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Foto: Abraham Echevarría.

Foto: Abraham Echevarría.

¿Tiene la ciudadanía opciones ante la inflación?

14 / marzo / 2022

Todavía hay quien discute que la inflación no es tan alta, pues «si tal precio subió tanta cantidad»… Sobran en Cuba cursos de Cultura Política, Preparación para la Defensa, Educación Cívica y Filosofía y Sociedad, si, ante una crisis sistémica, una parte de la ciudadanía no tiene un mínimo de herramientas para explicar procesos de tanta incidencia sobre la vida material y espiritual, como es el aumento de los precios.

La inflación no significa que todos los precios hayan subido. Basta mirar su fórmula matemática para descubrirlo. Se trata de un cálculo que siempre pondera cantidades consumidas. 

Por ejemplo, teóricamente se puede hacer una cesta sencilla que contenga arroz, frijoles, huevos, carne de cerdo, pan, ensaladas, guaguas y consumo de electricidad. Después, se suma cuánto costarían las cantidades de arroz, frijoles… que consume una persona (una norma estándar) al mes. Luego, se toman las mismas cantidades de esos bienes y se calcula cuánto costaría consumirlas en otro mes (o al siguiente, o un año exacto después, etcétera). 

El valor del cociente entre el costo en el mes más reciente calculado y el primero es el valor de la inflación. La inflación no es, por tanto, (solo) un indicador de la variación de los precios, sino de la variación del valor total de las mismas cantidades consumidas, vistas en diferentes momentos. Responde a la pregunta de cuánto más caro es hoy consumir lo que se consumía ayer. 

Cuando se habla de una inflación del 600 % en Cuba, hay que pensar si la vida es siete veces más cara que en la misma fecha del año anterior.

Yo diría que sí. Aun con los aumentos salariales, sí. Lo es porque ha aumentado la escasez de bienes y de divisas, o han decrecido las ofertas de estas, que no es lo mismo, pero es igual. 

Sin embargo, aunque me equivoque, la vida en Cuba era ya muy cara con salarios mínimos cercanos a los 400 CUP, y lo es ahora también.

Soluciones imposibles 

Ante esa realidad, guste o no, el ser humano (cubano) genera respuestas. De hecho, «lo bueno» de todo esto es que la inflación no se inventó en Cuba. Algunos hablan de que surgió en épocas de la conquista de América, cuando España llenó su reino con el oro americano sin aumentar la producción. Y en los últimos cien años se ha acumulado experiencia, por lo que existe un know-how académico y ciudadano para poder, como individuos y como sociedad, enfrentar dichos procesos.

Algunas alternativas populares hoy ante la inflación en Cuba:

  1. Dado que no todos los precios suben del mismo modo, buscar sustitutos baratos de los bienes que se consumen. Ejemplo, pasar de la carne de cerdo a picadillo o pollo. Sustituir bebidas gaseadas por sirope.
  2. Hacer recortes al consumo.
  3. Demandar, en el ambiente laboral, un aumento salarial. 
  4. Consumir menos energía y otros servicios: agua, gas, Internet.
  5. No acumular deudas asociadas a tasas de interés, porque estas subirán a la par de la inflación.
  6. Comprar grandes cantidades de bienes.
  7. Buscar otras fuentes de ingresos.
  8. Lograr que la mayor parte de los miembros de la familia aporte ingresos.
  9. Invertir en bienes transables como inmuebles, obras de arte, etcétera.


Pero:

