elTOQUE publica Morir en uniforme: los hijos que Cuba convirtió en soldados, un proyecto documental de investigación periodística que reconstruye la muerte de, al menos, 89 jóvenes que cumplían de forma obligatoria el Servicio Militar Activo (SMA) en Cuba en la última década (2016-2026). Concebido como un memorial digital, el proyecto preserva las historias de las víctimas, las circunstancias de sus muertes y las demandas de verdad y justicia de sus familias; construye así un archivo público frente al silencio institucional.
Lo que muestran los datos
El registro documenta un patrón sostenido de muertes bajo custodia del Estado —por accidentes, suicidios, negligencia médica, homicidios y desapariciones— concentrado de forma abrupta en los últimos años: de 15 casos entre 2017 y 2021 (un promedio de tres anuales) a 70 entre 2022 y 2025 (17.5 al año), casi seis veces más. Solo entre 2021 y 2022 los casos pasaron de cinco a 19. El registro no incluye casos de 2016 porque no fue posible verificar ninguna muerte ocurrida ese año. Eso no significa que no las hubiera. Los datos correspondientes a 2026, por su parte, son todavía parciales.
Solo en septiembre de 2026 han trascendido reportes sobre tres muertes de jóvenes cubanos durante el Servicio Militar. elTOQUE trabaja en la verificación de esos casos, que serán incorporados posteriormente a la investigación. Esos sucesos confirman que el fenómeno sigue ocurriendo.
64 de las 89 muertes documentadas por la investigación fueron clasificadas como accidentes (33) y suicidios (31), el 72 % del registro. En varios de los suicidios, la investigación identificó antecedentes de problemas psicológicos, advertencias médicas o señales de riesgo conocidas por familiares, compañeros o superiores y desatendidas por el mando militar; en al menos nueve, las familias cuestionaron abiertamente la versión oficial. El riesgo se agrava en los centros penitenciarios donde los reclutas cumplen funciones de custodia. Allí, el 83 % de las muertes registradas fueron suicidios, frente al 34 % en el conjunto del registro.
Al menos seis de los fallecidos tenían menos de 18 años por lo que serían considerados menores de edad por la Convención de los Derechos del Niño, y 23 cumplían el Servicio fuera de su provincia natal, la mayoría en La Habana. Dos tragedias colectivas —el incendio de la Base de Supertanqueros de Matanzas (2022) y las explosiones en el almacén de Melones, Holguín (2025)— concentran 13 de los 89 casos.
De 46 familias consultadas, solo ocho reportaron que hubo una investigación oficial tras la muerte de sus hijos, y en ninguna de ellas se esclarecieron las circunstancias ni se determinaron responsabilidades.
Los recursos del proyecto
Además del reportaje central, el micrositio reúne:
- Una base de datos pública y descargable con los 89 casos documentados.
- 16 documentos de normativa nacional e internacional sobre reclutamiento militar y derechos de la niñez, disponibles para descarga.
- Testimonios de ocho familias, varias de las cuales hablan por primera vez con la prensa, algunos acompañados de documentos que entregaron a elTOQUE como respaldo de sus gestiones de justicia.
- Entrevistas a seis especialistas: la psicóloga Gise Ponce, el abogado Raudiel Peña Barrios, el exteniente coronel de las FAR y del Ministerio del Interior Máximo Omar Ruiz Matoses, la periodista Claudia Padrón, María Werlau (directora de Archivo Cuba) y Mario Félix Lleonart (coordinador general del Instituto Patmos).
- Un mapa interactivo para explorar los casos por provincia, fecha y causa reportada, con fotografía y enlace al relato de cada joven cuando fue posible obtenerlos.
- Un video con testimonios de familiares.
- Una sección de gráficos con los principales patrones del registro: causas de muerte, provincias de origen, edades y otros indicadores.
Los números trazan la dimensión de un problema estructural. Detrás de cada cifra, hay una madre que recibió a su hijo en una caja, un padre que pasó años exigiendo una investigación que nunca llegó, una hermana que esperó cuatro días —y luego años— para intentar recuperar un cuerpo. Por ese motivo, el proyecto no se limita al dato: reconstruye, a partir de las voces de quienes recibieron la noticia de la pérdida y después caminaron entre la exigencia de justicia y la resignación, lo que significa entregarle un hijo vivo al Estado cubano y no volverlo a ver.
Acceso completo: smo-fallecidos.eltoque.com
** La base de datos que sostiene esta investigación es un documento vivo: cualquier actualización, corrección o incorporación de nuevos casos al registro original se refleja automáticamente en el sitio y en el archivo descargable.










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