Foto: Cortesía del entrevistado

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Desarrollo local en Cuba: ¿una oportunidad para el emprendimiento?

Para Orlando Villareal Báez, encargado de la planta de Producciones Villareal, su estrategia para triunfar —principalmente en el mercado de las pinturas— fue el de convertir su negocio por cuenta propia en un proyecto de desarrollo local (PDL) y de esta forma pasar de una base productiva artesanal a otra más industrial.

Eso fue posible después que en 2020 el Gobierno cubano aprobara la política de desarrollo territorial en la que pauta cómo abordar el desarrollo local, y recientemente publicara el Decreto 33 y otras tres normas complementarias.

Carlos Cesar Torres Páez, presidente de la Sociedad Científica Cubana de Desarrollo Local, afirmó en el programa Mesa Redonda del 15 de junio que «al cierre de 2020 contaron con doscientos proyectos de desarrollo local, mientras que para finales de 2021 se espera que la cifra suba hasta los cuatrocientos veintitrés» y añadió que las áreas en las que se ha puesto mayor énfasis son la producción de alimentos, la gastronomía y los servicios, así como el turismo local y sostenible, y las energías renovables.

Sin embargo, la experiencia de Villareal no ha sido fácil. En febrero de 2020 presentó su iniciativa como PDL ante el Gobierno de Güira de Melena, allí fue aceptado y la documentación enviada a la provincia. Después de un más de un año de espera y un proceso burocrático extendido, el 6 de abril de 2021 obtuvo la aprobación por las diversas entidades encargadas.

Hasta el momento no han podido realizar ningún contrato con las autoridades municipales, centrándose en las ventas minoristas. A pesar de tener el apoyo del Gobierno local, a Producciones Villarreal se le ha hecho difícil establecer negociaciones con las entidades estatales debido, en gran parte, al impacto de la COVID-19.

Yarbredy Vázquez, vicedirector científico del Centro de Desarrollo Local y Comunitario (Cedel) dijo a elTOQUE que parte de los problemas en la puesta en marcha de los PDL están en los municipios debido a la falta de capacitación para aprobar determinados proyectos, por lo cual se hace inmediato formar equipos independientes o asesorarse en pos de viabilizar iniciativas y capacitar a los decisores.

«El desarrollo local ofrece muchísimas oportunidades para los emprendedores, sobre todo aquellos que tienen una vocación más a la transformación comunitaria», reconoce Vázquez.

De desarrollo local se hablaba hace mucho tiempo

Si bien desde los años noventa se coqueteó con la idea de los proyectos de desarrollo local en diversas localidades del país, no sería hasta 2011 cuando el lineamiento número 34 del VI Congreso del PCC lo reconoce como estrategia de gobierno.

«El desarrollo de proyectos locales, conducidos por los Consejos de Administración Municipales, en especial los referidos a la producción de alimentos, constituye una estrategia de trabajo para el autoabastecimiento municipal, favoreciendo el desarrollo de las miniindustrias y centros de servicios, donde el principio de la autosostenibilidad financiera será el elemento esencial, armónicamente compatibilizado con los objetivos del plan de la Economía Nacional y de los municipios. Los proyectos locales una vez implementados serán gestionados por entidades enclavadas en el municipio».

Apenas un año después, en el VIII Encuentro Internacional de Contabilidad, Auditoría y Finanzas, celebrado en La Habana, Victoria Pérez, especialista del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas, señaló que las iniciativas de desarrollo local se convertirían en locomotoras del desarrollo de varios puntos de la geografía nacional.

Sobre el mismo evento, el periodista José Alejandro Rodríguez publicó un artículo en el cual reveló que en 2012 el Gobierno cubano promovía más de cien iniciativas municipales de desarrollo local principalmente del oriente del país.

Sin embargo, la lentitud y el burocratismo que rodearon aquellas primeras reformas económicas, sumado al desconocimiento y la falta de un marco regulatorio hizo que poco se avanzara.

A eso se suma que el Sistema de Dirección y Planificación de la economía nacional centralizado maneja los recursos y los mecanismos regulatorios de acuerdo a las líneas de desarrollo estratégico. Por lo cual, las deformaciones y verticalismos provocan que parte de los recursos municipales, la infraestructura y las potencialidades del territorio se subutilicen.

