

Las resoluciones 309 del Ministerio de Finanzas y Precios y 2013 de la Aduana General de la República, autorizaron «excepcionalmente y con carácter temporal hasta el 31 de diciembre de 2021, la importación sin carácter comercial, sin límites en su valor y exenta del pago de los aranceles de aduanas, de alimentos, aseo y medicamentos, por la vía de pasajeros como equipaje acompañado».

Este lunes 6 de diciembre la Aduana aclaró en una nota oficial que se mantienen las exenciones impositivas para alimentos, productos de higiene y medicamentos, aunque no especificó si extendían la fecha de caducidad de la medida. «Estos deben venir separados del resto de las misceláneas que cada persona trae y de los efectos personales para facilitar y agilizar el despacho correspondiente», puntualizan.

No obstante, la información está acompañada de la resolución 213/2021 publicada en la Gaceta No. 62 Extraordinaria de julio de 2021 que mantiene las exenciones de manera temporal hasta el 31 de diciembre de 2021.

Con el recrudecimiento de la crisis en los dos últimos años —pérdida del 13 % del PIB entre 2020 y octubre de 2021, inflación del 6 900 %, crecimiento de los precios estatales en un 222 %—, en una maleta a Cuba no van los regalos que desea el remitente, sino lo que necesita el destinatario. 

Las maletas con destino Cuba van cargadas, en su mayoría, de medicamentos, prendas de vestir, alimentos enlatados, champú, jabones, pasta dental, etcétera. El contenido depende siempre de las regulaciones del país de origen y la isla, pero ropa y zapatos —artículos no incluidos en la exención— casi nunca faltan porque en Cuba también estos escasean.

También son frecuentes medicamentos como paracetamol o ibuprofeno, galletas y otras confituras, carne enlatada, condones, cuchillas de afeitar, almohadillas sanitarias y, claro, cepillos de dientes. 

«Los zapatos, que sean una talla más grande para que no se le queden a la niña»; «la ropa hazla un rollito para que no ocupe tanto espacio»; «si puedes, manda medias que las que tiene están llenas de huequitos»; «necesita dos blúmeres nuevos para cuando la ingresen en el hospital»; «quítale a todo el empaquetado»; «mete en los zapatos los cepillos de dientes»… son algunas indicaciones o trucos entre cubanos para aprovechar al máximo el espacio de una maleta. Daría risa si no fuera trágico.

Llevar una maleta a Cuba

La mayoría de los cubanos no ha podido viajar en los últimos seis meses y aprovechar las medidas de exención de peso y aranceles para esos artículos. Hay quienes, sin poder salir del país, prefieren comprarles kilogramos a viajeros que venden el contenido de sus maletas, sea para recuperar el dinero del pasaje o para disminuir los costos del viaje. 

Esta opción que, si se trata de alguien de confianza, puede ser veloz y poco riesgosa, no solo es también más cara (el precio del kilo puede rondar los 10 o 15 euros), sino que no siempre está disponible.

Un cubano que regrese a Cuba, de manera definitiva o de visita, casi siempre «irá cargado». Además de regalos y encargos para familia y amigos, también suele llevar productos para la venta que den algunos ingresos a sus parientes.

Los medicamentos están entre los productos de mayor demanda para el envío como equipaje acompañado. 

El Gobierno cubano ha explicado reiteradas veces que por falta de materias primas, créditos de los proveedores, y efectos de las sanciones estadounidenses, la producción farmacéutica nacional no dispone de los recursos necesarios para cubrir la demanda del país. Aunque la producción de medicamentos se recupera, todavía es insuficiente y en las farmacias se hacen largas colas para comprar medicinas que casi nunca alcanzan. 

La eliminación del límite de 10 kilogramos de medicamentos por pasajero hizo que grupos residentes en el exterior se movilizaran y comenzaran a enviar maletas de 10, 15, 20, 25 Kg y más, cargadas de productos e implementos sanitarios. En muchos casos, pagaron los pasajes para que las «mulas» transportaran las medicinas necesarias para los cubanos, sobre todo durante el pico de la pandemia a mediados de 2021. 

Aunque ese volumen no compensa el desabastecimiento de las farmacias, y algo se destine a la venta en el mercado informal, muchas personas han podico continuar sus tratamientos médicos y hasta salvar la vida gracias al gesto de sus compatriotas o la ayuda de familiares o conocidos. 

Una maleta por el canal verde

En los primeros quince días posteriores a la aplicación de la medida, entraron por el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana 4 620 bultos exentos de pago, lo que equivale a 112 toneladas, explicó a la televisión nacional Inachy Díaz, segundo jefe de la Aduana en el aeropuerto de la capital.

Según los directivos de la Aduana los pasajeros están muy entusiasmados con esta medida, que además agiliza el procedimiento de entrada en el aeropuerto, pues entre el 60 % y el 75 % de quienes arriban se acogen al canal verde. 

Sin embargo, según entrevistas realizadas a pasajeros, el Gobierno debería extender estas medidas no solo en el tiempo sino a otros productos y artículos.

La «justificación» para poner límites a las importaciones desde el extranjero, es que «pondrían en peligro el mercado interno». 

Pero el mercado interno es casi inexistente hoy día y ha tenido altibajos cada año. Lo mismo desaparecen de la oferta productos alimenticios como pan y aceite, que otros de tipo utilitario como escobas o frazadas de piso. 

Al anunciar las medidas de exención de aranceles y límite de peso, las autoridades refirieron como detonantes para la decisión «las limitaciones en las ofertas de alimentos y otros productos en el país, a partir del recrudecimiento del bloqueo económico, financiero y comercial, y el impacto en la esfera económica de las medidas que se han tenido que adoptar para la prevención y enfrentamiento de la COVID-19».

«¿Y qué ha cambiado en Cuba?» se preguntan los cubanos, aún sumidos en la peor crisis de las últimas décadas. 

La situación epidemiológica está controlada, hay una discreta reactivación de la actividad económica, pero persiste la escasez de bienes y servicios de diverso tipo, incluidos los de primera necesidad.  

En las redes sociales muchos solicitan a la Aduana que otros productos imprescindibles tengan menos limitaciones aduanales al ser difíciles de encontrar en la red de comercio minorista: zapatos, medias, ropa interior, pantalones de trabajo y otras prendas de vestir. 

«La Aduana no está para contar blúmeres», le digo a una amiga mientras echa en su maleta cinco paquetes de cepillos de dientes. Me dijo que podía hacerme el favor de llevar algo que no pesara y que a «mi gente» le hiciera falta. No tuve que pensar mucho: cepillos de dientes.

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Glenda Boza Ibarra
Cubana, seguidora de los Santamaría y fanática perdida del grupo Buena Fe. Periodista, apasionada, con defectos, siempre intentando ser justa.
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juan Carlos chillón Paizán

urgimos de una Nueva Republica urge que apostemos todos y todas por la coincidencia de criterios, en que es preciso forjar una nueva Patria, en la cual todas y todos podamos vislumbrar un nuevo amanecer. https://www.youtube.com/watch?v=tQdZNAbW5SI ¿TIENE VERDADERA LEGITIMIDAD EL PROCLAMADO “ESTADO SOCIALISTA DE DERECHO” CUBANO?
juan Carlos chillón Paizán

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