El informe anual de Amnistía Internacional (AI) La situación de los derechos humanos en el mundo: abril de 2026, en el capítulo sobre Cuba, muestra un panorama crítico, marcado por el deterioro de las condiciones de vida, la represión política, el aumento de las detenciones arbitrarias y las denuncias de tortura en prisión.
Johanna Cilano, investigadora del Caribe de Amnistía Internacional, señaló en la red social X, a propósito de la publicación del informe, que «durante 2025 [en Cuba] continuó la represión sistemática de la disidencia y de la libertad de expresión y reunión pacífica».
Según el reporte de la organización internacional, «los apagones de electricidad afectaron a los derechos a la salud y la educación», mientras que «el acceso a alimentos y medicamentos suministrados por el Estado sufrió un grave deterioro» en un contexto de inflación y escasez de productos esenciales.
Entre los datos más alarmantes proporcionados a Amnistía por ONG independientes, el informe recoge que el Food Monitor Program estima que el 96,91 % de la población cubana había perdido acceso a alimentos debido a la inflación. Más del 60 % de las personas destinaba en 2025 entre cinco y 15 horas semanales a conseguir comida.
A ello se suma la crisis del sistema sanitario. Las propias autoridades cubanas reconocieron que solo estaba disponible el 30 % de los medicamentos esenciales, lo que obligó a miles de personas a acudir al mercado informal para conseguir medicinas e insumos médicos.
La pobreza también escaló a niveles extremos. En septiembre de 2025, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) estimó que el 89 % de la población vivía en situación de pobreza extrema, siendo la alimentación y los apagones las principales preocupaciones ciudadanas.
Represión y detenciones
Amnistía Internacional subraya que durante 2025 «continuó la política sistemática de represión contra activistas e integrantes de la oposición política» y que la labor de defensores de derechos humanos «continuó siendo estigmatizada y criminalizada».
El informe recoge que el OCDH documentó 3 179 acciones represivas el pasado año, incluidas amenazas, hostigamiento, vigilancia e interrogatorios.
También registra al menos 529 detenciones arbitrarias en 2025, muchas de ellas acompañadas por desapariciones forzadas de corta duración, una práctica que el reporte describe como un patrón represivo sistemático.
Entre los casos mencionados por AI, figuran las detenciones reiteradas de la líder del movimiento Damas de Blanco, Berta Soler, así como los arrestos y agresiones contra el activista Leonardo Romero Negrín y el escritor Jorge Fernández Era —colaborador de elTOQUE—, ambos sancionados por manifestarse pacíficamente.
Amnistía Internacional también tomó nota de la «campaña de deslegitimación, criminalización y hostigamiento» contra elTOQUE que arreció en noviembre de 2025, y que incluyó «el ataque sistemático a periodistas y sus familias, la difamación pública, las amenazas de cárcel y de extradición por delitos graves como el terrorismo financiero, y la revelación de datos personales».
Además, el informe destaca la respuesta gubernamental frente a las protestas estudiantiles de junio de 2025 contra el aumento de las tarifas de internet, que incluyeron llamados a huelga en varias universidades del país y fueron sofocadas mediante medidas represivas.
Uno de los apartados más críticos del documento se refiere a las prisiones cubanas. Amnistía Internacional denuncia que «la negación de los derechos humanos, la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes eran prácticas recurrentes en las cárceles» al momento de recabar la información para el informe.
AI destaca el monitoreo de la organización de derechos humanos Cubalex, que documentó al menos «39 muertes de personas privadas de libertad en prisiones del país».
Además, denunció prácticas recurrentes violatorias de los derechos de los presos de conciencia Luis Manuel Otero Alcántara, Maykel Castillo Pérez, Loreto Hernández, Roberto Pérez Fonseca y Sayli Navarro. Entre los abusos están: golpizas, amenazas, restricciones de llamadas y visitas familiares, así como falta de acceso a alimentos, medicamentos y atención médica adecuada.
Violencia contra las mujeres
En materia de género, el informe señala que el feminicidio continúa sin ser reconocido como delito autónomo en Cuba y denuncia la ausencia de estadísticas oficiales. En ese sentido, destaca la labor de documentación del Observatorio de Género Alas Tensas, que en 2025 registró 48 feminicidios.
Amnistía también advierte que las mujeres activistas y periodistas enfrentaron formas específicas de represión, incluyendo amenazas contra sus hijos, vigilancia en escuelas y estigmatización basada en edad, apariencia y orientación sexual.
Sobre este patrón, Johanna Cilano dijo a elTOQUE para un artículo anterior que, «en el caso de las madres y esposas de personas presas por razones políticas, que son críticas, [entre las violaciones de derechos] están las negativas de visitas en los penales y a recibir medicamentos o alimentos para sus hijos, que impactan no solo en quien está encarcelado, sino también en sus familiares, entre otros mecanismos de presión y castigo contra quienes defienden derechos humanos».
Sobre la situación mundial de los derechos humanos, la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, afirmó a propósito de la presentación del informe: «Nos enfrentamos al momento más difícil de nuestra época. La humanidad sufre el ataque de movimientos transnacionales antiderechos y de gobiernos depredadores decididos a imponer su dominio mediante guerras ilícitas y descarados chantajes económicos».









