Dentro de las preocupaciones principales del Gobierno de La Habana está la escasa disponibilidad de divisas para destrabar la economía (sumida en una profunda crisis e inflación).
Sin embargo, la política inversionista cubana no ha estado enfocada en la producción de alimentos ni en la industria para exportar o vender a nivel nacional. La política inversionista está enfocada en los intereses de las Fuerzas Armadas, dueñas del 40 % de las más de 80 000 habitaciones con que cuenta la planta hotelera nacional.
Asimismo, los negocios en el exterior reflejan la deformación del sistema. Cuba vende médicos, maestros y profesionales al mejor postor. Mientras, la industria y el campo se descapitalizan constantemente, lo cual hace que el país importe casi todo lo que necesita y no produzca casi nada.
El siguiente video ahonda sobre cómo se maneja el sector importador y exportador cubano.








Pepe