
Foto: tomada del perfil en Facebook de Yassiel Yera.
La trama rusa continúa: presunto reclutador para la guerra culpa a Gobierno cubano de su suerte
3 / abril / 2025
Desde hace algunos meses, nos llegan mensajes de personas que preguntan por soldados cubanos desaparecidos en Rusia. En 2023, se destapó una red de reclutamiento que operaba en la isla y llevaba a hombres —por lo general empobrecidos— a pelear en las trincheras del Kremlin.
En septiembre de ese año, el Gobierno cubano aseguró que había desmantelado la red de reclutamiento. Solo un mes más tarde, hackers ucranianos revelaron las identidades de nuevos reclutas que recientemente habían llegado a Rusia. Quizá esas personas habían sido captadas antes de que la red de reclutamiento fuera en teoría desarticulada. Quizá fueron contactadas por otra red de reclutamiento. La falta de transparencia del régimen hace difícil tener información contrastada al respecto.
Sin embargo, hemos recibido testimonios que aseguran que el reclutamiento continuó. Desconocemos si el proceso de enlistamiento fue llevado a cabo por la misma red. Sí sabemos que los reclutas residían en Cuba cuando fueron contactados para luchar en la invasión. Una persona escribió a nuestro chat de audiencias y nos contó, bajo condición de anonimato, que su esposo fue reclutado en los primeros meses de 2024. El soldado viajó a Rusia, peleó en la guerra y desapareció el 9 de diciembre.
No es la única evidencia que hemos encontrado. En febrero de 2025, Radio Free Europe/Radio Liberty publicó un reportaje sobre los soldados cubanos que pelean en la guerra. En su mayor parte, el reporte fue un recopilatorio de la información pública disponible hasta el momento. Pero el texto informó de un soldado cubano que fue reclutado en 2024.
Julio Peláez, un hombre de 38 años, solicitó en septiembre a través de la red social rusa VKontakte ayuda para obtener un billete de avión a Moscú con el propósito de presentarse en «cualquier centro de reclutamiento».
En el post, Peláez, quien afirmó no haber viajado nunca al extranjero, parecía hacerse eco de la narrativa propagandística del Kremlin sobre Ucrania al justificar su decisión de unirse al conflicto.
Para finales de octubre de 2024, según su perfil en la plataforma, Peláez ya se encontraba en Rusia. Publicó una foto en la que mostraba su equipo militar con el símbolo «Z» del ejército de Putin, un parche con la bandera cubana y un documento que se asemejaba a un pasaporte ruso.
¿Qué pasó con la red de reclutamiento?
Funcionarios del Ministerio del Interior afirmaron en un programa de televisión cubano que sobre los reclutadores caería todo el peso de la ley. En un primer momento, se habló de 17 personas detenidas, aunque no revelaron sus identidades.
Durante algunos meses no se supo absolutamente nada de los supuestos reclutadores. Hasta que en enero de 2024, Diario de Cuba publicó una nota sobre la liberación de uno de ellos. Se trataba de Yassiel Yera, un cubano residente en Villa Clara, posiblemente la provincia con mayor número de soldados reclutados.
Yera escribió en un post de redes sociales que posteriormente fue eliminado: «De libertad el combo de los llamados rusos, pero faltan más». En otro mensaje, que aún permanece, añadió: «Ya de vuelta en la pista. Más fuerte que nunca junto a mi familia y a aquellos que de una forma u otra estuvieron en mis momentos difíciles».
La otra persona liberada, y que también fue señalada como parte de la red, fue Rafael Albares. Al parecer, y de acuerdo con las publicaciones en redes sociales de Yera, ambos eran amigos.
Durante un año no hubo actualización. Hasta el 15 de enero de 2025. En sus últimos dos posts en Facebook, Yera anunció que sería condenado a cinco años de prisión por el delito de «mercenarismo».
«Nos culpan de mercenarios sin salir de este país. Ya nos llegó la condena de cinco años presos por el presunto delito de mercenarismo en Cuba sin haber salido de aquí (...). En fin, presos injustamente por ser engañados como muchos que hoy no están en vida y otros [que] siguen porque no pueden regresar a Cuba», escribió Yera.
«El que lea esto [que] lo comparta en todas las plataformas de noticias», pidió. «Esto es lo que hace la dictadura y el Gobierno: joderle la vida a muchos jóvenes». La última publicación en Facebook de Rafael Albares es del 7 de enero de 2025, lo que podría ser un indicador de que también está encarcelado.
En la publicación de Yera, algunas personas aseguraron que la fiscalía no pudo probar la participación de los implicados en el reclutamiento. Esa afirmación no pudo ser verificada de forma independiente. elTOQUE escribió a varios conocidos de Yera y Albares para obtener su versión de los hechos, pero no obtuvimos respuesta.
El Código Penal vigente castiga con severidad a quienes son juzgados como mercenarios. El artículo 135.1 define el mercenarismo de la siguiente manera: «Quien, con el fin de obtener el pago de un sueldo u otro tipo de retribución o beneficio personal, se incorpore a formaciones militares, o empresas militares privadas, integradas total o parcialmente por individuos que no son ciudadanos del Estado en cuyo territorio se proponen actuar».
Las penas pueden oscilar entre diez y hasta 30 años de prisión, cadena perpetua o la muerte. No queda claro, si es cierto que Yera fue condenado por mercenarismo, por qué recibió una condena menor que la prevista por la ley. Sobre todo porque el artículo 135.2 establece: «En igual sanción incurre quien colabore o ejecute cualquier otro hecho encaminado, directa o indirectamente, a lograr el objetivo señalado en el apartado anterior».
A pesar de las declaraciones oficiales sobre la desarticulación de la red de reclutamiento, las evidencias apuntan a que la llegada de soldados cubanos para participar en la invasión a Ucrania no se ha detenido. La falta de transparencia y las contradicciones en el proceso judicial de Yera dejan más preguntas que respuestas.
comentarios
En este sitio moderamos los comentarios. Si quiere conocer más detalles, lea nuestra Política de Privacidad.
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *