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Aplicaciones cubanas

No quiero ser un abogado que propone paciencia y fe

Pertenezco a una familia donde todos han optado por una profesión cercana a las ciencias exactas. Ingenieros, programadores, economistas y hasta físicos engrosan el capital humano familiar. El único en mi estirpe que, sin desdeñar las ciencias, entendió su camino ligado a algo de mayor compromiso social y “menos cientificidad”, fui yo.

Elegí el Derecho pensando en la maleabilidad de la profesión y el sinnúmero de posibilidades que ofrece. Lo elegí también como enamorado de la Historia, pensando en tantos personajes importantes que usaron las herramientas del Derecho para construir un camino de gloria y convertir a Cuba en una nación soberana.

La creencia de que los tribunales podían ser el recurso definitivo para cambiar la realidad social, también fue un importante acicate para mi elección y superación profesional. Aspiraba a formar parte de un sistema judicial donde las decisiones hicieran de la justicia un valor superior a la Ley.

Es una idea recurrente, pues en mi modelo ideal de gobierno los tribunales tienen que ser el último reservorio al que acudir para garantizar la protección ciudadana. Por ello, también era un convencido de que el acceso a la justicia no puede ser una quimera, sino una opción viable para todos los ciudadanos.

Con todas esas expectativas coloqué como exclusiva opción en mi boleta de ingreso a la educación superior “Licenciatura en Derecho”. Cinco años después, con la mente henchida, como cualquier recién graduado y con el ánimo de comerme el mundo, me enlisté en la única organización que presta servicios de representación legal a las personas naturales en Cuba y allí hice carrera.

Trabajaba pensando en el ideal televisivo de Perry Mason, aquel personaje que preconizaba la infalibilidad de los buenos abogados. Sintiéndome un personaje más de la pequeña pantalla, pensé en convertirme en el adalid que llevaría ante los tribunales cubanos todos los conflictos ciudadanos no resueltos por otras vías. Por desgracia, el tiempo me enseñó que no todos podemos ser Robin Hood y mucho menos cuando el bosque de Sherwood se encuentra en el Parque Almendares.

A fuerza de experiencias negativas y con mucho dolor, aprendí que el diseño del sistema judicial cubano impide que los ciudadanos puedan presentar algunos temas a consideración de los Tribunales. Los conceptos de jurisdicción y competencia vigentes en nuestra legislación, impiden que los jueces atiendan temas sensibles como la relación entre éstos y ciertos órganos de la Administración Central del Estado. Con dolor entendí también que la intención política de impedir debates razonados, en esferas públicas de discusión como pueden ser las Salas de Justicia, ha sido mucho más influyente que los valores altruistas impulsores de mi opción profesional.

La experiencia laboral me permitió entender que la necesidad de proveer acceso a la justicia a todos, utilizada como excusa para mantener el monopolio de la abogacía en Cuba en manos de la Organización de Bufetes Colectivos, no tenía sentido. La conclusión se volvía un constante dejavú cuando al usar esa misma estructura, teóricamente proteccionista, tenía que anunciarle a mis clientes que no podían obtener justicia colegiada (la que únicamente proveen los Tribunales) para sus inquietudes.

La ausencia de respuestas y vías que allanen el camino del pueblo a los estrados, e incluso las decisiones que algunas veces obtuve de los jueces, me hicieron pensar inexorablemente que aquella idea de los años 60 de suprimir la pluralidad de bufetes para garantizar el acceso de los más pobres a la Justicia, también se había utilizado como justificación para controlar el ejercicio de uno de los gremios con más influencia política y social en la historia de Cuba.

Cuando elegí mi profesión jamás pensé admitir que en nuestro país hoy existen problemas legales no ya sin solución, sino sin posibilidad de discusión. Jamás pensé que aunque encontrara ideas lógicas, racionales, JUSTAS, sustentadoras del interés de mi cliente, tuviera que recomendarle solo paciencia y fe. Y yo no quiero ser un abogado cuyas soluciones sean tan espirituales.

