
Solución para Cuba: la encrucijada
La solución para Cuba parece estar en una encrucijada. Se debate entre aristas, actores, capacidades y prioridades. La cuestión de quién resuelve el problema, los cubanos o Estados Unidos con una acción de fuerza, se ha vuelto relevante.

Quién puso la mesa
El Partido Comunista confirmó por escrito lo que antes trataba como calumnia: el nieto y guardaespaldas de Raúl Castro negocia con Washington el futuro de Cuba. Los defensores del régimen salieron a auditar relojes y oficinas, mientras dos presos políticos fueron movidos como fichas del juego. Fue la semana en que el castrismo dejó de fingir, y en que se constató una vez más que Cuba no tiene instituciones débiles: tiene una finca familiar con utilería de estado.

La columna de Fernández Era: Epifenómeno
«Ya: cuando la empresa eléctrica amplifica su campaña de apagones… todo eso no es el caos, sino una "percepción" mía». A partir del concepto de «epifenómeno», Jorge Fernández Era apunta su sátira a la propaganda de Granma, donde los apagones y la precariedad cotidiana pueden terminar reducidos a un problema de percepción.

Nosotros acusamos
Nosotros, cubanos todos, hombres y mujeres arrancados de nuestro país por un poder criminal y omnímodo, acusamos a ese régimen de llevar a la muerte a miles de nuestros hermanos y pedimos desesperados que el mundo mire cómo se nos somete al hambre a manos de una dictadura.

El Cangrejo: el nieto que nadie eligió y se cree el salvador de Cuba
Nadie en Cuba hubiera imaginado a El Cangrejo en una negociación internacional o conversando con un secretario de Estado. Tenía fama de matón —la sigue teniendo— y lo poco que se sabía de él era que se había convertido en una especie de Sonny Corleone: violento, vividor, mujeriego, negociante. Es coronel del Ministerio del Interior.

La columna de Fernández Era: El peso y los cinco panes
Jorge Fernández Era parte del relato de un jubilado que, tras cobrar su pensión en billetes de cinco pesos, descubre que ni siquiera puede usarlos para comprar el pan del almuerzo. Con su sátira habitual, desmonta los discursos oficiales sobre el contrato social, las pensiones y los supuestos cambios del sistema.

La columna de Fernández Era: Ramillete
Jorge Fernández Era escrutiña con su acostumbrada sátira los homenajes desbordados de la prensa estatal tras la muerte de Ramiro Valdés, contraponiendo la épica oficial con un legado marcado por la represión.

Realistas en parapentes
Quienes persisten en democratizar Cuba y Venezuela con los instrumentos que tienen pueden equivocarse en su táctica. Es probable que se equivocan en varias cosas. Pero tienen sobre sus críticos una ventaja moral que ningún aparato teórico puede disimular: ellos están jugando el partido, no comentándolo desde la tribuna.

La columna de Fernández Era: Castigo
«Bastante que el excelentísimo presidente de la República declare que “Cuba resiste heroica y creativamente, pero sufre hace demasiado tiempo un castigo bárbaro, inmerecido, insoportable”. Imagino se refiera a su pertinaz presencia». La sátira de Jorge Fernández Era

La mentira de que el castrismo puede reformarse a sí mismo
A estas alturas, lo único que podría rescatar a los cubanos de la desdicha en que viven no es una nueva promesa de cambio administrada desde arriba, sino una ruptura real con las estructuras que han producido y perpetuado esa tragedia.

La columna de Fernández Era: Modismos
«En apoyo a nuestro presidente y en repudio a la traicionera campaña que reniega del respeto que merecen las hermosas canas del “abanderado de la resistencia creativa”, una de las principales casas de moda del mundo acaba de declarar que “la tendencia global, la alta costura y el lujo los define hoy Díaz-Chanel"». La sátira de Fernández Era

La columna de Fernández Era: Esencias
«—“Para llevárselo, tendrían que buscar un helicóptero de once millones de asientos con que no cuenta el Pentágono”. ¡Aceptan que todos los cubanos desean irse!» La sátira de Jorge Fernández Era.

La columna de Fernández Era: Ir
Jorge Fernández Era desarma con sátira el culto político alrededor de Raúl Castro, los elogios desmedidos de la UJC y las visitas triunfalistas de Díaz-Canel a fábricas y ministerios mientras el país sigue sin combustible, alimentos ni respuestas.

La columna de Fernández Era: Modernización
En esta edición de su columna semanal de sátira, Jorge Fernández Era convierte la reducción de rutas, el colapso energético y la jerga burocrática en una tragicomedia donde viajar de La Habana a San Pablo de Yao parece una expedición intercontinental.

La columna de Fernández Era: Robustez
«Cuba tiene el deber de cuidar de sus moscas, de brindarle al mundo animal las garantías para sostenerse. Te pones a fumigar y cercenas el desarrollo de millones de larvas que tienen el mismo derecho que tú a existir». La sátira de Jorge Fernández Era, a propósito de la crisis persistente en la recogida de basura.

La columna de Fernández Era: ¡Firme!
«—Ahora van a moler en grande con los seis millones doscientos treinta mil novecientos setenta y tres cubanos que firmaron ese “dispositivo de producción de subjetividad social revolucionaria”. —Y todavía hay gente que dice que este país no produce. Con un incremento de solo un diez por ciento en la producción anual de subjetividad social revolucionaria se arreglarían unas cuantas calles». La columna de Jorge Fernández Era, a propósito del movimiento de propaganda «Mi Firma por la Patria».