  1.  Dado que la economía cubana se caracteriza por escasez o desabastecimiento, es casi imposible, de manera general, que exista sustitución a la mayoría de los bienes, como es el pan (escaso y caro); el picadillo y el pollo también son caros. Las viandas, los vegetales y demás alimentos.
  2. Los bajos ingresos por concepto de salario caracterizan la economía cubana (salario mínimo por debajo de las necesidades básicas). El consumo del cubano, con dieta alta en carbohidratos, de base no se caracteriza por ser saludable, e incluye escasos lujos o ninguno. Hay poco o nada que recortar.
  3. En los empleos estatales, ante la ausencia de sindicatos que representen a los trabajadores, el papel formal de los que existen (casi como un patronato), el Partido Comunista y la Seguridad del Estado, sumado a las restricciones que tienen las propias empresas estatales, no hace posible una movilización obrera para exigir salarios mejores. En las empresas privadas, dada la alta competitividad y el hecho de que la mayoría de estas no son de alta tecnología o valor agregado, muchos de los trabajadores son prescindibles. Tampoco allí reclamar es una opción viable.
  4. En un país tropical, con intenso calor y muchos hogares en situación de hacinamiento, reducir el consumo de electricidad es un propósito alcanzable, pero representa muy poco ahorro. En cuanto al uso de Internet, este supone un gasto que muchos cubanos no realizan directamente, sino que reciben a través de recargas desde el exterior. Quienes costean su conexión a Internet lo hacen por la necesidad de trabajar o para una necesaria distracción. El agua y el gas no representan consumos significativos. El gas no se emplea ni remotamente en las mismas cantidades que en países fríos, y no en todo el país hay instalados metros contadores de consumo de agua.
  5. El interés en préstamos es algo que está fuera de la cultura económica cubana. Mecanismos comunes en el mundo como comprar bienes de consumo a plazos, que son fuente clave del endeudamiento de los hogares por concepto de consumo y no de inversión, aún no están extendidos en Cuba. No hay que reducir deudas por intereses, simplemente porque no es una realidad de la isla.
  6. Es imposible con el salario mínimo de 2 100 CUP, incluso el de 6 000, acumular bienes. Se trata de una opción no precisamente para los sectores de más bajos ingresos. De facto, la mayoría de los cubanos tiene bajos ingresos (teniendo en cuenta el costo de la vida y los salarios, y asumiendo la falta de información oficial asociada con la desigualdad salarial).
  7. Buscar fuentes de ingreso alternativas es casi una habilidad nacional. Luego de la caída del campo socialista, la mayoría de los salarios en Cuba, al menos en el sector estatal, en la práctica han sido estipendios. En no pocos casos, los salarios ocupan lugares secundarios en la estructura de consumo, detrás de las remesas y del invento. Pero no hay más fuentes de ingresos para un ciudadano promedio. Se trata de una vía agotada.
  8.  La mayor parte del fondo habitacional cubano, al menos el mejor valorado (y valorizable), fue construido antes de la década del sesenta, de ahí que exista, con el paso del tiempo y los altos costos de la vida, un mercado inmobiliario muy poco dinámico. En el caso del arte, puede ser un mercado atractivo. Sin embargo, se trata de una opción solo asequible para personas de ingresos altos.


Las (im)posibilidades anteriores no son las únicas que agregan dificultad al cubano que sobrevive la cotidianidad. Existen otros retos como el acceso a divisas, solo realizable a través del mercado informal, realmente ilegal. Se le suman otras restricciones particulares de la economía cubana, entre las que se encuentran el entramado de trabas que impone el monopolio de comercio exterior y un amplio número de actividades económicas no permitidas. 

Van quedando las opciones que requieren habilidades especiales que no se adquieren de manera generalizada en la enseñanza escolar, tales como el conocimiento básico de finanzas y de movimiento de activos. 

Una alternativa que beneficie a la mayoría de los ciudadanos debería estar basada en ingresos estables y periódicos (al menos su fuente primaria), y no en incursiones a mercados de riesgo y volatilidad; más aún en un contexto no propicio para ello, en el que existen limitaciones al acceso a mercados formales de divisas y operaciones internacionales limitadas a raíz de las sanciones de Estados Unidos. 

Es solo mirar 

No parece existir alternativa para la mayoría que aspire a vivir dignamente de su salario. Al menos no bajo la lógica imperante en la economía cubana actual. 

Por otro lado, la inflación y su contenido (la pérdida de poder adquisitivo del dinero o elevación del costo de la vida) son solo un síntoma. Teniendo en cuenta que el grueso de los problemas actuales puede estar determinado por relaciones de poder, por intereses de los que toman las decisiones en el país, y no precisamente por racionalidad económica convencional, las alternativas para la mayoría de la ciudadanía cubana, o la solución a los problemas económicos, está en cambiar las reglas de juego de la economía, definidas en el espacio político.

La solución que llegue al fondo del problema, y no que ponga parches o fomente individualismo y la selva social, es cambiar de raíz la economía cubana. 