Hay un punto en que sigues o te niegas a la frustración. El Derecho también da otras formas de servir al otro.

Eloy Viera Cañive
Cienfueguero ausente. Graduado de Licenciatura en Derecho en 2011. Abogado de la Organización Nacional de Bufetes Colectivos hasta 2017. Director legal del Colectivo+Voces. El Derecho sigue siendo mi esperanza, pero he renunciado a ser un abogado que solo recomienda paciencia y fe.
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Juan

En primera persona y muy bien contado. Muy interesante testimonio. El hecho de no incluir el nombre de quien brinda este testimonio da más fuerza a esa aspiración vital de que el ejercicio del Derecho permita cambiar las cosas en la isla.

Felicitaciones y sigan adelante

Juan

Osmel Noa

Muy buen artículo amigo y toda la razón le doy, en Cuba se dice que la fuente del derecho es la ley y realmente es la política marcada por los altos funcionarios del gobierno que deciden la justicia de ciertos casos, cuando me tocó hacer lo tesis en criminología me encontré con que un ministro había derogado una ley mediante una resolución ministerial y del ministerio de economía, y en mis cuatro años de asesor jurídico del ministerio de la agricultura y teniendo lo más importante para el hombre la tierra para con ello hacer todos demás, me encontré con situaciones que por lagunas y por no tener un respaldo jurídico vi a tantas personas perder sus hectáreas, el derecho es mi mundo y seguiré siendo siempre abogado pero de ley que está el sistema legal en Cuba de muchísimos cambios
Osmel Noa

Vivian Baguer Harvey

Hola, soy Licenciada en Derecho como tú y concuerdo contigo en todo. Yo vivo en España y ejerzo como abogada. Cuando hice los exámenes para homologar el título me quedó muy claro que una de las asisgnaturas a las que más importacia se le da aquí es al Derecho Constitucional. Los derechos y libertades de los ciudadanos, entendiendo dentro de esta categoría a todos aquellos que residen en el país, sean “ilegales” o no, son primordiales y super protegidos. Con sus fallos, como es lógico, pero al menos uno siente que alguien te puede escuchar y hacer valer tus derechos. Como bien dices, el Derecho da también otras formas de servir al otro y lo importante es saber elegir el camino para lograrlo.
Vivian Baguer Harvey

adrian

muy bueno. pura verdad. recuerdo tu exposicion de tesis parce que fue ayer. como todo pasa
adrian

