Diez meses después de presentarse las primeras denuncias ante la policía, el trovador cubano Fernando Bécquer, acusado de delitos sexuales, fue hallado culpable. Por abusar de varias mujeres, Bécquer fue sancionado a cinco años de reclusión sin internamiento.
La sanción no favorece el rechazo público a su conducta ni garantiza per se la restitución a las víctimas y las garantías de no repetición.







