eltoque_logo

Opinión

Mariel, Embajada de Perú, Cuba, crisis. Acto de repudio en 1980. Foto: El Nuevo Herald.
Los actos de repudio contra personas naturales son contrarios al espíritu y la letra de la Constitución de 2019, como lo eran también de la Constitución de 1976.

El Movimiento San Isidro y lo que proyecta no solo habla de sus integrantes. La invisibilización, negación y remarginalización también habla de los que la practican, según este análisis de Enrique Guzmán Karell.

San Isidro, ese barrio marginal de La Habana que nos recuerda cuán al margen andamos todos, volvió a ser noticia. Su gente, que a las 8:00 de la noche oye predicar a los televisores sobre golpes blandos y en colores, y al otro día sale a luchar la dura yuca, entendió y asumió el lenguaje de un dominó trancado.

«Las Instituciones de Gayo» fueron descubiertas en el siglo XIX. En el libro 1 este jurista parte de una estructura del derecho que ha perdurado hasta hoy en muchos códigos civiles y que es estudiada por todos los juristas del mundo. Esta estructura es la que se conoce como el Plan de Gayo.

El diálogo no es parte de nuestra idiosincrasia. No se pinta el cuadro de lo cubano con rasgos de pueblo dialogante pero todos tenemos derecho a hablar, a decir lo que pensamos, a escuchar los razonamientos de los que piensan diferente y a tomar nuestra decisión sobre dónde y cómo ubicarnos en la política.
Desde 2018, los datos móviles se han convertido en un recurso para articularse en Cuba, comunicarse y coordinar acciones humanitarias. Desde entonces ha crecido la cantidad de usuarios conectados. Como consecuencia, muchas esferas de la vida cotidiana han migrado hacia el espacio digital y asumido otras dinámicas.
La Seguridad del Estado cubana le ha comunicado a Carolina Barrero, historiadora del arte y miembro del 27N, la posibilidad de encausarla por un presunto delito de clandestinidad de impresos que está regulado en el artículo 210 del Código Penal. Dicho artículo es de clara censura por motivos ideológicos.
Me imagino a un Martí con tatuajes, a un Martí negro, a un Martí anciano, a un Martí con nasobuco. Pero lo que no me imagino es a un Martí sumiso, a un Martí callado, a un Martí injusto. Él sufrió en carne propia la censura y la persecución. Él supo de la ingratitud de los hombres y aprendió a perdonar.
En 2021 se abre un nuevo calendario en Cuba marcado por signos preocupantes. Estamos en un punto de no retorno. Se han agotado dos cuestiones fundamentales: el modelo estadocéntrico y burocratizado de socialismo y el cheque en blanco que el pueblo ha dado a quienes encaminan las reformas económicas del país.
Llevo una semana un tanto alterada debido a las nuevas regulaciones que el Gobierno cubano publicó en la Gaceta. Entre ellas, la que más me impactó fue la del Artículo 28.
El Gobierno cubano, que dice no dialogar con mercenarios y gusanos, sí ha dialogado con personajes que, en la óptica al uso, encajarían en cualquiera de los perfiles peyorativos descritos. Y diría más, ha dialogado con bastante aplomo y hasta concretos resultados.
Mi abuela nunca ha comido tacos ni sushi ni ha visto un avión por dentro. Mi madre tampoco. Dos generaciones. Trabajan y trabajan y apenas pueden comprar la comida. No han visto nada. No conocen nada.
San Isidro, el Vedado, y cualquier parte de la Isla o sus comunidades en el exterior que al menos se interese por las distintas caras de la verdad en nuestra hora actual y defienda el derecho del otro a ser honrado —Martí lo llamaba libertad— serán declarados territorios libres del Madagascar fantasioso que alguna vez podremos erigir aquí mismo.
Omara Ruiz Urquiola, Anamely Ramos y Camila Acosta son cubanas que están plantando bandera por decir y hacer libremente en un entorno en el que la libertad parece ser el mayor pecado.
Lo doloroso, lo realmente frustrante, es que nos hayamos adaptado tan bien, como si fuera normal, correcto y hasta plausible, a que una biblioteca, o una dirección de justicia, o un Ministerio de Transporte o un país funcionen en penumbras.
En días recientes ha circulado por las redes sociales la foto de un policía que aparentemente orina detrás del Memorial que guarda las cenizas del fundador del PCC, desde 1976. Mella debe ser desagraviado. Un símbolo de valentía y heroísmo de nuestra juventud no puede ser orinado como si se tratara de un descampado.
En un escenario como el cubano, en el que muchos parecen agotados por la presencia desmedida del Estado por más de 60 años, es oportuno recordar que las limitaciones al actuar privado son tan antiguas como el derecho romano que nos sirve de presupuesto histórico y científico.
¿Por qué Cuba no produce pollo y arroz suficiente? ¿Por qué no tenemos una industria textil? ¿Por qué no tenemos una industria de confecciones? ¿Por qué nuestra industria del calzado, que funcionaba en los años 50 con calzado de muy buena calidad, no está funcionando? Hay que desatar las fuerzas productivas en Cuba.
Existen ciertos medios de comunicación, que suelen presentarse como académicos o analíticos y en realidad son meras comunicaciones intencionadas, cuya finalidad es ideológica. Se manipula la información y se juega con los datos, para hacer que falsedades parezcan estar sostenidas en evidencias.
Están siendo días muy raros: los de más represión, pero también los más libres desde que tengo conciencia de la situación política de Cuba.
Después de un 2020 arrasador, pediría comprensión y paz para 2021, respeto a los derechos humanos de todas las personas, salud para los cuerpos y justicia para las almas que conforman la patria, diálogo como vehículo del desarrollo del país, fuerza para los que luchan sin pensar en más triunfo que el bien colectivo.
Una buena parte de las posturas extremistas contrarias a la revolución son también resultado de la ausencia de alternativas políticas que permitan expresar reclamos legítimos. Este es uno de los retos más importantes del proceso que vivimos.
Una cola para comprar víveres subvencionados en tiempo de crisis (agudizada por demasiado tiempo) se comprende, aunque cada vez se acepte menos. Las colas, como medio para consumir paquetes turísticos con altos precios, no.
El día antes de las elecciones, el 2 de noviembre, había empezado en La Habana el curso escolar. El problema real para mi es ahora es que mi enano tiene un solo par de tenis y le quedan justos. Justos justísimos.
Tenemos la tan jodida mala suerte de que se empalmaron esos dos acontecimientos y, como siempre, Estados Unidos se llevó el protagonismo. Siempre el primer mundo tiene más protagonismo. Siempre sus cosas son más importantes, tienen más relevancia.

Columnas

Imagen de presentación INBOX, columna opinión
Columna especial para elTOQUE de Mónica Baró durante el 41º Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Ilustración: Wendy Valladares y Janet Aguilar