Jesse Diaz

Eloy.. Siento por ti, por Sandra, por Heriberto, por Herold, Delcy y otros mas tremenda admiracion, te adelanto que no siempre concuerdo en todo con todos, pero lo mas importante es la platica, Benito Juarez lo dijo: el respeto al derecho ajeno es la paz… lamentablemente en Cuba, el sistema esta regido por un solo organo, el PCC, no existe separacion de poderes y es por esto que todo se convierte en un circulo, dondo jamas hay inicio ni final, es lastimoso ver, como dijo Osmel duele ver perder algo que uno sabe positivamete que es de uno, es como que te digan que tu hijo no es tu hijo, porque el ADN dio un 99 % de si y 1 % de que no, solo por ese porciento, ya deja de ser tu hijo es trsite y es cruel. Todo fue perfectamente preparado para beneficios de una sola persona, EL ESTADO, en nuestra Cuba, la Constitucion es un adorno, pues se rigen por RESOLUCIONES, resoluciones que solo son aprobadas por unos cuantos y que uno se entera cuando le toca, si es que le toca, el mismo modelo dice: la Resolucion 124, deroga todas las demas resoluciones anteriores a esta, por citar un ejemplo. O sea, que lo que fue el Lunes pudo dejar de ser el Miercoles, asi de simple. Yo era enfermero en Cuba, nada tuve que ver con los Tribunales, except una vez que cuando tenia 19 años fue a La Habana y compre 4 pitusas y la policia de la terminal de trenes me agarro y dijo que yo los queria para vender, eran solo 4 pitusas, y todos eran diferentes, guajiro al fin, de Ciego de Avila casi me muero, pensaba preso y en La Habana, al otro dia fui presentado ante un Tribunal ni recuerdo de donde, y el Juez me pregunto: Para que quiere 4 pantalones iguales, los quiere vender ?; le respondi, casi sin aliento: no son iguales compañero, y me paro en seco y me dijo: Compañero de que CIUDADANO, yo no tengo compañeros que son delincuentes, y me dije a mi mismo: ahora si la cague, y me pregunto nuevamente: Los quiere vender ??, yo le volvi a responder no soy iguales, ….. me quede pensando que palabra decirle y ninguna me aparecia en la mente…, fueron segundos lo que pense pero para mi parecian horas, y le dije: los miro ??, no soy iguales son para mi, todos son la misma talla, los compre para mi cumpleaños, repito, cosas de guajiros comprar 4 pitusas que los habia conseguido a 70.00 pesos cubanos, en aquellos tiempos (1980) una ganga…, el hombre, con la facultad de un Dios me dijo, 10 minutos de receso para ver la mercancia, volvi a preguntarme sin saber: como viene a un juicio a juzgar sin saber ni ver lo que se juzga, pero ya yo me veia encerrado,,, regreso, y me dijo: en efecto: no son iguales, y es la misma talla, los pitusas quedan decomisados, puede irse, lo mire incredulo, y me dijo: que se vayaaa haciendo un gesto con la mano, sali mas rapido que de prisa derechito a un baño, ya saben para que.. perturbado, confundido, sin una mano amiga, sin un abogado que me dijera: tranquilo, PACIENCIA Y FE, me fui directo a la terminal del ferrocarril y vine directo a mi casa en Ciego, le hice el cuento a mi mama y casi infarcta, ya saben como son las madres, y yo tenia 18 años, me gradue de enfermero el 2 de Julio, y con 19 años recien cumplido el 25 de Julio fue de enfermero a cumplir con el servicio social, por casualidad y para rematar fui para una prision, alli aprendi mucho, como dicen todos los que postearon: cosas que son increibles de creer, solo se puede creer leyendo el expediente, vi a muchachos de 18 años con 9 meses por solo robarse dos piñas, no lo dijeron ellos, yo tenia acceso al expediente y alli lo lei, a otro de Majagua lo pisieron tras las rejas porque borracho metio la mano por entre unas rejas y se llevo una botella de ron, de $9.40 de la Playita de Majagua, reitero, no me lo dijeron ellos, yo leia los expedients pues habia que hacerles un fisico a todos.. Eran otros tiempos.. Nunca vi a un abogado llegar alli, solo recibian los papeles. En nuestra Cuba, se necesitan muchos Perry Mason, para que las cosas funcionen, creo que 100 Perry’s Mason no serian suficientes, por eso repito, estoy muy orgulloso de Uds., de todos, cada quien pelea en el bosque en el que quiera pelear, y eso para mi tiene merito y mucho, es como una sardina luchar contra una manada de tiburones, Uds., son valientes, tenaces, cuentan sus experiencias y las de otros que andan junto a Uds., en el dia a dia, codo con codo, el cubano de a pie, ante Uds., todos inclino mi cabeza en señal de respeto y admiracion, no la inclino con miedo, sino con amor a todo lo que nos dejan saber de nuestra Isla, las verdades que NO salen en el Noticiero Nacional, lo que no publica el Granma, ni el Juventud Rebelde, USTEDES hacen mas. Gracias por estar ahi. Gracias, mil gracias por contar lo que otros callan. Estoy seguro que esto (y hablo de lo que se escribe), tomara fuerza y entonces USTEDES, seremos NOSOTROS, TODOS, EL PUEBLO. – Por si hay algun mal pensado, esto nada tiene que ver con politica, conste, es un pequeño reconocimiento a personas comunes que hacen cosas gigantes. Un super abrazo a todos.. Jesse. Si me quieren contactar, mi correo es: [email protected]
Jesse Diaz

