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Foto: Jorge Beltrán

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¿Qué ha pasado con el arroz adicional y la leche en polvo?

16 / noviembre / 2021

ACTUALIZADO - 16/11/2021 *

El 31 de julio de 2021, la ministra del Comercio Interior (Mincin) en Cuba, Betsy Díaz Velázquez, aseguró en el programa televisivo Mesa Redonda de la Televisión Cubana que estaba asegurada la venta de tres libras adicionales de arroz por la canasta básica hasta el mes de diciembre.

«Hay una decisión y un respaldo de entregar tres libras de arroz por consumidor. Desde agosto hasta diciembre está respaldado», dijo entonces. Esto no se ha cumplido.

Otro tema que ha empeorado es la venta de leche en polvo asignada a menores de siete años y otros grupos vulnerables; pues solo se ha distribuido un tercio de lo que corresponde, aunque no en todos los territorios ha sido de la misma forma.

Sobre estos dos asuntos, fundamentales para la ciudadanía, las declaraciones del Gobierno han sido contradictorias e imprecisas, lo que ha provocado que en las redes sociales y de boca en boca aparezcan teorías al respecto.

Hablemos de arroz, porque comerlo…

En Cuba cada persona consume como promedio 11 libras mensuales del grano. La situación actual es alarmante porque el Estado garantiza solo una venta de siete libras por la bodega y después del inicio de la pandemia se suspendió la venta liberada; por tanto, solo se encuentra —a veces— en las tiendas en moneda libremente convertible (MLC).

En medio de una escasez general de alimentos, el anuncio de tres libras de arroz adicionales por la libreta de abastecimiento trajo cierto alivio a las familias.

«Incrementar la oferta de alimentos es una prioridad para el Gobierno, muestra de ello es que se entregarán tres libras de arroz adicionales mensualmente por persona, garantizadas hasta diciembre, a partir de los ingresos obtenidos por las ventas en MLC», informaron en la cuenta del Mincin en Twitter, el 29 de julio.

Sin embargo, la «promesa» solo se cumplió en el mes de septiembre y las autoridades del comercio hicieron declaraciones distintas.

En un trabajo publicado por el semanario Escambray el 22 de octubre, Domingo Chaviano Darias, especialista de Comercio en el Grupo Empresarial de Sancti Spíritus, confirmó que la «falta de disponibilidad» del cereal en el país haría imposible garantizar la distribución prometida.

«Según información recibida recientemente desde el Mincin, el arroz adicional se prevé vender solo en el mes de diciembre», dijo.

Siete días después, Betsy Díaz Velázquez aseguró a la Agencia Cubana de Noticias que sí se cumpliría con la distribución extra anunciada, pero que se entregaría —con retraso— entre noviembre y diciembre.

«En octubre no ha sido posible cumplir ese compromiso, pues mayoritariamente este producto viene de Vietnam donde, debido al impacto de la COVID-19, no pudo asegurarse su embarque en tiempo», explicó. «Los buques están en travesía, pero esta demora de 40 a 50 días, por lo que a finales de noviembre llegarán al país, y entonces procederemos de inmediato a la entrega a la población».

No es la primera vez que hay tensiones con el cereal en Cuba. En 2020 el plan de producción de 190 mil toneladas fue reajustado a menos de la mitad, lo que significa apenas un 11 % de las 700 mil toneladas de arroz que necesita Cuba para cubrir la canasta básica normada y el consumo social. El resto debía llegar a la isla a través de importaciones, cuya disminución en el presupuesto anunció el Gobierno en junio de 2020.

¿Y la leche?

Las molestias con la entrega irregular de este producto se han extendido durante septiembre, octubre y noviembre, pues no solo afectan a los niños menores de siete años —quienes reciben leche por la canasta básica—, sino también a las embarazadas y personas con dietas médicas.

La asignación en cuanto a tipo y cantidad varía en función de la edad y la provincia, a veces se entrega leche entera, otras descremada y otras fluida.

En el caso de las dietas médicas, a finales de septiembre, en una comparecencia televisiva, la titular del Mincin dijo que, a aquellas personas que en septiembre la habían recibido incompleta —solo el 50 % de la leche en cinco provincias—, no había posibilidades de reponerles el faltante.

Unos días más tarde, en su cuenta de Twitter, el Ministerio de la Industria Alimentaria publicó que «la alternativa para los casos de dietas médicas, por el momento, será la disponibilidad de productos derivados de la soya —yogur y soyur— que se venden liberados».

