En abril de 2026, circuló en medios independientes y redes sociales la historia de un usuario cubano de Starlink que, presuntamente, fue multado e interrogado por las autoridades. El relato hacía énfasis en la capacidad tecnológica del régimen que, según su protagonista, utilizó «drones» y «vehículos con antenas» para localizar los dispositivos de Starlink. El usuario describió la operación como un «operativo cada vez más sofisticado».
«Como resultado, nos impusieron una carta de advertencia por tener equipos no homologados y una multa de 100 000 CUP», añadió.
Sin embargo, no hay contravención dentro de la ley cubana que regula las telecomunicaciones y las TICs que contenga una multa de 100 000 CUP (casi 188 USD en el mercado informal). Las multas que pudieran imponerse a los usuarios de Starlink en la isla están contenidas en el Decreto 42/2021 del Consejo de Ministros, que es el Reglamento General de Telecomunicaciones y las TICs.
En la sección tercera del reglamento aparecen las contravenciones en el uso del espacio radioeléctrico. En la sección cuarta se encuentran las multas que se pueden aplicar a los infractores. La cuota de más alto valor monetario del reglamento es de 4 000 CUP (7 USD al cambio informal). Y no es aplicable a usuarios de Starlink, sino a personas con acceso a estaciones de radiocomunicación o transmisores estatales.
En teoría, quienes usan Starlink estarían incumpliendo el inciso c) del artículo 81, referido a la persona que «instale o utilice equipos o dispositivos de radiocomunicación sin la autorización correspondiente, cuando se requiera, de acuerdo con la legislación vigente».
Para esas personas, las multas son de 500 a 1 000 CUP (menos de 2 USD en el mercado informal). Si son personas jurídicas la multa asciende de 1 000 a 2 000 CUP.
Sí está incluido en el reglamento el decomiso de los equipos utilizados para conectarse a Internet.
No hemos encontrado otras denuncias similares a la que circuló en abril de 2026. La mayoría de las publicaciones en Internet, hacen referencia a la misma historia.
Además, no hay evidencia que indique que el Estado cubano tenga los medios tecnológicos suficientes para localizar dispositivos Starlink.
Entre abril y mayo de 2025, la Unidad Presupuestada Técnica de Control del Espectro Radioeléctrico (Uptcer) publicó en su página de Facebook varios mensajes destinados a atemorizar a los usuarios cubanos que instalaran la tecnología propiedad del magnate Elon Musk. En algunos de los mensajes, amenazó con la cárcel.
Durante ese tiempo, circularon en redes advertencias similares a la que ahora nos ocupa. En una nota de prensa publicada el 3 de abril de 2025 el Ministerio de Comunicaciones (Mincom) de Cuba admitió veladamente que no tenía la capacidad de detectar los dispositivos que entraban por la aduana.
Por aquel entonces, elTOQUE consultó a un ingeniero en Telecomunicaciones sobre el tema. El ingeniero nos confirmó que para el régimen sería bastante difícil encontrar los kits en viviendas particulares. También afirmó que la señal emitida por Starlink era alta en frecuencia y muy débil, lo cual dificultaría la detección.
Los aparatos de análisis del espectro radioeléctrico son muy caros y es probable que los que tenga el Gobierno estén anticuados y no sean capaces de captar las señales de Starlink. Los árboles, las casas y los basureros también podría impedir que los aparatos detectores operen con éxito.
Un año después de las palabras del ingeniero, las condiciones en Cuba han empeorado: las acumulaciones de basura son mayores y se supone que el Gobierno tiene menos dinero para invertir en equipamiento moderno.
Tanto en 2025 como ahora, muchos cubanos en redes sociales cuestionaron que el régimen tuviera la tecnología para descubrir las antenas. Algunos comentaron que la principal herramienta para detectar dispositivos Starlink era la delación.
El uso de Starlink en Cuba no viene sin riesgos. Las autoridades prohíben emplear los dispositivos y han dejado muy claro que no aprueban el servicio. Tenemos confirmación de persecución policial a algunos usuarios y vendedores de los kits ocurrida entre 2024 y 2025, pero no tenemos constancia de encarcelamientos ni de operativos «especiales» ni «sofisticados» en estos procesos.
Aún así, las amenazas de cárcel han continuado. El 4 de mayo de 2026, los medios estatales dijeron que a los usuarios de Starlink se les podría aplicar el artículo 295.1 del Código Penal, que castiga con penas de 3 a 8 años de cárcel a quien «sin estar legalmente autorizado, dirija, organice, distribuya, obtenga lucro o financie la difusión de señales satelitales, televisivas o radiales u otros servicios públicos de telecomunicaciones».
Pero Starlink no es un servicio público, así que no queda claro cómo se aplicaría este artículo.
A pesar de las amenazas, más de un año después de que confirmáramos la presencia de Starlink en la isla, el uso de la tecnología parece haberse incrementado. Cada vez son más los cubanos que utilizan el servicio de Internet satelital de Musk en detrimento del de Etecsa, posiblemente el más lento y caro del mundo.
En la nota del 4 de mayo las autoridades, en un inusual momento de sinceridad, admiten su preocupación: «Las advertencias [del régimen] se intensifican ante el riesgo de que la red satelital sea utilizada para crear canales de comunicación incontrolables por el Estado».









