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La goleta Grosse Île permanece encallada en la playa María la Gorda desde el 28 de enero. Foto: Tomada de Facebook.
La goleta canadiense Grosse Île se encalló en María la Gorda como consecuencia de los vientos del 27 de enero. Averías en la embarcación impidieron continuar viaje. La falta de apoyo por parte de la aseguradora inglesa correspondiente y el elevado costo de traslado mantienen la goleta atrapada en Cuba.
Las imágenes del tornado que circularon por las redes sociales desataron la mayor movilización espontánea de la ciudadanía cubana dentro y fuera de Cuba, compuesta por grupos diversos, con escasa o ninguna experiencia en la ayuda humanitaria en situaciones de desastre, y con un tiempo de reacción mínimo.
Te presentamos un nuevo número del suplemento dominical de humor gráfico Xel2, dedicado a las personas afectadas con el paso del tornado por La Habana y también a los voluntarios que trabajaron en la recuperación o llevaron donaciones desde cualquier parte del mundo.
Cuando la ayuda llega a las zonas afectadas por el tornado, unos vecinos ayudan a localizar a los más damnificados, otros corren la voz de nuevas donaciones y están los que, sin necesitarlo, piden cosas para ellos. La acción conjunta de voluntarios y funcionarios estatales minimiza de cierta manera el desorden.
Miembros del grupo de Facebook llamado Farándula, llegaron hasta la iglesia de Jesús del Monte en el municipio Diez de Octubre para llevar comida y ropa a las personas que lo perdieron todo en el tornado del 27 de enero en La Habana.
Hasta el momento han sido reportados tres fallecidos y 172 heridos como consecuencia del tornado que afectó varios municipios de La Habana después de las 8 de la noche del 27 de enero. 
El promedio de tuits diarios que usaron quienes publican la etiqueta #YoVotoSí aumentó ligeramente luego del paso del tornado, mientras que los que se adscribían a la abstención y a votar NO, disminuyeron. Estos últimos tuvieron una reducción considerable respecto a los días previos al desastre.
Desde cualquier parte del mundo, más allá de ideologías, hubo cubanos que se movilizaron para enviar ayuda a los afectados por el tornado; gente que no se conoce de nada pero crearon redes para llegar a los necesitados.
Las numerosas iniciativas de ayuda a los damnificados por el tornado en La Habana el 27 de enero y las variadas experiencias de quienes las han protagonizado, generan debates en torno a cómo deben organizarse esas acciones en un país donde el Estado, como norma, centraliza y coordina.
Guanabacoa es un caos. Parece fotos después de la guerra. Donde estaba el semáforo lo que hay es una grúa desmontándolo, árboles en el suelo y mucha gente. Frente al restaurante El Pavo a un Moskvitch verde le cayó un poste arriba y lo partió en dos.
En este texto le compartimos dos iniciativas protagonizadas por arquitectos y diseñadores, quienes desde proyectos singulares se suman a los intentos por minimizar los daños causados o, al menos, contribuir con la recuperación de las zonas afectadas por el tornado en La Habana.
Las experiencias, anécdotas y reflexiones sobrevenidas luego del tornado, al tiempo que están llenas de escombros, dramas y virtudes humanas, recuperación y solidaridad, nos invitan a leer con hondura y discernimiento a Cuba, su sociedad, su gente y las maneras de hacer política.
Desde el 28 de enero las redes sociales digitales han sido plataformas para la coordinación y visibilización de iniciativas ciudadanas para ayudar a los afectados por el tornado que azotó La Habana recientemente. Cubanos dentro y fuera de la Isla han protagonizado los más disímiles actos solidarios.
Los trozos de ladrillos, cristales, lozas de baño están revueltos en lomas y lomas de escombros que pocos se atreven a enfrentar. A los vecinos de Papín se les desbarató el segundo piso de una casa que apenas llevaba un mes de construida.