Según un informe del Programa Articulado para el Desarrollo Integral Territorial (Padit), entre 2010 y 2018 solo se utilizó el 30 % de los fondos destinados para las trescientas iniciativas en catorce provincias que se había aprobado.

Pero, en 2019, el desarrollo local recibió un impulso con la aprobación de la nueva Constitución de la República. En el artículo 168 reconoció que el municipio goza de autonomía y personalidad propia, así como parte de su presupuesto surge de ingresos generados por ellos.

Nuevas regulaciones, nuevas oportunidades

La llegada del Decreto 33 «Para la gestión estratégica del desarrollo territorial», publicado en la Gaceta Oficial No. 40 del 16 de abril de 2021 junto a tres resoluciones complementarias con fecha del 13 de mayo del mismo año, abre un nuevo horizonte hacia el desarrollo local como oportunidad para emprender.

De acuerdo a un informe ejecutivo realizado por la consultora independiente Auge, «estamos ante una medida positiva debido principalmente a la descentralización en la toma de decisiones por parte de los entes reguladores. El Decreto pone en manos de las autoridades locales la posibilidad de aprobar proyectos de diversa tipología, los cuales no quedan limitados en la norma en cuanto a sus alcances».

El artículo 16.3 refiere que «el proyecto de desarrollo local constituye un conjunto de recursos, esfuerzos y acciones, con identidad propia, para transformar una situación existente en otra deseada, que contribuya al desarrollo del territorio donde actúa, e impacte en la calidad de vida de la población».

Sergio Díaz Alejano, experto en temas financieros y contables del equipo de Auge afirmó el 21 de mayo en Facebook que, a pesar de que estas formas no contarán con una personalidad jurídica, si nacerán con una identidad propia a todos los efectos legales entre sus miembros, hecho que les otorgará una serie de beneficios.

O sea, esta identidad propia viene dada porque los PDL constituyen una alianza entre la iniciativa privada y el Gobierno, con la cual obtienen un reconocimiento legal que les permitirá establecer asociaciones contractuales, regirse por las normas vigentes en materia de contratación económica y poseer una serie de facultades y permisos que no tienen los trabajadores por cuenta propia o las personas naturales.

Un ejemplo de readaptación e impacto social dentro de estas formas lo tiene Artecorte, fundado en 1999 por Gilberto Valladares (Papito). La iniciativa ha transitado por diversas etapas, desde un proyecto cultural hasta convertirse recientemente en uno de desarrollo local.

Jóvenes graduados del curso de peluquería de la escuela comunitaria de ArteCorte. Foto: Tomada de la página de Facebook del proyecto

Jóvenes graduados del curso de peluquería de la escuela comunitaria de ArteCorte. Foto: Tomada de la página de Facebook del proyecto

Adriana Ricardo Díaz, actual directora de Artecorte, reconoce que el proyecto sentó un precedente para realizar trabajo comunitario en un barrio que no era de los más vistosos del centro histórico. Con el acompañamiento de la Oficina del Historiador transformaron el sitio y lo convirtieron con el paso del tiempo en un espacio favorable para el desarrollo económico y cultural.

«En nuestro caso, la única opción legal que tenemos para constituirnos con personalidad reconocida es el desarrollo local. Esto nos permitirá poder contratar personal, pagar impuestos, seguridad social; además de darle un mayor impulso al proyecto», afirma Ricardo Díaz quien concluye que «el mayor beneficio que nos otorga ser un PDL es el de poder existir de manera legal, algo que reconoce y potencia nuestro trabajo».

¿Quiénes pueden proponer la creación de un PDL?

De acuerdo a lo que establece el Decreto 33, pueden presentar un proyecto:

a) entidades estatales;

b) trabajadores por cuenta propia;

c) cooperativas agropecuarias y no agropecuarias;

d) organizaciones de masas y sociales;

e) instituciones y formas asociativas reconocidas legalmente; y

f) otras personas naturales o jurídicas que se reconozcan legalmente.

En caso de que un proyecto cuente con más de un titular, se crearía una asociación contractual a la que se aplica lo establecido por las normas de contratación económica.