Para ello, la ciudadanía podría empezar por hacer valer esa condición, en el ejercicio de intentar impulsar todos aquellos reclamos asociados a libertades económicas, restringidas durante décadas. Restricciones que podrían considerarse inherentes al modelo actual. La solución, la pensada en términos de nación, siempre ha estado a la vista de todos. 

Asimismo, la apuesta por aliviar los síntomas y limitarse solo a eso no solo es cortoplacista y compromete el futuro, sino que fortalece las condiciones que han causado, entre otros males, la inflación.


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Miguel Alejandro Hayes Martínez
Aprediz de filósofo y economista político. Editor de La Trinchera y podcaster.
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Yoel oliva castillo

Nuestro gobierno es el primer cara de palo,le conviene que haya esa inflación y no piensan hacer nada para eliminarlo,ahora por ejemplo tú quieres construir una casa o más bien arreglar la que tienes y no aparecen los materiales para dicha operación y cuando aparecen aguantate con los precios pero cuando son ellos los que quieren construir que casi siempre son hoteles,al momento como por arte de magia aparecen dichos materiales y en grandes cantidades,ahora mismo están construyendo uno frente al coppelia en el Vedado y yo creo que no va ni por la mitad y ya tiene tremendo tamañaso,posiblemente sea el más alto de Cuba completa cuando lo terminen,sinverguenza es lo que son,cuando ellos quieren hacer algo los productos que necesitan están ahí,pero cuando es el pueblo quien necesita hacer lo mismo que quiere hacer el gobierno como es el caso de construir como te dije anteriormente te desaparecen los productos que necesitas para hacer lo que tú quieres y luego te lo van trayendo poquito a poco a otro precio más caro,da lo mismo si es comida,bebida,ropa o cualquier otra cosa,a medida que te desaparecen los productos y con el tiempo te lo vuelven a aparecer te lo venden más caro todavía,en fin,es un negocio bien diabólico producido por el gobierno contra nosotros el pueblo
Yoel oliva castillo

Laura Alvarez hernandez

He leído su comentario y es muy acertado y nunca pensé ver una inflamación tan grande y propiciada por el mismo estado donde hay expertos que debían haberse dado cuenta del efecto dominó del incremento de los salarios los cuales fueron la base inicial del cálculo de los costos de los productos a adquirir en un momento que la producción llegaba a sus niveles ínfimos por diversas razones y permitame acotar que se supone una masacre por desnutrición de los ancianos que no tienen para donde virarse porque no reciben remesas y ya no tienen condiciones para trabajar porque trabajaron toda la vida para no caer en la categoría de vulnerables * y con la pensión que reciben no pueden comerse un pedazo de carne ni tomarse un vaso de leche ni un poco de gelatina. Que va esperar la juventud en Cuba ?llegar a viejos para morirse de hambre con un título guardado para alimentar cucarachas .Pudiera pasarme el día opinando pero por favor consulten a los buenos especialistas que hay en nuestro país para resolver esta crisis que con consignas y política no se llenan los estómagos.
Laura Alvarez hernandez

Jordan

El tema es que el sistema está refrendado por la constitución, y esta es muy reciente. El predominio de la empresa estatal socialista y que las demás formas de producción son complementarias, que el pcc es la fuerza hegemónica de la sociedad, y que todo cubano tiene el derecho y el deber de impedir cualquier intento de derrocar el sistema, hacen un sistema blindado. Un estallido social podría ser aplastado por anticonstitucional, aplicando el concepto de estado socialista de derecho. Habría que penetrar el sistema y subvertirlo desde adentro, burlando la seguridad del estado, la inteligencia militar y sus secuaces. Eso puede conducir a una guerra civil.
Jordan

Junior

Encontré la solución:Irse pa’l Carajo
Junior

Isandre

No se mucho de política y esas cosas pero aquí lo que hay es que potenciar la.agricultura y la.construccion para que haya más trabajo para los jóvenes. Algunos dirán ese está loco. Pero deben de pagar 500 pesos diario a los que vayan a trabajar en ese tipo de empleo para que vean como todos los.jovenes vamos a coger machete y asadon , pala.y pico .
Isandre

Elias Guilarte Garcia

Excelente trabajo, ameno y preciso. Me que de esperando una solucion que logicamente no puede existir (broma).
Elias Guilarte Garcia

Mercado Informal de
Divisas en Cuba (Tiempo Real)

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