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Foto: elTOQUE.
¿Funciona la nueva estrategia para la venta de medicamentos en farmacias?
26 / febrero / 2025
Ante la escasez prolongada de medicamentos, el Ministerio de Salud Pública ha establecido una nueva estrategia que «busca mejorar la distribución y garantizar un acceso más equitativo».
El sistema organiza las ventas según un cronograma basado en los consultorios médicos (CM), asignando días específicos para que los pacientes puedan adquirir medicamentos. En teoría, también prioriza a pacientes vulnerables y regula los medicamentos controlados. Pero en la práctica, no funciona de la misma forma.
Así lo confirmó a elTOQUE una jubilada de Las Tunas. Según contó, en la puerta de una de las farmacias del reparto Buena Vista, pegaron el cronograma de venta de medicamentos.
Según la planificación, al CM de Marina le toca comprar las medicinas cuatro veces al año en los tres primeros días de abastecimiento. Al cuarto día puede comprar por orden de llegada y al quinto en cualquier farmacia.
Pero desde hace tiempo los fármacos en Cuba «vuelan» y la adquisición de medicinas no dura más de medio día.
«Los medicamentos que más necesita la gente no llegan al cuarto día. Ya estoy alterada y todavía no me toca comprar», dijo la jubilada. «Si cuando surten se acaba enseguida, ¿qué voy a poder comprar después? Ya en las farmacias no hay nada, solo productos naturales».
Marina solía hacer largas colas para comprar sus medicamentos para la presión, pero casi nunca le faltaron. Ahora se pregunta cómo podrá adquirir el Enalapril, si en el mes que le corresponde ya se acabó cuando «le toque comprarlo».
En su cartera lleva, desde hace meses, las recetas de las medicinas para sus padecimientos óseos y musculares, pero solo ha podido hacer los tratamientos comprando «por la izquierda».
¿Cómo funciona el sistema?
El nuevo sistema de comercialización de medicamentos se ha instaurado desde enero de 2025 en varias provincias, con el fin de mejorar la distribución, evitar el acaparamiento y garantizar el acceso equitativo a los pacientes, pero no existe una producción de medicamentos que respalde tal propósito.
Este nuevo modelo incluye a todos los medicamentos, pero está encaminado, principalmente, a los de venta controlada por tarjetón.
En Santiago de Cuba, Georgina Vázquez, directora Técnico Comercial de la Empresa de Farmacias y Ópticas, explicó que el sistema establece prioridades según el tipo de medicamento, las características de los pacientes y otros elementos.
«En el proceso intervienen las áreas de salud, funcionarios del sector, las circunscripciones, los delegados y los factores de la comunidad», dijo Vázquez a la prensa estatal.
Cada farmacia tiene asignados un número de CM de una determinada área de salud. Entonces, cada día a partir del momento en que se suministran los medicamentos, se establecen turnos de distribución en función de la cantidad de consultorios asociados a la farmacia.
Quienes no pudieron adquirir los medicamentos en el día asignado serán atendidos en otras fechas, en dependencia del número de consultorios que atienda cada farmacia.
Los clientes deben presentar su carné de identidad al momento de la compra, y los médicos deben indicar en la receta el número del consultorio.
En el caso de las recetas de consulta externa o de cuerpos de guardia, estas tienen una validez de 24 horas y pueden ser compradas en cualquier farmacia. La directiva también detalló que ciertos medicamentos esenciales, como antibacterianos y antiinflamatorios, podrán dispensarse de inmediato en casos de urgencia, mientras exista disponibilidad.
Por otro lado, en Camagüey, Maurilis Acosta Nápoles, jefa de la Sección de Servicios Farmacéuticos de la Dirección General de Salud Pública, explicó que la rotación de las ventas se realiza en ciclos de seis a siete días, según la cantidad de consultorios adscritos a cada farmacia. Luego de completarse el ciclo, se reinicia la venta por orden de llegada.
En cada ciclo de distribución, el personal de la farmacia informará a las autoridades locales y personal médico para iniciar la venta.
«Las cantidades a vender por paciente estarán en correspondencia en las coberturas recibidas y a lo establecido según tipo de medicamento», informó Radio Camagüey.
En Las Tunas, la implementación del nuevo sistema comenzó en 24 farmacias mediante una prueba piloto y ya se extiende al resto de las 108 de esa provincia. Allí, una de las alternativas para informar a la población sobre la entrada de medicamentos, son los grupos de WhatsApp.
«Tenemos un grupo donde están todos los médicos de los consultorios y los delegados de las circunscripciones. Cuando el medicamento llega, les informo qué medicamento llegó, porque la mayoría de nuestros pacientes son de lugares distantes. Si el medicamento no está, ya no es necesario que vengan», señaló Magoris Vázquez Meriño, administradora de la farmacia externa del Hospital Pediátrico Provincial.
Organizar la escasez
La jubilada Marina reconoce la «buena voluntad» de la nueva forma de distribución para evitar que las personas acaparen productos, pero asegura que el principal problema de la venta ilícita no está en las farmacias y sus dependientas, sino en niveles superiores: desde las fábricas hasta las empresas distribuidoras.
«No dudo que las muchachitas guarden algo o le resuelvan algún medicamento a alguien, pero por mi experiencia en las colas puedo decirte que la gente sabe cuándo entran medicinas y vela porque se vendan a la población».
Una dependienta consultada por elTOQUE señaló que ante una urgencia, cualquier paciente puede adquirir medicamentos disponibles, independientemente del consultorio asignado; sin embargo, señala que el problema es que haya disponibilidad.
«Entiendo que es un intento por repartir mejor lo poco que hay, pero hay tan poco que seguirá siendo una insatisfacción», dijo. «Además, es verdad que después del primer día casi nunca hay nada».
Según datos oficiales, más del 70 % del cuadro básico de medicamentos sigue en falta debido a problemas financieros y dificultades para adquirir materias primas. A raíz de esto, las autoridades han incentivado el uso de la medicina natural y tradicional, de la cual subieron los precios en 2024.
En teoría, el nuevo sistema de organización parece que garantiza —al menos una vez—, el acceso a los fármacos, pero salvo aquellos para enfermedades crónicas, una persona no elige cuándo necesita una medicina.
En Guantánamo, por ejemplo, la reciente forma de distribución ya da señales de no ser efectiva. Una guantanamera entrevistada por la televisión estatal comentó que necesitaba Clonazepam y no pudo comprarlo: «Llegó el Clonazepam. Pregunté, no me quisieron vender porque no me toca. Vengo aquí a Pintó, pero cuando llegué ya no había. Vuelvo a la farmacia de Ahogado y me dicen que no me lo pueden vender. Eso fue un lunes. Me dijeron que fuera el miércoles a ver. El jueves, cuando fui, ya no había», lamentó.
Sin un aumento significativo de la producción y comercialización de medicamentos, cualquier intento por organizar la escasez será otro dolor de cabeza que los cubanos no podrán aliviar.
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consuelo Rodríguez Malagón
Ramiro