Buques fantasma y el petróleo venezolano que no llega a Cuba: revelaciones tras la incautación de un carguero por EE. UU.

Según los documentos de Pdvsa y la información de seguimiento de buques de plataformas especializadas, en los últimos años solo una parte del petróleo venezolano destinado a Cuba ha llegado realmente a la isla. Foto: Vantor.
Estados Unidos interceptó e incautó el 10 de diciembre de 2025 un buque petrolero en el Mar Caribe, en aguas internacionales próximas a la costa de Venezuela. El petrolero, identificado como The Skipper, cargaba casi 2 millones de barriles de crudo pesado y tenía como destino previsto el puerto cubano de Matanzas, según información interna de la empresa estatal venezolana Pdvsa y personas vinculadas a la industria citadas por The New York Times.
Pero ¿qué se sabe del petrolero incautado? ¿Por qué se dice que era un «buque fantasma» con bandera falsa? ¿Todo el crudo que transportaba iba directamente a Cuba, donde se vive una profunda crisis energética debido a la escasez de combustible, entre otras causas declaradas por las autoridades? Esclarecemos estas y otras interrogantes en el siguiente explicador.
The Skipper: ¿qué hay detrás del buque petrolero incautado por EE. UU.?
Tras la publicación de las imágenes de tropas estadounidenses abordando el buque, la fiscal general de EE. UU., Pam Bondi, informó que el barco había sido abordado por su «implicación en una red ilícita de transporte de petróleo que apoya a organizaciones terroristas extranjeras».
En 2022, el Departamento del Tesoro de EE. UU. sancionó a este navío por acusaciones de participar en una red de contrabando de petróleo que habría ayudado a financiar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní-Fuerza Al Quds (IRGC-QF), así como a la milicia chiita libanesa Hezbolá, designada como terrorista por la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, EE. UU. y otros países.
En aquel momento, el buque, clasificado como un petrolero de gran tamaño (VLCC, por sus siglas en inglés), navegaba con el nombre Adisa (antes, era identificado como The Tokyo) y, según la información oficial, formaba parte de una red de navíos controlados por el empresario del petróleo Viktor Artemov, de nacionalidad ucraniana, quien también se encuentra sancionado por Estados Unidos por los supuestos vínculos con una red de contrabando de petróleo.
Antes de transportar crudo venezolano, el buque petrolero formó parte durante cuatro años de la flota encubierta de Irán, transportando combustible del país de los persas hacia Siria y China, según la investigación de The New York Times.
Actualmente, la embarcación está registrada a nombre de la firma Triton Navigation Corp. en las Islas Marshall, y representaba un engranaje central en la red de cooperación energética y financiera entre los regímenes de Caracas y La Habana, reportó el medio estadounidense.
De acuerdo con la última actualización de su posición, The Skipper navegaba bajo bandera de Guyana, según el sitio de seguimiento de buques MarineTraffic revisado por elTOQUE. Sin embargo, el Departamento de Administración Marítima de Guyana afirmó que el navío «enarbolaba falsamente la bandera de Guyana y no figura en sus registros oficiales».
Por otro lado, la firma británica de riesgos marítimos Vanguard Tech declaró a BBC Verify que, según la información que ha recopilado, el petrolero estuvo «falseando su posición durante mucho tiempo». Lo anterior significa que podría haber estado transmitiendo una ubicación falsa y, por lo tanto, su posición reportada podría no ser precisa.
Sobre la operación de incautación, The Economist informó que no se produjeron enfrentamientos y que la tripulación, compuesta por alrededor de 30 marineros, en su mayoría rusos, no planteó resistencia.
¿Por qué la mayor parte del crudo venezolano destinado a Cuba no llega?
El petrolero zarpó de Venezuela el 4 de diciembre de 2025 con alrededor de 1.8 millones de barriles de crudo pesado a bordo. Dos días después, descargó una pequeña fracción de su petróleo, unos 50 000 barriles, al barco identificado como Neptune 6 que se dirigió hacia Cuba, según los datos citados por NYT.
Tras la transferencia, el Skipper navegó al este, en dirección a Asia, con la mayor parte de su petróleo a bordo.
Esto no es nuevo. Según los documentos de Pdvsa y la información de seguimiento de buques de plataformas especializadas, en los últimos años solo una parte del petróleo venezolano destinado a Cuba ha llegado realmente a la isla, señala The New York Times.