abogado especialista herencias elche

Es difícil encontrar a blogers con conocimientos sobre este tema , pero creo que sabes de lo que estás comentando. Gracias compartir información como este.
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Pertenezco a una familia donde todos han optado por una profesión cercana a las ciencias exactas. Ingenieros, programadores, economistas y hasta físicos engrosan el capital humano familiar. El único en mi estirpe que, sin desdeñar las ciencias, entendió su camino ligado a algo de mayor compromiso social y “menos cientificidad”, fui yo.

Elegí el Derecho pensando en la maleabilidad de la profesión y el sinnúmero de posibilidades que ofrece. Lo elegí también como enamorado de la Historia, pensando en tantos personajes importantes que usaron las herramientas del Derecho para construir un camino de gloria y convertir a Cuba en una nación soberana.

La creencia de que los tribunales podían ser el recurso definitivo para cambiar la realidad social, también fue un importante acicate para mi elección y superación profesional. Aspiraba a formar parte de un sistema judicial donde las decisiones hicieran de la justicia un valor superior a la Ley.

Es una idea recurrente, pues en mi modelo ideal de gobierno los tribunales tienen que ser el último reservorio al que acudir para garantizar la protección ciudadana. Por ello, también era un convencido de que el acceso a la justicia no puede ser una quimera, sino una opción viable para todos los ciudadanos.

Con todas esas expectativas coloqué como exclusiva opción en mi boleta de ingreso a la educación superior “Licenciatura en Derecho”. Cinco años después, con la mente henchida, como cualquier recién graduado y con el ánimo de comerme el mundo, me enlisté en la única organización que presta servicios de representación legal a las personas naturales en Cuba y allí hice carrera.

Trabajaba pensando en el ideal televisivo de Perry Mason, aquel personaje que preconizaba la infalibilidad de los buenos abogados. Sintiéndome un personaje más de la pequeña pantalla, pensé en convertirme en el adalid que llevaría ante los tribunales cubanos todos los conflictos ciudadanos no resueltos por otras vías. Por desgracia, el tiempo me enseñó que no todos podemos ser Robin Hood y mucho menos cuando el bosque de Sherwood se encuentra en el Parque Almendares.

A fuerza de experiencias negativas y con mucho dolor, aprendí que el diseño del sistema judicial cubano impide que los ciudadanos puedan presentar algunos temas a consideración de los Tribunales. Los conceptos de jurisdicción y competencia vigentes en nuestra legislación, impiden que los jueces atiendan temas sensibles como la relación entre éstos y ciertos órganos de la Administración Central del Estado. Con dolor entendí también que la intención política de impedir debates razonados, en esferas públicas de discusión como pueden ser las Salas de Justicia, ha sido mucho más influyente que los valores altruistas impulsores de mi opción profesional.

La experiencia laboral me permitió entender que la necesidad de proveer acceso a la justicia a todos, utilizada como excusa para mantener el monopolio de la abogacía en Cuba en manos de la Organización de Bufetes Colectivos, no tenía sentido. La conclusión se volvía un constante dejavú cuando al usar esa misma estructura, teóricamente proteccionista, tenía que anunciarle a mis clientes que no podían obtener justicia colegiada (la que únicamente proveen los Tribunales) para sus inquietudes.

La ausencia de respuestas y vías que allanen el camino del pueblo a los estrados, e incluso las decisiones que algunas veces obtuve de los jueces, me hicieron pensar inexorablemente que aquella idea de los años 60 de suprimir la pluralidad de bufetes para garantizar el acceso de los más pobres a la Justicia, también se había utilizado como justificación para controlar el ejercicio de uno de los gremios con más influencia política y social en la historia de Cuba.

