El 26 de junio de 2026, la agencia AFP informó que el conglomerado militar Gaesa vendió la terminal de contenedores del puerto de Mariel a otra empresa del Gobierno cubano. La beneficiada fue Coral Marítima S. A., una compañía adscrita al Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (Gemar), la entidad encargada de gestionar el sector marítimo en el país.
La venta ocurrió de manera silenciosa. Encontramos una carta fechada el 16 de junio de 2026 y firmada por la directora comercial de Coral Marítima, Yamilé Barrios San Martín, en la que se anunciaba a los clientes el traspaso de responsabilidades. En una carta similar, pero fechada el 25 de junio de 2026, la comercial añadió que, mientras ocurría la transición, se desarrollarían los servicios habituales con normalidad; cuando terminara, la gestión la llevaría la recién creada Filial de Terminales Portuarias Coral S. A.
La existencia de las cartas indicaría que la venta ya se había realizado a mediados de mes. El traspaso se completó el primero de julio de 2026, como puede verse en el sitio web de la terminal.
Coral Marítima se creó en 2019 para captar divisas. Su objetivo fundamental es la identificación de proyectos y oportunidades de inversión para la creación de empresas mixtas y contratos de asociación internacional. La presidenta de Coral Marítima desde septiembre de 2020 es Anissa Yamilka Fumero López. Debido a que es una sociedad anónima, la compañía tiene accionistas, pero se desconocen sus identidades.
Como Coral es una empresa vinculada al transporte marítimo, su relación con la Zona Especial de Desarrollo Mariel —a donde pertenece la terminal de contenedores— no es nueva. El nombre de Fumero López aparece en condición de presidenta de Coral en un documento de 2025 que describe oportunidades de inversión en el área.
Buscamos a la funcionaria en varios registros mercantiles de países extranjeros. Encontramos dos coincidencias en Panamá, algo común entre los empresarios vinculados al Gobierno cubano.
Fumero López aparece a partir de 2021 como presidenta de dos compañías registradas en el país canalero. Se trata de Harrow Equity Inc. y Revolution Services Inc. Fumero López incluso viajó a la nación centroamericana en noviembre de 2023. Allí se reunió con mujeres directivas del sector marítimo.
Es una práctica establecida que algunos funcionarios cubanos con responsabilidades en organismos públicos hayan estado involucrados en la creación de empresas offshore en paraísos fiscales como Panamá. En nuestra investigación La Matrioshka de los negocios cubanos, encontramos al menos diez altos cargos que tenían o tuvieron compañías en el extranjero. Es muy probable que esas compañías respondieran ante Gaesa, el grupo del que ahora el Gobierno parece querer desligarse.
En el registro que revisamos no está declarado a qué se dedica ninguna de las dos compañías de Fumero López. Es común que entidades extraterritoriales como esas no declaren públicamente cuál es su objeto social.
Sí encontramos que aparecen dos ciudadanos panameños vinculados a las empresas: Nilo Santos y Diógenes Jaramillo, ambos en el rol de suscriptores, es decir, las personas que comparecieron ante notario para formalizar la creación de las empresas.
En documentos públicos hallamos que los panameños tienen experiencia en el sector marítimo. En 2007, fundaron una empresa llamada HS Tankers, que se dedica al transporte de productos petroquímicos en buques. El registro de la empresa lo hizo la firma de abogados Fábrega, Molino & Mulino, la misma que representa a los negocios en los que Fumero López es presidenta en Panamá.
Además de los ciudadanos panameños, Fumero López sale en el registro acompañada de otros dos cubanos: Harold Llorente González, en el rol de secretario, y Astul Castellanos Ramírez, quien funge como tesorero. Los dos individuos también trabajan en Gemar.
Llorente fue nombrado vicepresidente de Desarrollo de Márketing en Coral en octubre de 2020, cerca de la fecha en la que Fumero asumió el cargo. Tiene formación en Derecho y se graduó en la Universidad Central de Las Villas en 2006.