Para Auge la posibilidad de que la titularidad del PDL pueda ser una combinación de entes privados y gubernamentales amplía las maneras de emprender en el país y facilita la interrelación del sector estatal y no estatal; al crearse relaciones mutuamente beneficiosas.

como tramitar una PDL-AUGE-infografia.jpg

Otro hecho importante son las diversas vías que reconoce para el financiamiento, pues a diferencia del trabajo por cuenta propia en el cual los fondos solo podrían venir del bolsillo del emprendedor, en este caso pueden tener origen en fondos habilitados por las diversas instancias gubernamentales.

Una de las fuentes de financiación más novedosas, que recoge el artículo 32.2, es la utilización de recursos financieros provenientes de la inversión extranjera directa, supeditado a un análisis previo de la Comisión de Evaluación de Negocios del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.

financiar una PDL-AUGE-infografia.jpg

El Decreto 33 provee una serie de estímulos que potencian tanto al desarrollo local como al emprendimiento. Dentro de ellos destaca que los PLD podrán retener el 80 % de la divisa que se genere por concepto de exportación. Además, poseerán un tratamiento diferenciado en cuanto a pago tributario y precios diferenciados siempre y cuando se llegue a un acuerdo entre las partes.

De igual manera, se remunerará a todos los participantes del PDL a partir de las utilidades que se generen y se podrán distribuir dentro del propio proyecto el 50 % de la utilidad después de impuestos.

Otras ventajas estarán ligadas al acceso a un mercado mayorista y minorista de productos para reaprovisionar suministros, así como acceder a fuentes de financiamiento aportadas por los Consejos de la Administración Municipal.

Recomendaciones de Auge para el emprendedor que busca crear un PDL

Conocer la Estrategia de Desarrollo del territorio donde estará enclavado;

Este es un elemento clave que se debe tener en cuenta a la hora de crear un PDL, puesto que para la aprobación del proyecto serán valoradas fundamentalmente las potencialidades del territorio, así como sus necesidades.

Sin embargo, un problema existente en gran parte del país es que los mismos Gobiernos municipales no tienen trazada una estrategia desarrollo, por lo cual es recomendable para los emprendedores primero analizar los objetivos de desarrollo nacional que tengan impacto de igual forma a nivel municipal.

Disponer de una capacidad de diálogo y entendimiento con diversos actores;

Al ser esta una nueva oportunidad, todavía desde algunos Gobiernos municipales no está claro cómo hacer el proceso de acercamiento hacia los emprendedores; por lo cual se hace necesario comprender y aportar soluciones en pos de agilizar el proceso de constitución de PDL

Apegarse a la metodología para el desarrollo de estas iniciativas;

Para presentar un PDL se debe cumplir con una metodología y una serie de requisitos que se plasman en el expediente de solicitud, dentro de ellos se deben exponer los datos generales del proyecto de desarrollo local, un diagnóstico del problema o la situación a resolver, una justificación y propuesta de actuación, los objetivos, resultados y beneficios esperados, así como un cronograma con las actividades a realizar.

expediente solicitud PDL-AUGE-infografia.jpg


Comprobar la factibilidad financiera de su propuesta, su rentabilidad y sobre todo generar beneficios palpables en su localidad.

Si bien dentro de los PDL es necesario un modelo de negocio que tenga dentro de sus objetivos la generación de riqueza, deben estar principalmente enfocados en aportar soluciones a las problemáticas de los territorios, así como a la dinamización de factores de desarrollo en pos del aumento de la calidad de vida de la población.

Aunque las nuevas normas constituyen un paso significativo, su éxito radicará en su puesta en práctica desde los territorios.

Con la llegada del Decreto 46 en agosto de 2021, sobre las mipymes se abre un nuevo horizonte en el sector privado. Si bien hasta hace unos meses el desarrollo local era la única vía para poseer una identidad legal que otorgara una serie de beneficios, con esta nueva regulación los emprendimientos pasarán a tener por primera vez una personalidad jurídica.

Las mipymes se constituirán como sociedades mercantiles, las cuales adoptarán la forma de sociedad de responsabilidad limitada. Esto posibilitará entonces que al tener personalidad jurídica puedan también formar parte de un PDL. En este caso no sería una alianza de persona natural o un TCP y el Gobierno, sino entre una empresa privada de sociedad de responsabilidad limitada con el Estado funcionando como proyecto de desarrollo local. Entonces, el emprendedor debe tener claro hacia dónde va a enrumbar su iniciativa.