El cambio de la leche por otros productos lácteos, o la entrega incompleta a personas con dietas médicas, provocó que en las redes sociales se especulara sobre una posible eliminación de estas indicaciones alimenticias a personas con problemas de salud.

Aunque la titular del Mincin desmintió que las dietas médicas fueran a eliminarse, sí dejó claro que existe irregularidad con algunos de los productos que la componen como el pollo y la leche.

Para los infantes menores de siete años —quienes reciben leche en polvo, leche fluida o fresca, en dependencia de la localidad— el primero de octubre de 2021 el Minal aseguró que «estaba disponible en las industrias la totalidad de la leche necesaria para los niños». Sin embargo, la entrega incompleta y con retraso en las 12 mil bodegas del país ha dejado en evidencia tal afirmación.

Según explicó Betsy Díaz Velázquez, ministra de Comercio Interior, «el territorio que tiene leche fluida distribuye de una manera y el que tiene leche en polvo lo hace de otra. Incluso, influye en los tiempos de distribución el lugar por donde arriban los barcos».

No obstante, a pesar de las «alternativas» con distintos tipos de leche, la irregularidad con la distribución ha dejado «mal parada» a la ministra, y las molestias de los cubanos —madres fundamentalmente— se han visto en las redes sociales, bajo la etiqueta #lecheparalosniñoscubanos.

«Me tocaban tres bolsas de leche y me las dieron de media en media», dijo una madre en un grupo de WhatsApp. «El colmo es que falte la leche y más de los lactantes, porque lo peor es que no hay donde comprarla».

Ante tales incertidumbres de la población la ministra reconoció que desde septiembre enfrentan «una situación de déficit de las importaciones de leche en polvo, lo cual afectó a las provincias Guantánamo, Santiago de Cuba, Holguín, La Habana y Pinar del Río, dependientes de esos arribos desde el extranjero».

Anunció también que no habrá leche en polvo importada ni en octubre ni en noviembre, «debido a que se está trayendo de lugares muy lejanos como Nueva Zelanda, ya que el bloqueo norteamericano nos impide comprarla en el mercado estadounidense».

Sin embargo, de acuerdo con un análisis de la web CubanTrade,  Cuba sí ha comprado leche en polvo —y otros alimentos— a los Estados Unidos.

La Ley de Reforma de las Sanciones Comerciales y Mejora de las Exportaciones (TSREEA) autorizó desde el 2000 la exportación comercial directa —solo en efectivo— de productos alimenticios y agrícolas a la Isla. Aunque la web reconoce que las condiciones de pago a EE.UU.—en efectivo y por adelantado— hacen que para el gobierno cubano otros mercados sean más atractivos, aunque son más distantes ofrecen créditos.

De acuerdo con un estudio de mercado de la leche en polvo en Cuba, publicado por ICEX España Exportación e Inversiones, los principales proveedores son Bélgica, Alemania, Francia, Polonia, México, Uruguay, Países Bajos y Nueva Zelanda. Las importaciones desde este último supera históricamente al resto y, sin embargo, en 2020 no se vendió nada a la Isla.

En general, las importaciones de leche cayeron abruptamente desde abril de 2021, según hizo notar el economista Pedro Monreal. «Es lo que indican los datos de los principales 10 exportadores de ese producto a Cuba en 2020 y hasta agosto de 2021», dijo en su cuenta de Twitter.

Gráfica: Tomada de @pmmonreal en Twitter

Gráfica: Tomada de @pmmonreal en Twitter

«No ha sido posible hacer coincidir tres elementos claves: la disponibilidad de financiamiento, de buques y de proveedores; pero aun resueltos estos asuntos está el factor tiempo dado que la travesía desde esa nación demora más de 45 días, y para el venidero mes se hace muy difícil contar en el país con el mencionado alimento», dijo la titular a inicios de octubre.

El Ministerio de la Agricultura tampoco ha podido garantizar la entrega de leche fresca destinada a niños y dietas médicas —cuyo precio de venta subió—.

Todo ello ha traído como consecuencia que en el mercado informal un kilo de leche en polvo «de la amarilla» —como suelen distinguir la entera de la descremada en Cuba— puede costar entre 350 y 1 000 pesos cubanos (CUP).


*Este contenido se actualizó para AMPLIAR información gráfica con respecto a las importaciones de leche.


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Glenda Boza Ibarra
Cubana, seguidora de los Santamaría y fanática perdida del grupo Buena Fe. Periodista, apasionada, con defectos, siempre intentando ser justa.
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