En sus redes sociales, dice trabajar como personal temporal en un bufete internacional de abogados de Inglaterra, Holman Fenwick Willan, y en el bufete cubano Balsanyda y Asociados. Este último bufete aparece mencionado en los Panama Papers como representante de Pescatlan S. A., una extinta empresa fantasma controlada por el Gobierno cubano y registrada en Islas Vírgenes Británicas. El director de Pescatlan era Guillermo Rodríguez López-Calleja, hermano del fallecido magnate de Gaesa Luis Alberto Rodríguez López-Calleja.
El otro socio de Fumero López es Astul Castellanos, ingeniero de profesión. En 2017 tenía el cargo de gerente de actividad petrolera en la empresa Caribbean Drydock Company, un astillero perteneciente a Gemar. Según declaró en 2023 una extrabajadora de Gemar, Castellanos tenía en 2021 el cargo de director adjunto del grupo.
En una entrevista a Diario de Cuba, Yamilet Ramos, la extrabajadora, denunció que Castellanos y el director general de Gemar, Alejandro García Corrales, la expulsaron de su cargo en la empresa por negarse a colaborar en la represión estatal posterior al 11 de julio de 2021. Según su testimonio, fue acosada por sus publicaciones en redes sociales y la amenazaron con ser sancionada si apelaba su expulsión. En 2022, emigró a Serbia y, en 2023, a España.
Desde el incidente, tanto García Corrales como Castellanos aparecen en uno de los varios directorios de represores cubanos que existen, una base de datos ciudadana que se dedica a exponer a personas que colaboran o ejercen la represión en la isla.
¿Qué espera el Gobierno con los nuevos dueños de la terminal?
El holding militar Gaesa está en el punto de mira de la Administración Trump. El grupo controla, según estimaciones, cerca de la mitad de las divisas que entran al país a través de su amplia red de empresas. El Gobierno de Estados Unidos ha sancionado a muchas de estas compañías para frenar sus ingresos. Es probable que, previendo más sanciones, los militares hayan decidido quitarse de encima puntos estratégicos de captación de divisas como podría ser la terminal de contenedores.
El alcance de las restricciones ha afectado también a compañías extranjeras y navieras que mantienen relaciones comerciales con entidades vinculadas al conglomerado, lo que ha contribuido a la salida de inversores en un contexto marcado por las limitaciones al suministro de combustible impulsadas por Washington. A mediados de mayo de 2026, dos de las mayores compañías de transporte marítimo del mundo, la francesa CMA CGM y la alemana Hapag-Lloyd, paralizaron sus envíos de mercancías hacia Cuba por el riesgo de verse afectadas por las sanciones derivadas de posibles vínculos con Gaesa.
La ofensiva contra los principales soportes económicos del régimen también aceleró la salida de compañías extranjeras de otros sectores, entre ellas la minera canadiense Sherritt International y la australiana Antilles Gold. El turismo, otro de los rubros estratégicos de la economía, recibió igualmente un fuerte impacto tras el retiro de varias cadenas hoteleras internacionales que operaban junto a Gaviota, la división turística controlada por Gaesa.
Las restricciones también alcanzaron a la estatal Financiera Cimex S. A. (Fincimex), lo que derivó en la suspensión de las operaciones de las tarjetas Visa y Mastercard en Cuba. Asimismo, la decisión de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de incluir a Cupet en su lista de entidades sancionadas el 11 de junio de 2026 frustró los planes de la empresa floridana Vanguard Energy, que buscaba concretar una de las mayores exportaciones privadas de combustible hacia Cuba en los últimos años.
La presión se intensificó el 23 de junio, cuando la OFAC añadió a su Lista de Nacionales Especialmente Designados a otras cinco compañías cubanas vinculadas al conglomerado: Almacenes Universales S. A., Banco Financiero Internacional, Geominera S. A., la Empresa Siderúrgica José Martí (Antillana de Acero) y Rafin S. A.
Ante ese panorama, es natural preguntarse si Coral logrará escapar del brazo sancionador o si podrá operar su nueva terminal con un historial limpio.






