Los emprendedores en Cuba, aun bajo las presiones e incertidumbres cotidianas, buscan el perfeccionamiento de sus negocios: cómo desplegar sus logros en el espacio digital, cómo visualizar sus propuestas a través de Internet, cómo usar más y mejor los sitios de redes sociales en función de ganar clientes.

Mientras los emprendimientos se consolidan, los debates que promueve el proyecto CubaEmprende van más allá de los consejos sobre el color para pintar un negocio, los servicios que deben convivir en el mismo establecimiento o el comportamiento con los clientes.

“Pese a lo que muchos piensan, Cuba ya no es un país desconectado, por lo menos no del todo. Además, ya hemos comprobado que no podemos comenzar a aprender cuando llegan las cosas, porque no se sabe cuándo será, ni a qué ritmo ocurrirá, lo que quieras hacer en el futuro, hay que comenzarlo hoy”. Así piensa Dayron Avello Martín, experto en el uso de redes sociales digitales.

Y las palabras de Dayron resumieron el espíritu que por dos días se vivió en el más reciente Noviembre de Emprendedores, donde especialistas fundamentalmente del área de comunicación dieron el ABC sobre el mejor uso de herramientas para visibilizar aún más los negocios.

Facebook, Instagram, Linkedin y YouTube fueron palabras claves en la cita. La presentación de técnicas para el manejo eficiente de cada una y la discusión de la idea sobre que por estos nuevos caminos, al menos en Cuba, no se comercializa, sino que se posiciona un producto o un servicio, se convirtieron en directrices del intercambio.

emprendedor

“Para mi Facebook ha representado dos cosas: un dolor de cabeza y una gran cantidad de dinero invertido”. Eso dijo el camagüeyano Enrique Rodríguez, dueño de una agencia de turismo.

Enrique explicó que cuando era joven aún no había tantas computadoras ni teléfonos móviles, y mucho menos Internet; por eso le ha resultado un poco “complicado” eso de ser un negociante digital.

Hace más de una década que trabaja directamente con el turismo. Primero comenzó realizando excursiones en el centro histórico de Camagüey y en sus playas, pero quería más. Un amigo le dijo que si se iba a dedicar a algo, entonces tenía que ser el mejor. Y esas fueron sus palabras de cabecera. Hoy Enrique se vanagloria de su éxito, dice que a lo mejor no logró ser el mejor del mundo, pero sí el número uno en su territorio, que su agencia Camaguax es la más importante de su provincia.

Pero, ¿cómo fue que lo logró?

“Yo no sabía nada de redes sociales, tampoco sé mucho ahora, pero entendí que en ese gran mundo virtual estaban mis posibles clientes, entonces fui a buscarlos. Yo no, aclaro, yo contraté a alguien que supiera hacerlo, y funcionó”.

Similar le sucedió al estilista Danilo Arocha, creador de la escuela Bello Caribe y propietario del Salón Arocha.

Como peluquero consagrado, Danilo es uno de los pocos que tiene un espacio fijo en la televisión cubana, pues cada semana llega a los hogares a través del Canal Habana con tips sobre belleza, novedosas formas de llevar el cabello o el maquillaje que se debe usar en cada ocasión.

Salón Arocha es un negocio consagrado; sin embargo Danilo forma parte de la familia CubaEmprende, y es de los convencidos de la necesidad de usar las redes sociales, de los que ha aprendido a hacer marketing online, de los que confiesa que no sabía cuán grandes podían ser los resultados.

“Con el uso de las redes sociales me he convertido en mi propia competencia”, confiesa en medio del auditorio. “Mis anteriores espacios me daban la opción de conocer la satisfacción de mis clientes, ellos me hacían comentarios en el propio salón, recomendaban a otros amigos para que nos visitaran, incluso en la propia televisión tenemos un feedback con las llamadas y correos de los televidentes; pero con las redes sociales es diferente. Cualquier comentario se vuelve viral, la comunicación es instantánea, las reacciones son inesperadas. Por eso considero que soy mi propia competencia, porque he tenido que aprender a lidiar con los comentarios negativos y también a superarme a mí mismo para seguir en la preferencia de mis clientes”.

¿Cómo vender tu idea en sólo 2 minutos?

“Me encantaron las conferencias, conocer las historias de cada uno contadas en primera persona, me siento inspirada”, dijo Stephany Mendoza, una joven que aún no ha logrado comenzar su propio negocio.

Hace unos años junto a su esposo, se dedicó a varias actividades como cuentapropista, pero no funcionó, entonces retornaron a trabajar con el Estado. Ahora tienen como objetivo crear un hostal para mochileros, pero primero tienen que aprender cómo hacerlo.

“Nuestra economía es baja, no tenemos capital para invertir así como así, por eso creo que fracasamos anteriormente. Pero aquí he aprendido los trucos para conseguir un negocio sustentable sin grandes cantidades de inversión, creo que ahora sí lo lograré”.

Y con ese espíritu positivo Stephany asiste a los talleres; su silla de ruedas no le impide ser la primera en llegar y su sonrisa es la muestra de agradecimiento a las iniciativas de CubaEmprende, que ofrece oportunidades para crecer en el mundo de los negocios en la isla.