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Desarrollo local en Cuba: ¿una oportunidad para el emprendimiento?

Para Orlando Villareal Báez, encargado de la planta de Producciones Villareal, su estrategia para triunfar —principalmente en el mercado de las pinturas— fue el de convertir su negocio por cuenta propia en un proyecto de desarrollo local (PDL) y de esta forma pasar de una base productiva artesanal a otra más industrial.

Eso fue posible después que en 2020 el Gobierno cubano aprobara la política de desarrollo territorial en la que pauta cómo abordar el desarrollo local, y recientemente publicara el Decreto 33 y otras tres normas complementarias.

Carlos Cesar Torres Páez, presidente de la Sociedad Científica Cubana de Desarrollo Local, afirmó en el programa Mesa Redonda del 15 de junio que «al cierre de 2020 contaron con doscientos proyectos de desarrollo local, mientras que para finales de 2021 se espera que la cifra suba hasta los cuatrocientos veintitrés» y añadió que las áreas en las que se ha puesto mayor énfasis son la producción de alimentos, la gastronomía y los servicios, así como el turismo local y sostenible, y las energías renovables.

Sin embargo, la experiencia de Villareal no ha sido fácil. En febrero de 2020 presentó su iniciativa como PDL ante el Gobierno de Güira de Melena, allí fue aceptado y la documentación enviada a la provincia. Después de un más de un año de espera y un proceso burocrático extendido, el 6 de abril de 2021 obtuvo la aprobación por las diversas entidades encargadas.

Hasta el momento no han podido realizar ningún contrato con las autoridades municipales, centrándose en las ventas minoristas. A pesar de tener el apoyo del Gobierno local, a Producciones Villarreal se le ha hecho difícil establecer negociaciones con las entidades estatales debido, en gran parte, al impacto de la COVID-19.

Yarbredy Vázquez, vicedirector científico del Centro de Desarrollo Local y Comunitario (Cedel) dijo a elTOQUE que parte de los problemas en la puesta en marcha de los PDL están en los municipios debido a la falta de capacitación para aprobar determinados proyectos, por lo cual se hace inmediato formar equipos independientes o asesorarse en pos de viabilizar iniciativas y capacitar a los decisores.

«El desarrollo local ofrece muchísimas oportunidades para los emprendedores, sobre todo aquellos que tienen una vocación más a la transformación comunitaria», reconoce Vázquez.

De desarrollo local se hablaba hace mucho tiempo

Si bien desde los años noventa se coqueteó con la idea de los proyectos de desarrollo local en diversas localidades del país, no sería hasta 2011 cuando el lineamiento número 34 del VI Congreso del PCC lo reconoce como estrategia de gobierno.

«El desarrollo de proyectos locales, conducidos por los Consejos de Administración Municipales, en especial los referidos a la producción de alimentos, constituye una estrategia de trabajo para el autoabastecimiento municipal, favoreciendo el desarrollo de las miniindustrias y centros de servicios, donde el principio de la autosostenibilidad financiera será el elemento esencial, armónicamente compatibilizado con los objetivos del plan de la Economía Nacional y de los municipios. Los proyectos locales una vez implementados serán gestionados por entidades enclavadas en el municipio».

Apenas un año después, en el VIII Encuentro Internacional de Contabilidad, Auditoría y Finanzas, celebrado en La Habana, Victoria Pérez, especialista del Instituto Nacional de Investigaciones Económicas, señaló que las iniciativas de desarrollo local se convertirían en locomotoras del desarrollo de varios puntos de la geografía nacional.

Sobre el mismo evento, el periodista José Alejandro Rodríguez publicó un artículo en el cual reveló que en 2012 el Gobierno cubano promovía más de cien iniciativas municipales de desarrollo local principalmente del oriente del país.

Sin embargo, la lentitud y el burocratismo que rodearon aquellas primeras reformas económicas, sumado al desconocimiento y la falta de un marco regulatorio hizo que poco se avanzara.

A eso se suma que el Sistema de Dirección y Planificación de la economía nacional centralizado maneja los recursos y los mecanismos regulatorios de acuerdo a las líneas de desarrollo estratégico. Por lo cual, las deformaciones y verticalismos provocan que parte de los recursos municipales, la infraestructura y las potencialidades del territorio se subutilicen.

