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“La cosa está fula”. “Metió tremenda muela”. “Estoy salao”. “Dieron pollo por pescao”.

Quizás solo un cubano o quien haya vivido en Cuba conoce el significado de estas frases. Para alguien de otra nacionalidad sería difícil entender cuándo “ese huevo quiere sal” o cuándo “el horno no está para pastelitos”. Ese tipo de conocimientos, los de la sabiduría popular, son los que mide Cubanómetro, una aplicación de preguntas y respuestas que durante más de cuatro años han perfeccionado Claudia y Darian.  

Licenciada en Historia ella e ingeniero en Informática él, se han dedicado a empujar con esfuerzos propios esta iniciativa en la que ven una forma de preservar parte del patrimonio cultural inmaterial cubano.

“Cubanómetro comenzó como un hobby —cuenta Claudia— un entretenimiento sin fines monetarios que desde el principio nos ha proporcionado satisfacción personal. La idea surgió de las encuestas de cubanidad que circulaban por correo electrónico cuando yo era adolescente. A partir de ellas hicimos una versión muy sencilla del juego donde logramos reunir un gran número de preguntas recopiladas desde diversos lugares”.

Recuerda que esa primera propuesta tuvo gran aceptación, a pesar de su básico desarrollo. Comenzaron a llegarles mensajes y correos con reconocimientos, propuestas y críticas desde diferentes provincias del país. Desde entonces han enriquecido la base de datos que ya alcanza las 2000 preguntas.

Cubanómetro es resultado de la pasión de Claudia y Darian pero también del apoyo de otros miembros del grupo de desarrollo independiente de software N!VAL, al que pertenecen desde 2011. Sin embargo, aclara Darian, el grupo tiene otras prioridades de trabajo, como el diseño de sitios web y aplicaciones móviles para clientes cubanos y extranjeros, que reportan beneficios económicos directos: “Como Cubanómetro es un proyecto más entusiasta que lucrativo y no hemos conseguido patrocinadores, todos hacemos un esfuerzo para asumir nosotros mismos el costo sin recibir ganancias.”

La más reciente versión —disponible desde enero para sistema operativo Android en Google Play, en Amazon y en Cubapk— fue resultado, en gran medida, de las horas que durante el mes de diciembre de 2016 los muchachos le dedicaron a la programación, mientras Claudia se aseguraba de que no existieran repeticiones en la base de datos y a cada pregunta correspondieran opciones de respuestas coherentes.

Hoy, esta pareja de jóvenes cubanos vive en México, donde realizan estudios de posgrado. Con las posibilidades de conexión a Internet, intentan difundir el juego y buscan alternativas de patrocinio para implementar nuevas funcionalidades como partidas simultáneas, preguntas por categorías y el enlace con correo Nauta, desde el cual se pueda subir la puntuación individual al ranking mundial.

De la conversación con Claudia y Darian es fácil deducir que Cubanómetro está pensado, en primer lugar, para los cubanos que están en Cuba; por eso hicieron llegar a la Isla un enlace de descarga directa ya que desde Google Play, al incluir anuncios, era imposible descargarlo; por eso también piensan distribuirla muy pronto a través del Paquete Semanal. Interrogantes relacionadas con programas que actualmente se transmiten en la televisión nacional como el humorístico Vivir del cuento o con el precio del pan de flauta demuestran ese interés por cautivar a los nacionales residentes. Por supuesto, existen muchas otras preguntas que pueden ser respondidas por cubanos que se hallen en cualquier parte del mundo.

A la alegría de haber lanzado esta última versión, que incluso tenían diseñada antes de salir de Cuba, se une también la desazón por la nula efectividad del mecanismo de donación que implementaron en la aplicación, a través del cual se invita a los jugadores a contribuir. Al momento de nuestra conversación, luego de semanas del lanzamiento, no habían recibido ni un centavo. Ante esta situación, consideran que es inminente la inserción en plataformas de crowdfunding o la búsqueda de otras vías de financiamiento.

Las instituciones cubanas no quedan descartadas como posibles patrocinadores pero hasta ahora, con respecto a Cubanómetro, las gestiones no han resultado satisfactorias. En el grupo N!VAL sí han tenido muy buenas experiencias con el sector estatal pues crearon una aplicación de coctelería nacional para HavanaClub que incluso ha tenido actualizaciones. También fueron los artífices de la aplicación de la 12 Bienal de La Habana que agrupaba en una misma base de datos la variedad de actividades del evento, y han diseñado y programado los sitios web de compañías de danza como el Ballet Lizt Alfonso.

La experiencia de trabajo les ha demostrado que frecuentemente instituciones fuera del ámbito de la cultura financian proyectos artísticos; sin embargo, “cuando se trata de las nuevas tecnologías, como precisamente es algo nuevo, todavía no hay interés o cuando existen iniciativas son muy dirigidas a proyectos estatales como los software que nacen en la Universidad de Ciencias Informáticas. La relación con desarrolladores independientes es más complicada”. Para Claudia queda muy claro y lo ha defendido en muchos lugares: “este campo también es cultura, no podemos seguir pensando en ese concepto reducido de lo artístico y lo cultural”.

Ella no para de soñar, se imagina organizando encuentros y concursos en escuelas o instituciones culturales de la isla, en los cuales “se presente la aplicación pero también se recopile nueva información, para actualizarla todo el tiempo y continúe siendo atractiva para las nuevas generaciones”.

Él piensa en las cuestiones objetivas, en organizar bien su tiempo y los compromisos del doctorado que cursa para sacar pronto la versión de IOS e incorporar las nuevas funcionalidades. Todo eso, claro, mediado por el dinero que logren reunir.

 

 

Sobre el autor

Ana Lidia GarcíaAna Lidia GarcíaPerfil del autor

Comentarios

Osvaldo 8 meses 3 semanas

les recomiendo a todos los que conocen el juego que los apoyen, esta bien bueno e interesante el jueguito. FELICIDADES A LOS QUE LO CONCIBIERON Y DESARROLLARON.