Pasar al contenido principal

La Iglesia cubana asume más el cuidado de ancianos

13/06/2017

Denise. Ese es su nombre. Está sentada frente a un auditorio y dramatiza un programa radial.

Su voz es centrada, austera, a la vez que chispeante, mientras simula hablarle a una audiencia joven sobre el Programa de Mayores de Cáritas Cuba, y cuenta que fue su abuela quien le puso en las manos la primera oración del Padre Nuestro.

En su ciudad la conocen porque, de adolescente, hizo un programa en la radio; y dos en televisión: un noticiero estudiantil y luego el programa para jóvenes Así Somos, que se trasmitía por el canal Solvisión, de Guantánamo.

Pero lo que ha hecho popular a Denise Delgado Guevara —Licenciada en Comunicación por la Universidad de Guantánamo—, es su trabajo en la Diócesis de la provincia, a la cual se unió cuando tenía alrededor de 17 años.

“Empecé en el grupo de animación sociocultural, que era para trabajar con personas de la tercera edad. Ahora me mantengo en la oficina de Cáritas, en el equipo de comunicación.”

No deja de ser inspirador que un grupo de personas, de diversas edades pero, sobre todo, jóvenes, realicen una labor caritativa con los ancianos, en una Cuba donde se pregona el Monta que te quedas, y se convierte en hit El palón divino.

“El diálogo es difícil porque, de un lado, los jóvenes piensan en los ancianos como personas cascarrabias y fuera de moda; por su parte, los ancianos no quieren acercarse a los jóvenes porque los atormentan”, reconoce.

“Pero tenemos personas que, voluntariamente, les preparan alimentos y luego los reparten por los hogares de los ancianos que no pueden llegar a los comedores de nuestro sistema. Otro de los servicios del programa es el de Lavatines, también para personas enfermas, ambulantes o solas. Se les lava, plancha y entrega la ropa. Todo de forma gratuita”.

Como parte del Programa de Personas Mayores de Cáritas Cuba además han surgido nuevos talleres de costura. “En los comienzos, solo se hacían confecciones para enfermos y necesitados, por lo general batas de casa para ancianas. Actualmente, proveemos con telas y otros materiales a las costureras de la tercera edad, para que asuman pedidos y ellas los hacen al gusto de cada quien.”

—¿Cómo se revierte? ¿El proyecto tiene algún mecanismo de sostenibilidad?

—Los gastos los recuperamos de servicios como la confección textil; de ahí mismo cobran las ancianas del taller. En general, la sostenibilidad es muy difícil. Los ancianos no están en condiciones de aportar mucho, así que hacemos un trabajo caritativo. Lo sostenemos a través de proyectos y programas, con donantes externos que se sensibilizan con esa causa y aportan dinero para alimentos, útiles de higiene, etc.

Esta guantanamera, que ha venido a La Habana para participar del II Taller de Comunicación Social del Programa de Personas Mayores de Cáritas Cuba, ahora también trabaja en el área de la contabilidad.

Le gustan las manualidades, como a su abuela. Para la joven es un pasatiempo. Para la abuela, en cambio, es una pasión, un modo de vida.

Cuenta Denise que en un concurso por el día de las madres se presentaron trabajos de costura, artesanía, tejido, y culinaria. “El primer lugar lo obtuvo una joven con un excelente trabajo de filigrana y, el segundo lugar fue para mi abuela, que participó con un trabajo artesanal: una muñeca con forma de ángel. En culinaria también ganó con un plato llamado Nido de amor, elaborado con huevos, habichuelas, y otros ingredientes”, rememora.

Denise —madre de un niño de 7 años— cuando habla sobre los ancianos, lo hace con una sensibilidad poco común. La relación tan cercana con su abuela fue clave para ello.

“Me parece que tener cerca a mi abuela me influenció para realizar este trabajo. Saber que puedo hacerla feliz —a ella y a otras personas mayores que uno se encuentra tristes, solas, desfavorecidas en algún momento— me sirvió como impulso. Es gratificante porque ellos te ofrecen mucho.”

—¿Han logrado con este Programa sensibilizar a otros?

—Creo que nos falta mucho porque primero tenemos que desmontar ideas preconcebidas y estereotipadas de que se es viejo cuando se llega a los 60 años y más.

“Estamos envejeciendo desde que llegamos a la vida. Porque no te quedas niño ni adolescente, y ese es un proceso de envejecimiento; lo que pasa es que el otro se nota más”, explica la joven, quien ha intervenido activamente en las dinámicas de grupo del encuentro de Comunicación organizado por la Coordinadora Nacional del Programa, Shirley Núñez, y las periodistas María Antonieta Colunga y Amalia Ramos, en la Casa sacerdotal de Paseo y 25.

Allí, con presencia de casi todas las diócesis de las provincias, se realizó un intenso debate sobre la representación social de la vejez en los medios, tomando en cuenta que la cubana, es una población cada vez más envejecida.

Creo que, en general, la iglesia nos enseña a ser mejores personas. Ahí entran desde los discapacitados hasta los ancianos. Se trata de darles espacio a todos, para que se sientan acogidos y, por eso, creo que es importante el trabajo que hacemos.”.

Vea también:

Sobre el autor

Darcy BorreroDarcy BorreroPerfil del autor

Comentarios

Jesse Diaz 2 meses 1 semana

Querida Darcy.. Asi de bueno deberia ser todo el sistema, un sistema que dijo y pregono a los cuatros vientos que todos seriamos iguales; sin distinction de raza, color, edad, ni preferencia sexual; pero sistema totalitario al fin todo se quedo en el aire, en el decir, y lamentablemente las palabras se las lleva el viento. Lo mas significativo de todo esto es la labor de jovenes como la de nuestra historia, Denise, ella resume el nombre de muchos otros que quedan en el anonimato, se que existen mas, muchismimos mas. El Papa Francisco lo dijo: la misericordia empieza por casa; El mismo da el ejemplo, al igual que lo hizo Cristo, el dar no se resumen en dar lo que sobra, el dar se resume en compatir lo que se tiene. Si se ponen en contacto conmigo, les puedo ayudar en algo, mi correo es: [email protected], no sera mucho, pero siempre una ayuda es bien recibida. Y de mi parte pueden contar con ella. Espero me contacten. Gracias por tan noble labor, estoy seguro que desde algun lugar del cielo, Dios los seguira bendiciendo. Ademas, los platos se ven fantasticos, desearia almorzar un dia con Uds., estoy seguro que un dia sera, cuenten con ello. Un abrazo a todos. Jesse.