«Si están viendo este video, eso quiere decir, desgraciadamente, que he sido encarcelado, separado de mi hogar y de mi hija…», dijo el cubano Eduardo Ceballos Pérez, conocido como «Eddy», en un breve audiovisual grabado en abril de 2026. El momento que anticipó llegó este primero de junio, día en el que fue emboscado cerca de su vivienda en La Habana por agentes del Estado que no le permitieron despedirse de su familia.
Los testigos de la detención hablaron de un operativo policial que involucró a varias personas y motocicletas utilizadas por la Seguridad del Estado con el objetivo de capturar a un joven que llevaba meses retratando con humor la decadencia material de la «Revolución socialista».
Hace unas semanas, le habían entregado una citación policial con errores en su nombre, según dijo Ernesto Morales, periodista residente en Estados Unidos y amigo de Eddy, a quien le envió el video adelantándose a su arresto. Ceballos, creador del canal de YouTube Despingovery, intuía que sus parodias de los documentales del canal estadounidense Discovery Chanel —remedando su estilo en el contexto cubano— no serían toleradas por el poder durante mucho tiempo más.
Tras la detención, Morales informó que lo tenían «totalmente incomunicado» y que su familia no conocía los delitos específicos que le imputan. Además, el periodista dijo en su programa de YouTube que no permitirán visitar a Ceballos al menos hasta el lunes 8 de junio.
Ceballos Pérez fue llevado a una Unidad de Instrucción Penal ubicada en el municipio capitalino Boyeros, según informó Martí Noticias. Las autoridades calculan la posibilidad de someter al comediante a un Tribunal castrense, por supuestamente «revelar secretos militares», agregó Morales citando fuentes cercanas al detenido.
El último video que publicó Eddy Ceballos en Despingovery lo filmó en un emplazamiento militar abandonado —del que no reveló la ubicación— donde se ven, como en un cementerio de elefantes, antiguos cohetes antiaéreos, radares y otros equipos en desuso y oxidados por años de exposición a la intemperie.
«Un misil aire-tierra de la década de los sesenta, aproximadamente, de la Guerra Fría. (…) Miren esto, amantes de la descojonancia», dijo Ceballos en la piel de su personaje humorístico inspirado en Indiana Jones, pero que «exploraba» el resultado surrealista de casi 70 décadas de castrismo.
El video registra 30 000 visualizaciones en YouTube y más de 400 comentarios. Sus imágenes y el discurso satírico contrastan con los reportes de la prensa estatal y las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), entidades que durante meses han divulgado videos y declaraciones solemnes sobre ejercicios militares para mostrar una supuesta «disposición combativa» en medio de las tensiones con el Gobierno de Estados Unidos.
En una entrevista anterior concedida a elTOQUE, Ceballos explicó qué pretendía con sus videos satíricos: «[hay] una frase que me encanta: “es privilegio del bufón decir lo que otros temen”. (…) Quiero lograr esa genialidad de decir cosas positivas, pero con tanto sarcasmo que realmente sea una crítica. Esa contraposición en la que no me meto con nada y, a la vez, estoy confrontándolo todo».
Tras su detención, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos expresó su «condena», mientras que la Embajada de Estados Unidos en La Habana cuestionó el arresto y compartió el video de denuncia de Eddy Ceballos.
Algunos humoristas cubanos también se han pronunciado a favor de Eddy, quien antes de ganar notoriedad en redes sociales con Despingovery era más conocido por su vinculación con el grupo Pagola La Paga.
El escritor Jorge Bacallao expresó en Facebook: «es mi amigo y comediante como yo (…), todo mi apoyo para él y para sus familiares».
Ulises Toirac manifestó en sus redes sociales que sus «temores, fundados en las leyes que para la comunicación social se han dictado en Cuba, vaticinaban (…) [que] iban a ser una espada de Damocles sobre la cabeza de los humoristas». El conocido actor y comediante agregó: «Espero que a pesar de la factura con la que fue llevada a cabo su detención (…), no pase a mayores y sea liberado rápidamente. Mi apoyo a Eddy Ceballos».
La detención del joven se suma a un patrón de acoso a influencers y ciudadanos que se expresan con libertad en Internet e incluye otros casos recientes como el de Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, detenidos en Holguín el 6 de febrero de 2026 por sus críticas al sistema político cubano en las redes sociales del proyecto El4tico. Ernesto y Kamil continúan en «prisión provisional».
Según estimaciones de organizaciones de derechos humanos, en Cuba hay entre 796 y 1 260 personas privadas de libertad por motivos políticos. Eduardo Ceballos actuó consciente de que sus videos podrían convertirlo en una más, porque en la isla, dijo, «no existe el más mínimo ápice de libertad de expresión, el más mínimo respeto a cualquier derecho humano».
«Quiero pedirles, no solo por mí, sino por todos los que hoy están presos por razones políticas, que no los dejen morir, no los dejen en el olvido… tenemos que luchar esta batalla», concluyó en el mensaje que anticipó su detención.







