«Merecen su libertad con el nombre que venga»: nuevas iniciativas exigen la amnistía para los presos políticos en Cuba

Jenny Pantoja, Miryorly García y Yenisey Taboada durante la entrega de la petición de amnistía.
El 4 de febrero de 2026, luego de una de las madrugadas más frías que se recuerdan en Cuba en mucho tiempo, tres mujeres se dirigieron a una oficina de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) donde entregaron una solicitud para aprobar una ley de amnistía a favor de cientos de presos políticos. Una de ellas, Yenisey Taboada Ortíz, no deja de pensar en su hijo recluido en el Combinado el Este: «Todos estos días, con este frío intenso, mi mente no ha podido descansar; ¿cómo estará él y los demás presos en esas cárceles que son lugares muy fríos y húmedos?», dijo a elTOQUE.
Duannis Dabel León Taboada fue condenado a 14 años por las protestas antigubernamentales de julio de 2021. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concedió el pasado enero medidas cautelares a favor de él y de su madre, Yenisey, por considerar que están en una situación «de gravedad y urgencia que pone en riesgo sus derechos fundamentales».
«No hace bien al alma pensar tanto sobre eso, porque es inhumano. Esperemos que Dios los cubra con su manto, porque no esperamos un buen gesto de los seres humanos que allí los rodean», agrega Yenisey Taboada, en alusión a los funcionarios que han violado los derechos de su hijo en prisión.
Cuando ella vio el anuncio de una inminente amnistía en Venezuela, se preguntó: «¿por qué en Cuba no pueden hacer lo mismo? ¿Por qué tanto odio hacia este pueblo y las familias cubanas?».
Pero Yenisey no se quedó cavilando y decidió actuar. Se sumó a las académicas y activistas Jenny Pantoja y Miryorly García para llevar al Parlamento la petición de la campaña «¡Por una amnistía ya!».
La documentación que entregaron en la oficina de Atención a la Población de la ANPP contiene una carta de solicitud publicada en redes sociales el 11 de enero de 2026, con más de 1 500 firmas de cubanos y los datos completos de quienes la suscriben. En la carta se señalan las recientes excarcelaciones «de presos políticos en Venezuela y Nicaragua», para reclamar «un gesto similar del Gobierno cubano».
«Entregar esta petición de amnistía en la Asamblea es un derecho legal que tenemos. Quiero que se tomen en serio los reclamos de los familiares de los presos políticos y los liberen ya, que sean conscientes, justos, aunque creo que estoy pidiendo demasiado», dice Yenisey Taboada.
De acuerdo con la página en Facebook de la iniciativa, continúan recaudando firmas para apoyar la solicitud, «las cuales, luego de verificado el completamiento y credibilidad de los datos, serán entregadas paulatinamente a la Asamblea». Hasta el lunes 2 de febrero de 2025 habían registrado 2 155 firmantes en total, el 59 % de ellos con residencia permanente en Cuba.
Jenny Pantoja, antropóloga e historiadora, explica que han insistido en el completamiento de datos y el rigor en el conteo de firmas «para que [las autoridades] no puedan deslegitimar la acción» argumentando supuestos errores en la petición.
Aunque Pantoja reconoce que la actuación de la ANPP es limitada por su subordinación al régimen del Partido Comunista de Cuba (PCC), cree que el activismo cívico debe dejar algo claro a las autoridades: «una parte importante del pueblo cubano ve la cuestión de los presos políticos como un problema social grave, una manifestación de intolerancia, violación de los derechos humanos y de no respeto a la libre expresión y otros derechos recogidos en la Constitución».
«Quienes impulsamos la campaña estamos convencidos de que es una manera muy eficaz de ejercer presión sobre el Gobierno, sobre su cuerpo legislativo, para crear precedentes de futuras acciones ciudadanas», agrega Pantoja.
Nunca en la historia del castrismo ha sido aprobada una ley de amnistía, aunque algunos de los dirigentes del régimen impuesto tras la Revolución de 1959 fueron beneficiados por una medida de este tipo, concedida en 1955, que los sacó de los calabozos donde estaban por atacar el cuartel Moncada y otras instalaciones en un intento de derrocar a Fulgencio Batista.
Durante las décadas de la dictadura de Fidel Castro y sus sucesores, las autoridades solo han recurrido a indultos y licencias extrapenales para excarcelar a los prisioneros políticos y de conciencia.