Según un informe del Programa Articulado para el Desarrollo Integral Territorial (Padit), entre 2010 y 2018 solo se utilizó el 30 % de los fondos destinados para las trescientas iniciativas en catorce provincias que se había aprobado.

Pero, en 2019, el desarrollo local recibió un impulso con la aprobación de la nueva Constitución de la República. En el artículo 168 reconoció que el municipio goza de autonomía y personalidad propia, así como parte de su presupuesto surge de ingresos generados por ellos.

Nuevas regulaciones, nuevas oportunidades

La llegada del Decreto 33 «Para la gestión estratégica del desarrollo territorial», publicado en la Gaceta Oficial No. 40 del 16 de abril de 2021 junto a tres resoluciones complementarias con fecha del 13 de mayo del mismo año, abre un nuevo horizonte hacia el desarrollo local como oportunidad para emprender.

De acuerdo a un informe ejecutivo realizado por la consultora independiente Auge, «estamos ante una medida positiva debido principalmente a la descentralización en la toma de decisiones por parte de los entes reguladores. El Decreto pone en manos de las autoridades locales la posibilidad de aprobar proyectos de diversa tipología, los cuales no quedan limitados en la norma en cuanto a sus alcances».

El artículo 16.3 refiere que «el proyecto de desarrollo local constituye un conjunto de recursos, esfuerzos y acciones, con identidad propia, para transformar una situación existente en otra deseada, que contribuya al desarrollo del territorio donde actúa, e impacte en la calidad de vida de la población».

Sergio Díaz Alejano, experto en temas financieros y contables del equipo de Auge afirmó el 21 de mayo en Facebook que, a pesar de que estas formas no contarán con una personalidad jurídica, si nacerán con una identidad propia a todos los efectos legales entre sus miembros, hecho que les otorgará una serie de beneficios.

O sea, esta identidad propia viene dada porque los PDL constituyen una alianza entre la iniciativa privada y el Gobierno, con la cual obtienen un reconocimiento legal que les permitirá establecer asociaciones contractuales, regirse por las normas vigentes en materia de contratación económica y poseer una serie de facultades y permisos que no tienen los trabajadores por cuenta propia o las personas naturales.

Un ejemplo de readaptación e impacto social dentro de estas formas lo tiene Artecorte, fundado en 1999 por Gilberto Valladares (Papito). La iniciativa ha transitado por diversas etapas, desde un proyecto cultural hasta convertirse recientemente en uno de desarrollo local.

Jóvenes graduados del curso de peluquería de la escuela comunitaria de ArteCorte. Foto: Tomada de la página de Facebook del proyecto

Jóvenes graduados del curso de peluquería de la escuela comunitaria de ArteCorte. Foto: Tomada de la página de Facebook del proyecto

Adriana Ricardo Díaz, actual directora de Artecorte, reconoce que el proyecto sentó un precedente para realizar trabajo comunitario en un barrio que no era de los más vistosos del centro histórico. Con el acompañamiento de la Oficina del Historiador transformaron el sitio y lo convirtieron con el paso del tiempo en un espacio favorable para el desarrollo económico y cultural.

«En nuestro caso, la única opción legal que tenemos para constituirnos con personalidad reconocida es el desarrollo local. Esto nos permitirá poder contratar personal, pagar impuestos, seguridad social; además de darle un mayor impulso al proyecto», afirma Ricardo Díaz quien concluye que «el mayor beneficio que nos otorga ser un PDL es el de poder existir de manera legal, algo que reconoce y potencia nuestro trabajo».

¿Quiénes pueden proponer la creación de un PDL?

De acuerdo a lo que establece el Decreto 33, pueden presentar un proyecto:

a) entidades estatales;

b) trabajadores por cuenta propia;

c) cooperativas agropecuarias y no agropecuarias;

d) organizaciones de masas y sociales;

e) instituciones y formas asociativas reconocidas legalmente; y

f) otras personas naturales o jurídicas que se reconozcan legalmente.

En caso de que un proyecto cuente con más de un titular, se crearía una asociación contractual a la que se aplica lo establecido por las normas de contratación económica.

