Cuba se apaga lentamente, entre el éxodo de sus habitantes y el colapso del sistema eléctrico y otros servicios básicos. También se desvanece la confianza en que el Gobierno impuesto por el Partido Comunista (PCC) ofrezca alguna salida de la crisis. Así se podrían resumir los resultados del IX Estudio sobre el Estado de los Derechos Sociales en Cuba, presentado por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) en la sede de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Argentina), el 13 de agosto de 2026.
La ONG registró un récord de rechazo a la gestión oficial, respecto a sus estimaciones anteriores: el 95 % de los encuestados desaprueba el desempeño del binomio que integran el presidente designado Miguel Díaz-Canel y el primer ministro Manuel Marrero Cruz.
Además, existe una gran desconfianza en que las 176 medidas económicas anunciadas por el Gobierno en junio mejoren la situación del país: el 84 % no cree en ellas, frente a apenas un 6 % que sí espera un efecto favorable.
De los 1 318 cubanos entrevistados en 79 municipios del país para el estudio, el 77 % quiere reformas políticas y económicas a la vez, no una u otra por separado; la opción de que todo siga igual es, según la encuesta del OCDH, «prácticamente nula».
Ese respaldo al cambio en la isla se sostiene sobre una base material que ha seguido deteriorándose en los últimos años. El 94 % de los cubanos vive en situación de extrema pobreza, cinco puntos más que el 89 % estimado por el OCDH en 2025.
Los hallazgos de la ONG coinciden con otros datos recientes publicados por elTOQUE sobre la inflación y el alto precio de los alimentos, realidad que ocasiona que el 94 % de los salarios en Cuba no alcanza ni para dos semanas de comida, como reportamos previamente.
Por su parte, Yaxys Cires director de estrategias del OCDH, declaró a elTOQUE en la presentación del informe de su organización: «Ocho de cada diez cubanos nos dijo que se tuvo que privar de una o varias comidas diarias. Es un pueblo que vive en la extrema miseria, y si tenemos que ponerle un rostro a esa pobreza sería el de un adulto mayor o el de un enfermo crónico [dos de los grupos más afectados]».
Los apagones (70 %) y la crisis alimentaria (52 %) encabezan la lista de problemas que los cubanos consideran urgente resolver, de acuerdo con el estudio del OCDH, seguidos por el costo de la vida (45 %), la falta de medicinas (34 %) y los bajos salarios (27 %).

Presentación del informe en Buenos Aires, Argentina, el 13 de agosto de 2026. Foto: OCDH
El informe describe el momento actual como el posible «fin de un ciclo histórico», por el récord de valoración negativa del Gobierno, una desconfianza inédita en las reformas anunciadas por el PCC y, al mismo tiempo, una claridad cada vez mayor sobre el tipo de cambio que la mayoría de los cubanos reclama.
José Raúl Rodríguez Rangel, médico cubano y periodista independiente exiliado, destacó en declaraciones a elTOQUE la «importancia del trabajo sistemático del OCDH, porque pone en claro que la cuestión social en Cuba es de emergencia». Además, opina, que las estadísticas obtenidas por la ONG son «herramientas para la organización de la sociedad civil dentro de Cuba».
Por su parte, Yaxys Cires señaló el simbolismo de llevar el informe a Buenos Aires, luego de presentar las ediciones anteriores del estudio en Miami y Madrid: «es un mensaje muy importante sobre la necesidad de que América Latina se comprometa más con una transición democrática en Cuba».
Para consultar el informe completo, acceda a este enlace.




