El Toque es una plataforma multimedia enfocada en contar a Cuba en su diversidad, compleja, creativa y también a veces dolorosa u oculta. Nuestra propia existencia es una apuesta por la diversidad de voces, de estilos y de funciones en el ecosistema de medios que publican para los cubanos.

Nos distinguimos por contar historias breves, con varios protagonistas presentados a través de recursos narrativos en formatos online y offline. En El Toque publican jóvenes periodistas, blogueros, videastas, fotógrafos, ilustradores y animadores cubanos, que quieren motivar la participación de los jóvenes en la transformación de su sociedad a través de historias que los incentiven o les ofrezcan perspectivas diversas.

Resaltamos los valores positivos de la sociedad cubana y alertamos sobre los peligros que corren sus logros, si se implementase un proceso de cambios sin participación ciudadana. También escuchamos las corrientes de opinión populares y tratamos de visibilizarlas, si acaso intereses políticos pretenden silenciar demandas de transformación o de información.

No somos una publicación generalista, ni un medio noticioso, ni una revista especializada. Sin embargo, publicamos noticias, reportajes, entrevistas, perfiles. Lo que determina nuestros contenidos no es el género en el que sean elaborados (si hubiese que definir uno se llamaría “historia”), sino la novedad y la originalidad en los temas.

Tenemos el foco muy concentrado en contar las historias periodísticas que involucran a los jóvenes en la transformación de nuestro país, pero también en los fenómenos que por ausentes de las agendas mediáticas parecieran no estar ocurriendo.

Nuestra audiencia, real y deseada, son los jóvenes, de 15 a 35 años. Sus intereses, sus necesidades de consumo en cuanto a contenidos cubanos, son nuestro mejor faro para localizar historias. Hablar de jóvenes y para jóvenes, no significa que sólo incluiremos a menores de 35 años en los relatos.

Defendemos la voz singular de los individuos, las historias centradas en ellos, para destacar su aporte a la construcción de un colectivo social. No es individualismo, es rescate de la singularidad barrida por las pretensiones igualitaristas. Y mientras apostamos por un periodismo serio y riguroso, también insistimos en el derecho a opinar. De la mano de nuestros blogueros, a partir de sus experiencias y criterios, complementamos nuestra construcción de la realidad, con honestidad y apego a los hechos.

Si está interesado en colaborar con nosotros, lee aquí nuestra guía de estilo:

Pequeño Manual de Estilo revisión 2018