Para Auge la posibilidad de que la titularidad del PDL pueda ser una combinación de entes privados y gubernamentales amplía las maneras de emprender en el país y facilita la interrelación del sector estatal y no estatal; al crearse relaciones mutuamente beneficiosas.

como tramitar una PDL-AUGE-infografia.jpg

Otro hecho importante son las diversas vías que reconoce para el financiamiento, pues a diferencia del trabajo por cuenta propia en el cual los fondos solo podrían venir del bolsillo del emprendedor, en este caso pueden tener origen en fondos habilitados por las diversas instancias gubernamentales.

Una de las fuentes de financiación más novedosas, que recoge el artículo 32.2, es la utilización de recursos financieros provenientes de la inversión extranjera directa, supeditado a un análisis previo de la Comisión de Evaluación de Negocios del Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.

financiar una PDL-AUGE-infografia.jpg

El Decreto 33 provee una serie de estímulos que potencian tanto al desarrollo local como al emprendimiento. Dentro de ellos destaca que los PLD podrán retener el 80 % de la divisa que se genere por concepto de exportación. Además, poseerán un tratamiento diferenciado en cuanto a pago tributario y precios diferenciados siempre y cuando se llegue a un acuerdo entre las partes.

De igual manera, se remunerará a todos los participantes del PDL a partir de las utilidades que se generen y se podrán distribuir dentro del propio proyecto el 50 % de la utilidad después de impuestos.

Otras ventajas estarán ligadas al acceso a un mercado mayorista y minorista de productos para reaprovisionar suministros, así como acceder a fuentes de financiamiento aportadas por los Consejos de la Administración Municipal.

Recomendaciones de Auge para el emprendedor que busca crear un PDL

Conocer la Estrategia de Desarrollo del territorio donde estará enclavado;

Este es un elemento clave que se debe tener en cuenta a la hora de crear un PDL, puesto que para la aprobación del proyecto serán valoradas fundamentalmente las potencialidades del territorio, así como sus necesidades.

Sin embargo, un problema existente en gran parte del país es que los mismos Gobiernos municipales no tienen trazada una estrategia desarrollo, por lo cual es recomendable para los emprendedores primero analizar los objetivos de desarrollo nacional que tengan impacto de igual forma a nivel municipal.

Disponer de una capacidad de diálogo y entendimiento con diversos actores;

Al ser esta una nueva oportunidad, todavía desde algunos Gobiernos municipales no está claro cómo hacer el proceso de acercamiento hacia los emprendedores; por lo cual se hace necesario comprender y aportar soluciones en pos de agilizar el proceso de constitución de PDL

Apegarse a la metodología para el desarrollo de estas iniciativas;

Para presentar un PDL se debe cumplir con una metodología y una serie de requisitos que se plasman en el expediente de solicitud, dentro de ellos se deben exponer los datos generales del proyecto de desarrollo local, un diagnóstico del problema o la situación a resolver, una justificación y propuesta de actuación, los objetivos, resultados y beneficios esperados, así como un cronograma con las actividades a realizar.

expediente solicitud PDL-AUGE-infografia.jpg


Comprobar la factibilidad financiera de su propuesta, su rentabilidad y sobre todo generar beneficios palpables en su localidad.

Si bien dentro de los PDL es necesario un modelo de negocio que tenga dentro de sus objetivos la generación de riqueza, deben estar principalmente enfocados en aportar soluciones a las problemáticas de los territorios, así como a la dinamización de factores de desarrollo en pos del aumento de la calidad de vida de la población.

Aunque las nuevas normas constituyen un paso significativo, su éxito radicará en su puesta en práctica desde los territorios.

Con la llegada del Decreto 46 en agosto de 2021, sobre las mipymes se abre un nuevo horizonte en el sector privado. Si bien hasta hace unos meses el desarrollo local era la única vía para poseer una identidad legal que otorgara una serie de beneficios, con esta nueva regulación los emprendimientos pasarán a tener por primera vez una personalidad jurídica.

Las mipymes se constituirán como sociedades mercantiles, las cuales adoptarán la forma de sociedad de responsabilidad limitada. Esto posibilitará entonces que al tener personalidad jurídica puedan también formar parte de un PDL. En este caso no sería una alianza de persona natural o un TCP y el Gobierno, sino entre una empresa privada de sociedad de responsabilidad limitada con el Estado funcionando como proyecto de desarrollo local. Entonces, el emprendedor debe tener claro hacia dónde va a enrumbar su iniciativa.


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Walter Frieiro
Estudiante de Periodismo.
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