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Henry Pérez

Henry Pérez

Licenciado en Estudios Socioculturales con inclinación hacia la fotografía, el audiovisual y la Educomunicación.
Una semana después del anuncio de las 176 nuevas medidas económicas en Cuba, aún se desconoce la letra pequeña de su implementación y cómo impactarán realmente en la vida de los cubanos sin luz, sin agua ni alimentos.
El régimen cubano acaba de anunciar transformaciones económicas y sociales en una convocatoria extraordinaria de la Asamblea Nacional marcada por la urgencia. Entre reformas y promesas recicladas, el discurso oficial pone particular énfasis en una aclaración: procura preservar el «socialismo y la Revolución». ¿Quieren los cubanos un cambio que excluye la democracia y no altera el aparato de poder actual?
Miguel Díaz-Canel, visiblemente desmejorado, insistió el viernes 12 de junio de 2026 en que el «país sigue funcionando» y Estados Unidos no se «lo perdona». Desde Washington, el mensaje fue mucho más directo: dicen estar preparados para cualquier escenario relacionado con el futuro de Cuba.
La presión sobre Miguel Díaz-Canel se intensifica en un momento en que Cuba podría estar al borde del aislamiento total. Mientras las sanciones estadounidenses golpean al entramado empresarial vinculado a Gaesa e importantes cadenas hoteleras internacionales se repliegan, el gobernante opta por un giro revelador: convocar a los cubanos en el exterior a invertir en un sector turístico hundido.
Mientras La Habana insiste en el discurso de «plaza sitiada», crecen las preguntas sobre el futuro del poder en la isla, el papel de la ciudadanía en el cambio y el costo físico y mental de la crisis.
¿Existe la posibilidad de un traslado de Castro ante la justicia estadounidense? ¿Qué pasará si el régimen cubano continúa en su postura de no ceder? En esta edición analizamos cómo el endurecimiento político y económico coincide con la salida de empresas internacionales del país, el retroceso de sectores estratégicos como la producción de alimentos y el deterioro de las condiciones de vida en Cuba. Conoce otros detalles en el Noticiero de la Gente.
Menos de 24 horas transcurrieron entre el anuncio del régimen cubano de que las reservas de combustible se habían agotado y el aterrizaje en La Habana de una delegación de la CIA con un mensaje del presidente Donald Trump.
En La Habana el gobernante Miguel Díaz-Canel celebró con bombos y platillos la entrega de dos casas hechas con contenedores marítimos, una iniciativa que representa un pírrico avance ante un déficit habitacional superior a las 800 000 viviendas.
El primero de mayo de 2026 no había combustible. Los apagones y la precariedad no han terminado, pero la gente marchó y Raúl Castro reapareció a sus 94 años presidiendo el desfile.
Los cementerios son el último eslabón de una cadena de desgracias que viven los familiares cuando tienen un fallecido: ataúdes rotos, camiones o carretones tirados por caballos para transportar cuerpos, funerarias a oscuras, traslados que tardan horas…y otros calvarios que agravan el momento de dolor.
¿Mansiones abandonadas? ¿Un teleférico en La Habana? ¿Túneles secretos? Los lugares que Eduardo Ceballos Pérez, de 38 años, muestra en su programa Despingovery Channel sorprenden no por la opulencia del pasado, sino por su involución.
Sin apenas electricidad, con sitios desabastecidos de agua potable por siete meses y en medio de la paralización de servicios por falta de combustible, el régimen cubano prioriza actos políticos como la Caravana contra el bloqueo.
En redes sociales circula la denuncia de un nuevo problema: la perforación de tanques de agua en La Víbora, barrio de la capital cubana. Quien no tiene agua, la roba…
Protestas nocturnas, cacerolazos y manifestaciones siguen extendiéndose en varias localidades de la isla. El descontento social aumenta en medio de apagones masivos, escasez y represión.
Los límites a las extracciones bancarias han originado comisiones en la obtención de efectivo, pero la corrupción se agrava cuando los funcionarios del banco también participan del negocio.