Cuando elegí mi profesión jamás pensé admitir que en nuestro país hoy existen problemas legales no ya sin solución, sino sin posibilidad de discusión. Jamás pensé que aunque encontrara ideas lógicas, racionales, JUSTAS, sustentadoras del interés de mi cliente, tuviera que recomendarle solo paciencia y fe. Y yo no quiero ser un abogado cuyas soluciones sean tan espirituales.

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Juan

Osmel Noa

Muy buen artículo amigo y toda la razón le doy, en Cuba se dice que la fuente del derecho es la ley y realmente es la política marcada por los altos funcionarios del gobierno que deciden la justicia de ciertos casos, cuando me tocó hacer lo tesis en criminología me encontré con que un ministro había derogado una ley mediante una resolución ministerial y del ministerio de economía, y en mis cuatro años de asesor jurídico del ministerio de la agricultura y teniendo lo más importante para el hombre la tierra para con ello hacer todos demás, me encontré con situaciones que por lagunas y por no tener un respaldo jurídico vi a tantas personas perder sus hectáreas, el derecho es mi mundo y seguiré siendo siempre abogado pero de ley que está el sistema legal en Cuba de muchísimos cambios
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Vivian Baguer Harvey

Hola, soy Licenciada en Derecho como tú y concuerdo contigo en todo. Yo vivo en España y ejerzo como abogada. Cuando hice los exámenes para homologar el título me quedó muy claro que una de las asisgnaturas a las que más importacia se le da aquí es al Derecho Constitucional. Los derechos y libertades de los ciudadanos, entendiendo dentro de esta categoría a todos aquellos que residen en el país, sean “ilegales” o no, son primordiales y super protegidos. Con sus fallos, como es lógico, pero al menos uno siente que alguien te puede escuchar y hacer valer tus derechos. Como bien dices, el Derecho da también otras formas de servir al otro y lo importante es saber elegir el camino para lograrlo.
Vivian Baguer Harvey

