Díaz-Canel anuncia una «Opción Cero» actualizada: «Vamos a vivir tiempos difíciles»

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En medio de un escenario de desabastecimiento severo de bienes básicos y combustible, el 5 de febrero de 2026, el Gobierno cubano anunció una comparecencia del presidente designado, Miguel Díaz-Canel. Después de más de dos horas de discurso, la incertidumbre es mayor que antes. Díaz-Canel no presentó plan concreto alguno. «Vamos a vivir tiempos difíciles», vaticinó.
La «Opción Cero» actualizada
Díaz-Canel no abundó sobre las posibles medidas de contingencia energética que su Gobierno lleva anunciando desde, al menos, el 2 de febrero de 2026. Aclaró que las medidas más específicas se comunicarán en otro momento. El gobernante barajó la posibilidad de una «Opción Cero» actualizada, en referencia a una estrategia de contingencia anunciada por Fidel Castro en los noventa.
El escenario límite que imaginó el régimen de La Habana en aquel entonces fue uno en el que la gente regresaría a cocinar con carbón y leña y a transportarse con tracción animal; «economía de subsistencia», le llamaron. No obstante, en números, el poder cubano planteó que siempre y cuando llegara al país al menos el 20 % del total de combustible que mandaba la URSS podrían mantenerse a flote. Menos del 20 % se activaría la opción cero. En los noventa, nunca llegó al país menos de esa cifra límite.
En 2025, a pesar de las diferencias entre los cálculos independientes que difieren según los métodos utilizados, llegó a la isla entre 25 000 y 50 000 barriles diarios (sumando los envíos desde México, Venezuela y Rusia). Esa cifra está en el rango del 20 % de que hablaba la «opción cero» durante los noventa. El país vivió durante 2025 al límite de esa debacle demarcada por Castro. Una posible Opción Cero actualizada sería con menos combustible que ese 20 %.
A pesar de su parquedad, Díaz-Canel dio algunos adelantos y datos de lo que podría venir. Mencionó, por ejemplo, que cada municipio tendrá para comer lo que sea capaz de producir, ya que no habría combustible para trasladar los alimentos. También dijo que se planea favorecer la instalación en 10 000 viviendas de sistemas de energía solar. En la isla, actualmente, hay registradas más de 3 000 000 de viviendas. Es decir, que menos del 0.33 % de los hogares cubanos tendrían acceso a esos sistemas por la vía gubernamental.
«Si no nos sacrificamos y resistimos, ¿qué vamos a hacer? ¿Nos vamos a rendir? La rendición no es una opción», enfatizó.
En el tema del déficit de combustible, Díaz-Canel comentó que desde el comienzo de 2026 no habían podido contar con la generación distribuida —los llamados grupos electrógenos—para paliar el déficit de electricidad. «Llevamos cuatro semanas en 0 de generación distribuida», lamentó Díaz-Canel.
El mandatario mantuvo que la mejor estrategia para solucionar la situación de desabastecimiento es la inversión en energías renovables, sobre todo en energía solar. En 2025, afirmó, se lograron instalar más de 1 000 MW nuevos solo de esa fuente.
«El 38 % de la energía que el país consume en esos momentos por el día viene de ahí», aseguró.
Según Díaz-Canel, el déficit de energía es mayor durante la noche, porque durante el día se tiene el apoyo de los parques fotovoltaicos. Reportes ciudadanos denuncian más de 20 horas de apagón diarias, tanto de día como de noche.
«Se está invirtiendo en sistemas con acumulación [de energía solar]». Expertos consultados por elTOQUE en 2025 explicaron que un sistema de almacenamiento o de baterías sería excesivamente caro y que incluso países con más recursos no los emplean. Los expertos también aclararon que la energía solar no puede ser la base del Sistema Electroenergético Nacional, debido a su inestabilidad y al mal estado de las termoeléctricas cubanas.
En la conferencia de prensa, Canel también mencionó la intención de incrementar el uso, producción y refinamiento del crudo cubano, un combustible de mala calidad, para alimentar a las centrales termoeléctricas y obtener otros derivados como gasolina. La refinación del crudo nacional es una opción que pudieron haber implementado hace años para evitar que este dañara de manera sostenida la infraestructura de las termoeléctricas.
Posibilidad de diálogo con Estados Unidos
El representante del régimen cubano anunció que estaba abierto a un diálogo con la Administración Trump. Aunque mantuvo la retórica de puntos no negociables —sistema político cubano, Constitución y soberanía—, que otros funcionarios han repetido en los últimos días.
El 4 de febrero de 2026, el viceministro de Relaciones Exteriores Carlos Fernández de Cossío afirmó que el Gobierno cubano estaba intercambiando mensajes «al más alto nivel» con negociadores estadounidenses, algo que anteriormente había negado.
El 29 de enero de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump emitió una orden ejecutiva que califica al régimen cubano como una amenaza excepcional para Estados Unidos. En la orden se describió que el régimen colabora con países autoritarios, abre su territorio a bases de espionaje extranjeras y ofrece refugio a ciudadanos buscados por EE. UU. Con ese mandato ejecutivo, Trump podría imponer aranceles a las naciones que le suministren combustible al régimen de La Habana.
«Nosotros no protegemos terroristas. No hay fuerzas militares en Cuba de otras naciones. No hay bases militares de otros países en Cuba. En Cuba la única base es la de Guantánamo», declaró Díaz-Canel.
Desde 2024, reportes de prensa indican la presencia de bases de espionaje chinas y rusas dentro de la isla.
Sobre la relación comercial con Venezuela, Díaz-Canel añadió que «mientras el Gobierno venezolano propicie que haya colaboración, Cuba va a colaborar». Las declaraciones del gobernante dejan en la incertidumbre el futuro de las relaciones entre ambos países.
Aun así, negó que el Gobierno cubano tuviera una relación de dependencia con Venezuela. Canel confirmó que la prestación de servicios de médicos cubanos se pagó con energía. Sin embargo, no mencionó que en ese intercambio también estaban incluidos especialistas de inteligencia y operativos militares, entre ellos los 32 soldados y oficiales que murieron durante la detención del dictador Nicolás Maduro.
«En los últimos tiempos no alcanzaba el petróleo [que nos enviaban]», declaró el político, especialmente después del bloqueo naval estadounidense contra tanqueros sancionados que empezó en diciembre de 2025.
Con respecto a las alternativas para la obtención de combustibles, Díaz-Canel añadió que hay Gobiernos, países e instituciones que están dispuestos a trabajar con Cuba. «No podemos explicarlo hoy, por razones obvias. Estoy seguro de que hay camino, lo que todos en el Sur Global debemos estar dispuestos», explicó.
Durante el discurso, el presidente designado mantuvo su retórica usual de resistencia, desviación de responsabilidad, victimización y propaganda. «Hay que acomodar el consumo, promover el ahorro», pidió el dirigente, otra vez. No ofreció muchos más datos. A la conferencia no fueron invitados periodistas de medios de comunicación extranjeros no alineados con el régimen, según pudo confirmar uno de los corresponsales en La Habana a elTOQUE.











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