Dos personas fueron condenadas a 15 años de prisión en Cuba tras ser detenidas en la vía pública mientras trasladaban hacia Artemisa un «cannabinoide sintético» utilizado para elaborar dosis de «El Químico» o «papelito».
El caso fue divulgado el 2 de marzo de 2026 por el Tribunal Supremo Popular (TSP) e ilustra el enfoque punitivo —antes que sanitario o social— en el tratamiento legal de las drogas en el país. Ese enfoque se acentuó a partir de la publicación del Dictamen 476 en agosto de 2025 que estableció nuevas reglas para juzgar con mayor dureza los delitos vinculados con los cannabinoides sintéticos.
La Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Artemisa condenó a las dos personas por «un delito relacionado con drogas ilícitas o sustancias de efectos similares», luego de un «juicio oral con características de ejemplarizante» realizado como parte de la causa 416 de 2025.
Según la nota del Tribunal Supremo, los acusados viajaron a La Habana desde la provincia vecina «para obtener cannabinoides sintéticos (…) y con el producto en su poder, fueron detenidos en la vía pública por los oficiales antidrogas».
Las autoridades afirman que llevaban cinco «envoltorios de papel» con el cannabinoide sintético «5 - flúor ADB», con un peso de 1.74 gramos. Esta sustancia, en esas cantidades, podría ser utilizada para elaborar «2 200 dosis de consumo», usadas por dos o tres personas cada una, de acuerdo con el TSP.
No es habitual que las autoridades ofrezcan información sobre casos judiciales específicos. Cuando la publican, admiten la intención «ejemplarizante» de divulgar algunos detalles de esos procesos sin perder el control de la versión oficial al no permitir la cobertura periodística independiente en los juicios.
Nuevas cifras oficiales divulgadas el 17 de febrero de 2026 por funcionarios de los ministerios de Justicia (Minjus) y del Interior (Minint) también indican la severidad de la respuesta penal al tráfico, posesión e incluso el consumo de sustancias ilícitas durante 2025: el 98.,1 % de los acusados por delitos de drogas fueron sancionados; de ellos, el 95 % recibió sentencias de privación de libertad o internamiento.
«Cuba mantiene una política de tolerancia cero ante la producción, fabricación, consumo, tenencia y tráfico ilícito de drogas y continuaremos trabajando fuertemente para que nuestro territorio no pueda ser utilizado como depósito, almacén, tránsito o destino de drogas ilícitas y del ejercicio del tráfico ilícito de drogas», aseguró la titular de Justicia, Rosabel Gamón Verde.
Desde hace al menos tres años la droga conocida como «El Químico» gana presencia en las calles por su bajo costo y los potentes efectos que provoca de inmediato. Además de los cannabinoides sintéticos, puede contener, según peritos del Minint, sustancias como Carbamazepina y otras benzodiacepinas, anestésico para animales e incluso formol, fentanilo y fenobarbital.
El interés del Estado es mostrar resultados en el enfrentamiento de un fenómeno cuya percepción negativa ha crecido en la sociedad cubana, de la mano de consumidores y traficantes muy jóvenes.
La Habana también busca posicionarse como un actor importante en la contención del narcotráfico en el Caribe, en medio de reportes de contactos entre el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto y guardaespaldas del general Raúl Castro, el líder «histórico» de más rango del régimen y que, aunque apartado de cargos oficiales, todavía pulsa los verdaderos hilos del poder en Cuba.
Mostrar control en un tema de interés para Estados Unidos
No deberían leerse los anuncios oficiales cubanos sobre el enfrentamiento a las drogas sin relacionarlos con el contexto regional de militarización de las operaciones antidrogas, especialmente por parte de Estados Unidos —que ha intensificado ataques a embarcaciones acusadas de transportar drogas en el Caribe y el Pacífico—.
En ese contexto, el 17 de febrero de 2026, el Gobierno cubano divulgó en una conferencia de prensa datos sobre el enfrentamiento al tráfico de drogas el pasado año, cuando fueron «asegurados» 1 941 kilogramos de narcóticos (incluidas marihuana y cocaína) provenientes de hallazgos marítimos, según las autoridades, con dos «recalos» masivos en mayo y noviembre de 2025.
En cuanto al castigo judicial, los datos muestran una tendencia a imponer sanciones de prisión de forma automática: de acuerdo con la información ofrecida por la ministra de Justicia, Rosabel Gamón Verde, casi todos los acusados en casos de drogas fueron recluidos en penales. Además, fue concedido solo el 36.1 % de las solicitudes de excarcelación anticipada.
Organizaciones de derechos civiles sostienen que un enfoque que prioriza la cárcel sobre alternativas basadas en salud pública o reinserción social puede criminalizar aún más a sectores vulnerables, sin abordar las causas estructurales del consumo y el tráfico de drogas. Ello refleja un enfoque penal excesivo que no aborda las causas sociales del delito (pobreza, falta de oportunidades y consumo problemático o riesgoso).
Sin embargo, en el contexto regional, las autoridades del régimen buscan mostrar músculo en un tema de interés para la política doméstica de Estados Unidos, como demuestran las declaraciones del coronel Juan Carlos Poey Guerra a la agencia estadounidense Associated Press (AP), ofrecidas a propósito de la presentación oficial de los resultados del pasado año.
Según Poey Guerra, jefe de la Dirección Antidrogas del Minint, Cuba impidió el ingreso de alrededor de 40 toneladas de droga a Estados Unidos en los últimos 14 años. El oficial afirma que Cuba tiene como objetivo evitar «que su territorio nacional o sus aguas jurisdiccionales se conviertan en [camino de] tránsito de droga a terceros países» y que se establezcan en el país delincuentes o traficantes.
El coronel Poey insistió durante su entrevista con AP en presentar a la Mayor de las Antillas como un «muro de contención» para Estados Unidos en el tema de las drogas.
Según el Minint, en los últimos años ha habido intentos de ingresar por vía aérea drogas sintéticas o de diseño en equipajes. Poey Guerra dijo que los laboratorios cubanos identificaron 46 variantes sintéticas o cannabinoides.
De acuerdo con AP, los funcionarios del Minint «lamentaron» que Estados Unidos haya cortado los contactos de cooperación para el combate a las drogas con Cuba y que la Administración Trump «politizara un tema de interés regional» para militarizar el área y capturar a Nicolás Maduro en Venezuela.
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