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muy bueno. pura verdad. recuerdo tu exposicion de tesis parce que fue ayer. como todo pasa
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Eloy.. Siento por ti, por Sandra, por Heriberto, por Herold, Delcy y otros mas tremenda admiracion, te adelanto que no siempre concuerdo en todo con todos, pero lo mas importante es la platica, Benito Juarez lo dijo: el respeto al derecho ajeno es la paz… lamentablemente en Cuba, el sistema esta regido por un solo organo, el PCC, no existe separacion de poderes y es por esto que todo se convierte en un circulo, dondo jamas hay inicio ni final, es lastimoso ver, como dijo Osmel duele ver perder algo que uno sabe positivamete que es de uno, es como que te digan que tu hijo no es tu hijo, porque el ADN dio un 99 % de si y 1 % de que no, solo por ese porciento, ya deja de ser tu hijo es trsite y es cruel. Todo fue perfectamente preparado para beneficios de una sola persona, EL ESTADO, en nuestra Cuba, la Constitucion es un adorno, pues se rigen por RESOLUCIONES, resoluciones que solo son aprobadas por unos cuantos y que uno se entera cuando le toca, si es que le toca, el mismo modelo dice: la Resolucion 124, deroga todas las demas resoluciones anteriores a esta, por citar un ejemplo. O sea, que lo que fue el Lunes pudo dejar de ser el Miercoles, asi de simple. Yo era enfermero en Cuba, nada tuve que ver con los Tribunales, except una vez que cuando tenia 19 años fue a La Habana y compre 4 pitusas y la policia de la terminal de trenes me agarro y dijo que yo los queria para vender, eran solo 4 pitusas, y todos eran diferentes, guajiro al fin, de Ciego de Avila casi me muero, pensaba preso y en La Habana, al otro dia fui presentado ante un Tribunal ni recuerdo de donde, y el Juez me pregunto: Para que quiere 4 pantalones iguales, los quiere vender ?; le respondi, casi sin aliento: no son iguales compañero, y me paro en seco y me dijo: Compañero de que CIUDADANO, yo no tengo compañeros que son delincuentes, y me dije a mi mismo: ahora si la cague, y me pregunto nuevamente: Los quiere vender ??, yo le volvi a responder no soy iguales, ….. me quede pensando que palabra decirle y ninguna me aparecia en la mente…, fueron segundos lo que pense pero para mi parecian horas, y le dije: los miro ??, no soy iguales son para mi, todos son la misma talla, los compre para mi cumpleaños, repito, cosas de guajiros comprar 4 pitusas que los habia conseguido a 70.00 pesos cubanos, en aquellos tiempos (1980) una ganga…, el hombre, con la facultad de un Dios me dijo, 10 minutos de receso para ver la mercancia, volvi a preguntarme sin saber: como viene a un juicio a juzgar sin saber ni ver lo que se juzga, pero ya yo me veia encerrado,,, regreso, y me dijo: en efecto: no son iguales, y es la misma talla, los pitusas quedan decomisados, puede irse, lo mire incredulo, y me dijo: que se vayaaa haciendo un gesto con la mano, sali mas rapido que de prisa derechito a un baño, ya saben para que.. perturbado, confundido, sin una mano amiga, sin un abogado que me dijera: tranquilo, PACIENCIA Y FE, me fui directo a la terminal del ferrocarril y vine directo a mi casa en Ciego, le hice el cuento a mi mama y casi infarcta, ya saben como son las madres, y yo tenia 18 años, me gradue de enfermero el 2 de Julio, y con 19 años recien cumplido el 25 de Julio fue de enfermero a cumplir con el servicio social, por casualidad y para rematar fui para una prision, alli aprendi mucho, como dicen todos los que postearon: cosas que son increibles de creer, solo se puede creer leyendo el expediente, vi a muchachos de 18 años con 9 meses por solo robarse dos piñas, no lo dijeron ellos, yo tenia acceso al expediente y alli lo lei, a otro de Majagua lo pisieron tras las rejas porque borracho metio la mano por entre unas rejas y se llevo una botella de ron, de $9.40 de la Playita de Majagua, reitero, no me lo dijeron ellos, yo leia los expedients pues habia que hacerles un fisico a todos.. Eran otros tiempos.. Nunca vi a un abogado llegar alli, solo recibian los papeles. En nuestra Cuba, se necesitan muchos Perry Mason, para que las cosas funcionen, creo que 100 Perry’s Mason no serian suficientes, por eso repito, estoy muy orgulloso de Uds., de todos, cada quien pelea en el bosque en el que quiera pelear, y eso para mi tiene merito y mucho, es como una sardina luchar contra una manada de tiburones, Uds., son valientes, tenaces, cuentan sus experiencias y las de otros que andan junto a Uds., en el dia a dia, codo con codo, el cubano de a pie, ante Uds., todos inclino mi cabeza en señal de respeto y admiracion, no la inclino con miedo, sino con amor a todo lo que nos dejan saber de nuestra Isla, las verdades que NO salen en el Noticiero Nacional, lo que no publica el Granma, ni el Juventud Rebelde, USTEDES hacen mas. Gracias por estar ahi. Gracias, mil gracias por contar lo que otros callan. Estoy seguro que esto (y hablo de lo que se escribe), tomara fuerza y entonces USTEDES, seremos NOSOTROS, TODOS, EL PUEBLO. – Por si hay algun mal pensado, esto nada tiene que ver con politica, conste, es un pequeño reconocimiento a personas comunes que hacen cosas gigantes. Un super abrazo a todos.. Jesse. Si me quieren contactar, mi correo es: [email protected]
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