En la tarde-noche del Jueves Santo, 2 de abril de 2026, el Gobierno cubano volvió a anunciar que excarcelará a personas privadas de libertad. En esta ocasión, indultó a 2 010 presos como «gesto humanitario y soberano» y en «el contexto de las celebraciones religiosas de la Semana Santa».
Aseguró que la decisión sobre las personas indultadas ocurrió luego de un «análisis cuidadoso de las características de los hechos cometidos por los sancionados, la buena conducta mantenida en prisión, haber extinguido una parte importante de la sanción y el estado de salud».
Por esa razón, entre quienes saldrán de prisión se encuentran personas que «arriban al término de libertad anticipada en el último semestre y próximo año; así como extranjeros y ciudadanos cubanos residentes en el exterior». Entre los presos que el Estado dijo que no excarcelará están quienes cometieron «delitos contra la autoridad».
El indulto consiste en la remisión total o parcial de la pena impuesta a una persona condenada mediante sentencia judicial firme. No elimina el delito ni borra la condena, por lo que la persona indultada mantiene sus antecedentes penales y conservan la condición de condenados. Puede leer más en este texto.
El 12 de marzo de 2026, menos de un mes atrás, el régimen de La Habana había anunciado la excarcelación de 51 personas; justo un día antes de que el gobernante Miguel Díaz-Canel dijera públicamente que eran ciertas las conversaciones de su Gobierno con la Administración Trump y en medio de la tensión creciente entre ambos países.
Una vez más, el Gobierno de la isla no publica el listado de personas que serán beneficiadas, por lo que no se puede constatar cuántas son presos políticos ni se cumplirá un estricto proceso con garantías y transparencia. En comparación con las dos excarcelaciones previas, esta concentra la mayor cantidad de personas.
Nota editorial: Luego de publicado el texto, se agregó un párrafo para explicar en qué consiste un indulto.







