Ahora mismo, en Cuba, toda demostración de empatía vale mucho. Es un gesto sencillo que usualmente se completa en segundos. Es decir: «Estoy aquí», «¿Cómo te puedo ayudar?», «No estás solo».
Cuando en 2019 tres amigos decidieron abrir Isla360, un negocio online dedicado a la venta de productos, quisieron que ese reconocimiento del otro guiara sus decisiones. Desde entonces, el país ha pasado por escasez, tornados, incendios, huracanes e inundaciones. Y, aunque la crisis persiste, la motivación sigue siendo la misma: encontrar una manera de ayudar.
Con el tiempo, aquel pequeño emprendimiento se convirtió en un equipo de cerca de 30 personas que trabaja para hacer algo que muchos cubanos fuera de la isla intentan conciliar: estar pendientes de sus familias en medio de procesos migratorios, trámites y proyectos de vida propios. Para muchos cubanos, vivir lejos no significa dejar de participar en la vida cotidiana de la familia.
Las cifras ayudan a dimensionar esa distancia. Según estimaciones de Naciones Unidas, en 2024 había alrededor de 1.9 millones de personas nacidas en Cuba viviendo fuera de la isla. Estados Unidos concentraba cerca de 1.4 millones, mientras España reunía a más de 215 000. La migración ha hecho que miles de familias cubanas tengan hoy a uno o varios de sus miembros repartidos entre distintos países.
Desde el sitio web de Isla360, una persona puede comprar desde cualquier país los productos que quiere enviar a sus familiares en la isla. Después del pago, ellos se encargan de gestionar el pedido, prepararlo y coordinar su entrega en Cuba. La comunicación entre la empresa y el cliente es constante durante el proceso. Como una forma de facilitar los vínculos y los cuidados, Isla360 ha desarrollado en su negocio lo que denomina «Entrega única»: los productos de una misma orden hecha en su sitio llegan juntos en una solo envío, independientemente de cuántos artículos incluya el pedido. Para quien recibe en Cuba, esto significa algo tan práctico como no tener que esperar distintos momentos para completar una sola compra.

El catálogo de productos ha crecido junto con la empresa y busca cubrir tanto necesidades cotidianas como ocasiones especiales. Hay opciones de alimentos y aseo, cárnicos, congelados y embutidos, lácteos y huevos, pastas, granos y legumbres, conservas, salsas, condimentos, bebidas, confituras y snacks. También hay productos de limpieza, artículos para el hogar, electrodomésticos y regalos.
Si lo desea, quien está fuera no tiene que ocuparse también de localizar cada producto. Hay opciones de combos que ya te facilitan la organización y la logística.
Dentro de su catálogo también están disponibles estaciones de energía portátiles, lo que se ha llegado a conocer en la isla como Ecoflow. Aunque son equipos muy costosos, muchas familias han encontrado una solución temporal en las estaciones de energía para paliar los frecuentes y extensos apagones.
La diversidad de opciones en forma de pagos resulta relevante, la compra puede pagarse con distintas alternativas, entre ellas tarjetas internacionales como Visa, Mastercard, American Express y Discover, además de Tropipay.
En ese sentido, el lema de Isla360 —«Tu puente a casa»— intenta describir algo que va más allá de una tienda online.
El puente no elimina la distancia. Tampoco sustituye una visita ni una conversación. Pero puede hacer posible una de esas pequeñas formas de estar presentes que mantienen conectada a una familia: mandar lo que hace falta, resolver una compra, acordarse de una fecha o simplemente decir «pensé en mamá el otro día y sé que esto le gusta».
Al final, quizá se trate de eso: de encontrar maneras de decir «estoy aquí» cuando no se puede estar físicamente. Y algunas veces, ese gesto puede llegar dentro de una caja.











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