Ruina y ron: la intimidad de un país sin salida
Entre los descendientes de los Castro, el vaivén de los convoyes humanitarios, el salvavidas de Claudia Sheinbaum, las patanas turcas, el petróleo ruso; entre la libreta de abastecimiento, la oscuridad, la soledad, el hambre… hay quienes en Cuba han decidido beber hasta la saciedad. ¿Beber para olvidar? ¿Para reír? ¿Por dependencia? ¿Por todo a la vez?

Cepeda eterno: ¿mérito personal o síntoma del béisbol cubano actual?
Frederich Cepeda, con 46 años, sigue activo en las Series Nacionales, reavivando el debate sobre su vigencia en el béisbol cubano. Su permanencia se explica tanto por su experiencia como por la realidad actual de la liga, caracterizada por una calidad irregular y una transición generacional incompleta debido a la salida constante de jóvenes talentos.

La columna de Fernández Era: Leña
«— “Nos molesta ver al pueblo pasando necesidades”, aduce Canel. —Se le ve muy molesto en las últimas intervenciones». La sátira de Jorge Fernández Era, a propósito de la entrevista de Pablo Iglesias a Díaz-Canel y del contraste del discurso presidencial sobre logros sociales con la vida diaria en barrios habaneros, donde la escasez obliga a improvisar soluciones como hornillas de leña.

Cuba: demasiadas víctimas, ningún escándalo suficiente
Y mientras las familias lidian con la ausencia, el poder permanece intacto, ajeno a la soledad que deja detrás. El Estado, acostumbrado durante décadas a actuar con impunidad, parece convencido de que nada de eso cambiará realmente las cosas. Y así la tragedia se vuelve continua. Sin final. Sin justicia.

La columna de Fernández Era: Convoy
«—Cuba no es solo miseria, hambre, apagones, basura, hastío… También hay gente que la pasa bien, sobre todo si viene de afuera. —¿Y en qué suceso específico te inspirarías? —En el Convoy Nuestra América». La columna de Jorge Fernández Era relata el argumento para una película, «una historia entre ficción y realidad».

El control económico en Cuba se reinventa: así impacta a las mipymes
El Estado no es un regulador, sino un socio que vigila y compite a la vez. La duplicidad de funciones anula las bases de una competencia justa y condena al sector privado a una existencia subordinada. Sin la eliminación de esta facultad de absorción cualquier apertura es solo una táctica de supervivencia del postotalitarismo.

La flotilla de la desvergüenza
Ese deseo de perpetuar el hundimiento de Cuba, de aplaudirle al represor, de sentarse en su mesa y comer y sonreírle, es el acto que convierte de un tirón a cualquier pueblo en más esclavo.

La columna de Fernández Era: Fusil, ¡contra!, fusil
«—¿Esta es la sede del Ejército Occidental? —La misma. ¿Qué le trae por aquí? —Vengo a exigir una katiuska por si se lanzan. Y conste que lo digo muy en serio». La sátira de Jorge Fernández Era

La columna de Fernández Era: «Espegluteoción»
«Si la acción fue “colegiada con las máximas estructuras del Partido, del Estado y del Gobierno”, ¿cómo se come que solo ahora el Buró Político, que es lo que más suena en el ámbito musical del PCC, se entere de que se están buscando vías para los abrazos y los besos, de que los han dejado “sin ninguna orientación”?» La sátira de Jorge Fernández Era, a propósito de la reciente confirmación por parte del Gobierno cubano de las negociaciones con Estados Unidos.
Mercado Informal de Divisas en Cuba
(Tiempo Real)| 1 USD | 675.00 CUP+5 | |
| 1 EUR | 785.00 CUP+5 | |
| 1 MLC | 491.09 CUP+8.92 | |
| 1 CAD | 443.82 CUP+2.05 | |
| 1 MXN | 49.88 CUP+0.16 | |
| 1 ZELLE | 662.47 CUP+2.12 | |
| 1 CLA | 617.30 CUP+1.34 |
Opinión

El Partido Comunista confirmó por escrito lo que antes trataba como calumnia: el nieto y guardaespaldas de Raúl Castro negocia con Washington el futuro de Cuba. Los defensores del régimen salieron a auditar relojes y oficinas, mientras dos presos políticos fueron movidos como fichas del juego. Fue la semana en que el castrismo dejó de fingir, y en que se constató una vez más que Cuba no tiene instituciones débiles: tiene una finca familiar con utilería de estado.
«Ya: cuando la empresa eléctrica amplifica su campaña de apagones… todo eso no es el caos, sino una "percepción" mía». A partir del concepto de «epifenómeno», Jorge Fernández Era apunta su sátira a la propaganda de Granma, donde los apagones y la precariedad cotidiana pueden terminar reducidos a un problema de percepción.
Nosotros, cubanos todos, hombres y mujeres arrancados de nuestro país por un poder criminal y omnímodo, acusamos a ese régimen de llevar a la muerte a miles de nuestros hermanos y pedimos desesperados que el mundo mire cómo se nos somete al hambre a manos de una dictadura.