Raudiel Peña, abogado de la ONG Cubalex y coordinador del Observatorio Legislativo de Cuba, ha explicado en declaraciones a elTOQUE que «la amnistía suele verse como una medida de reconciliación más profunda [que otras medidas como el indulto], pues al borrar el delito, el Estado reconoce implícitamente que la persecución de esos hechos ya no tiene sentido o utilidad social. Esto permitiría a los liberados recuperar sus derechos civiles, como postularse a cargos públicos o votar, sin el estigma de un antecedente penal».
Por su parte, Jenny Pantoja afirma: «No sabemos cómo va a responder el Parlamento, pero si es de forma negativa o ponen cualquier pretexto, como han hecho otras veces, vamos a insistir, porque la libertad de los presos políticos es un problema moral de la nación».
Miryorly García explica que «esta petición y campaña también es un diálogo con la ciudadanía, buscando que se haga responsable de lo que está sucediendo en Cuba. Es un asunto de todos los cubanos, porque los presos políticos son nuestros hermanos, son personas que salieron a la calle a protestar, a gritar libertad por todos».
Las autoridades cubanas niegan la existencia de personas condenadas por motivos políticos y les impone sanciones por comisión de supuestos delitos «comunes». Sin embargo, organizaciones independientes han documentado entre 750 y 1 207 personas presas por manifestarse en el espacio público, afiliarse a grupos disidentes o expresar opiniones en redes sociales.
«Las cifras indican que el Gobierno lleva a cabo un proceso de escarmiento, han seleccionado a estas personas para aterrorizar a la población», dijo García a elTOQUE.
«Esta petición se propone romper ese círculo vicioso, hacernos cargo de este proceso y, en lugar de que estas personas sirvan al poder para el escarmiento, nos tienen que servir a nosotros de inspiración», agregó la activista.
Miryorly García Prieto también es una de las activistas que anunciaron, el 6 de febrero de 2026, el nacimiento del Foro Acción por la Amnistía 2026, que se propone articular a la sociedad civil para presionar a favor de la ley.
De acuerdo con García Prieto, el foro surge porque las «organizaciones cívicas y de la oposición política han concordado en que no se puede pensar el futuro de Cuba sin comenzar por la liberación de los presos políticos».
Entre los coordinadores del Foro Acción por la Amnistía 2026 hay miembros de organizaciones diversas, entre ellas Ciudadanía y Libertad, la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), el Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC), el Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel, la Concertación Democrática Cubana D Frente, Cuba en Familia, Solidaridad de Trabajadores Cubanos, así como activistas independientes y familiares de presos políticos.
Para la madre de Duannis León, cada día desde el arresto de su hijo el 16 de julio de 2021 es un pedazo de juventud arrancada al joven de 27 años, que trabajaba de barbero para ayudar a su familia y escribe poemas en la cárcel.
Yenisey Taboada dice que Duannis «se encuentra desde el 29 de enero en una postura de no querer usar más uniforme de preso, ha renunciado a derechos como la visita, las llamadas». Ella interpreta la decisión «como un grito de auxilio», por eso no renuncia a cualquier acción a favor de las personas presas por motivos políticos.
A Yenisey no le interesan las críticas de una parte de la sociedad civil que no ve la amnistía como un camino posible o deseable para encontrar justicia.
«El amor por los hijos no tiene comparación, está muy lejos de ideologías, de políticas, de religiones. Sale en tus entrañas y no lleva discusión con nadie. No me cabe en mi mente cómo se puede estar contra una forma en la que ellos puedan ser libres, siempre y cuando no pierdan su dignidad, que está por todo lo alto», dijo a elTOQUE.
En enero de 2026, la directora regional de Amnistía Internacional para las Américas, Ana Piquer, pidió a las autoridades cubanas «liberar, sin condiciones, a quienes nunca debieron estar en prisión» y «terminar con el uso del sistema penal para silenciar la crítica y castigar el activismo».
Un sondeo de elTOQUE con 17 familiares de presos políticos cubanos —La Habana (9), Matanzas (5), Mayabeque (2), Artemisa (1) y Santiago de Cuba (1)— arrojó que todos están a favor de que se apruebe en el país cualquier medida para que sus familiares sean liberados de forma inmediata.
Para Yenisey Taboada una amnistía le devolvería a su hijo, pero no borra las causas que han llevado a muchos a alzar la voz: «Los presos políticos van a seguir siendo quienes son y sí merecen su libertad, venga con el nombre que venga. Y la libertad de Cuba no depende solo de ellos y de los familiares, depende de un pueblo entero, de todos».
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