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Fidel Castro

Fidel Alejandro Castro Ruz fue mandatario de su país como primer ministro (1959-1976) y presidente (1976-2011) después de su victoria en la revolución cubana contra el gobierno de Fulgencio Batista. Durante su mandato, Cuba se convirtió en un Estado socialista de carácter Marxista-Leninista, bajo el liderazgo del Partido Comunista de Cuba, único legal en la isla a partir de su llegada al poder y se llevaron a cabo nacionalizaciones y expropiaciones de medios productivos con el objetivo de llevar a cabo una política económica socialista. Fidel Castro también fue diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular desde 1976, así como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (1956-2008) y mantuvo el poder como primer secretario del Partido Comunista de Cuba desde 1965 hasta 2011, cuando definitivamente dejó su puesto como líder de su país y transfirió todos los poderes de la nación como establece la constitución al primer vicepresidente, su hermano Raúl. Profesionalmente era abogado, licenciado en derecho diplomático y doctor en derecho civil.

Raúl Castro Ruz uniformado, discurso, en el VIII Congreso del Partido Comunista de Cuba. Foto: Juvenal Balán / Granma.
“El fin de la era Castro en Cuba”, es la forma en que titulares del mundo entero interpretan la cesión de Raúl Castro como primer secretario del Partido Comunista: por primera vez en más de 60 años nadie con este apellido ocupa ningún alto cargo de poder en la isla.
Aunque nada que valga la pena es eterno ni infinito, Fidel construyó un orden que no le podía sobrevivir, porque ese orden era él mismo.
Valdría meditar si el camino que ha de llevar a nuestro país al socialismo está más empotrado de ganas de erradicar la riqueza y no la pobreza. Para que el socialismo no sea de la boca para fuera.
el TOQUE Cuba se fue a Santiago durante los días de la despedida a Fidel Castro y trató de escuchar, bien pegados a la tierra, los variados pensamientos y actitudes que aparecieron allí.
Mi abuela no recuerda hoy a Fidel guerrillero, político, abogado, o luchador incansable. Solo recuerda y llora a la persona que ayudó a su familia
Yo, que de chico fui instruido en cuestiones de machangos, tuve mi primera novia aun llevando pañoleta. Fue la nieta de Fidel
Con la caravana que lleva sus restos hacia Santiago de Cuba se ha hecho tangible para los cubanos una partida que hasta ese momento se limitaba a fotos y noticias. Miles de personas le dan el último adiós a su líder.
“¿Y dónde están las cenizas?”, se preguntó casi insultado al salir del Memorial José Martí, uno de los miles de jóvenes cubanos que acudieron a rendir tributo a Fidel Castro.
Decenas de miles van a la Plaza de la Revolución. Este lunes no hay discurso, ni desfile, ni proclama. Hay mucho pañuelo afuera, y prendas negras en la ropa, y una foto con rosas blancas en el Memorial José Martí.
Los cubanos han creado bromas y fotomontajes sobre la elección de Miguel Díaz -Canel como una nueva forma de expresión horizontal y ciudadana que se sobrepone a la escasa espontaneidad en los espacios formales de opinión en el país.
El 11 de junio de 1962, El Cano fue declarado el primer pueblo socialista de Cuba. ¿Qué ha sido de ese lugar más de 50 años después?
Varias generaciones de cubanos se debaten silenciosamente, en sordina, en cómo seguir el legado de Fidel Castro
“La verdadera revolución son los escalones que subimos, no los gritos que pegamos”, nos dice en exclusiva el expresidente uruguayo Pepe Mujica, de visita en La Habana para despedirse de Fidel Castro.
Hoy fue el día del verdadero adiós: el pueblo de la capital cubana se encontró con las cenizas del líder de la Revolución cubana.
Estos cuatro jóvenes no creen en consignas, por eso oran, sentados en el suelo, más que por el estratega, por el ser humano.
Que escriba sobre Fidel Castro días después de su muerte para mí no tiene sentido, una cascada de tinta corre ya. De todas maneras, no creo mucho en panegíricos. Prefiero escribir sobre quienes le sobreviven
Hablar de Fidel en pasado se me hace difícil. Dicen los que estuvieron cerca, que su presencia impresionaba
Nuestro gobierno insiste en llamarse revolucionario, pero hace tiempo —yo diría décadas— que ese nombre le queda demasiado grande.
No es raro encontrar en la sala del hogar más humilde del barrio una foto de Fidel o de Raúl
Hay quien se aleja de las emociones y dice examinar con tranquilidad lo positivo y negativo del legado del “Comandante en Jefe”, que es donde muchas veces está la verdad.
Siempre imaginé la muerte de Fidel Castro como una debacle, como un instante insuperable para la mayoría de los cubanos
Me vinieron unas ganas enormes de llorar, pero no lo hice. Sentí un vacío, un vacío insondable
¿De qué se trata el documento que están firmando los jóvenes cubanos durante los funerales de Fidel Castro? Ellos mismos lo cuentan.
Todo el mundo se preguntó alguna vez cómo sería ese día en que todos supiéramos que Fidel estaba muerto.
Queremos despedir a Fidel Castro desde las historias que miran al ser humano que fue y reflejan las emociones, contradictorias a veces que generó su muerte para los jóvenes cubanos.