«La mayor parte del petróleo destinado a Cuba se ha revendido a China, y el dinero le ha proporcionado al Gobierno cubano unas divisas muy necesarias, según varias personas cercanas al Gobierno venezolano. Se cree que parte de ese dinero ha sido utilizado por funcionarios cubanos para adquirir bienes básicos, aunque la opacidad de la economía del país hace difícil estimar adónde va a parar ese dinero, o cómo se gasta, o cuánto va a parar a intermediarios comerciales vinculados a ambos Gobiernos», publicó el citado medio.
La ONG Transparencia Venezuela reveló el pasado octubre la existencia de una red de buques que sirven al régimen de Maduro para evadir las sanciones internacionales de la OFAC, Reino Unido y de la Unión Europea, con distintas maniobras como el cambio de banderas y la operación con la información de navegación oculta (buques furtivos o fantasma).
Según la investigación, la mayor parte del crudo venezolano continúa dirigiéndose a mercados asiáticos a través de intermediarios opacos.
Iván Freites, secretario de Profesionales y Técnicos de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv), ahora en el exilio, también confirmó a EL TIEMPO la existencia de estos buques fantasmas, en especial los que se dirigen a Cuba con petróleo y combustible para avión.
«No solo tienen el GPS apagado, también cambian de nombre. Hay algunos que transportan gasolina y jet fuel, que es gasolina para avión», precisó.
De acuerdo con Freites, «es una práctica recurrente y no hay control sobre lo que se están llevando ni a dónde lo están llevando». Esta fuente agrega que, en el caso de Cuba —cuyo régimen es aliado de Maduro—, los cargamentos consisten sobre todo en combustible para avión.
Cubametales, un intermediario del petróleo venezolano y las respuestas coordinadas desde Caracas y La Habana
De acuerdo con los datos presentados en The New York Times, el petrolero venezolano llegaría a la isla bajo contrato conjunto entre la comercializadora estatal Cubametales y una compañía ligada al empresario panameño Ramón Carretero Napolitano, señalado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos por «facilitar envíos de productos petrolíferos en nombre del Gobierno venezolano».
Cubametales ha tenido en lo que va de 2025 contratos por unos 65 000 barriles diarios, cifra que creció un 29 % respecto a 2024, mientras que las firmas de Carretero han gestionado hasta una cuarta parte del crudo exportado por Pdvsa.
El crudo de Venezuela que sí llega a Cuba es insuficiente para evitar los apagones generalizados que afectan a la isla en medio de una crisis económica más amplia. La opacidad en el manejo de los fondos públicos del país ha alimentado la controversia sobre el destino real de esos recursos.
El régimen de Nicolás Maduro calificó la incautación del buque petrolero por parte de Estados Unidos como un «robo descarado» y un acto de «piratería internacional», vinculando la acción, dijo: «[con] un plan deliberado de despojo de nuestras riquezas energéticas».
Desde La Habana, las autoridades cubanas respaldaron de inmediato la postura del chavismo y la Cancillería condenó la operación estadounidense.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex) señaló que la incautación de EE. UU. forma parte de las acciones para impedir «los suministros de hidrocarburos a Cuba» desde Venezuela, y estas, aseguraron: «recrudecen la política de máxima presión y asfixia económica de Estados Unidos, con un impacto directo en el sistema energético nacional y, por consiguiente, en la vida diaria de nuestro pueblo».
Hasta el momento de publicar este explicador, en ninguna de las declaraciones oficiales se hace mención alguna del destino real de la mayoría del crudo que transportaba el buque ni se responde por las irregularidades señaladas por la prensa internacional.
Por otro lado, en el contexto de escalada de las operaciones de EE. UU. en el Caribe, el mes pasado un destructor estadounidense también interceptó un buque de Rusia que se dirigía a Venezuela y finalmente cambió su ruta hacia Cuba.
Según muestran los datos de monitoreo de barcos el lunes 15 de diciembre de 2025, días después de la incautación de The Skipper, un petrolero que transportaba nafta rusa para Pdvsa y al menos cuatro superpetroleros que debían recoger cargamentos de crudo en Venezuela dieron marcha atrás y cambiaron su rumbo.












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