Aunque el Decreto 349 llegó en el silencio que muchas veces acompaña a la Gaceta Oficial, ha generado intensos debates en distintos espacios como documento que busca regular de manera explícita la política cultural del país.

Desde este 20 de noviembre de 2018, un grupo de artistas y creadores ha puesto a circular por correo electrónico un dossier en el que resumen sus gestiones para conseguir un debate público sobre la norma legal y los mensajes que han enviado a las principales autoridades del país.

Entre los firmantes aparecen nombres de creadores como Daniela Muñoz Barroso (realizadora audiovisual), José Luis Aparicio (realizador audiovisual), Rafael Almanza (escritor y crítico de arte), Hamlet Lavastida (artista), Gabriela Burdsall (bailarina), Carlos Quintela (cineasta), Iván de la Nuez (escritor y curador), Carlos Lechuga (cineasta), Claudia Calviño (productora), y Raúl Valdéz “Raupa” (diseñador).

En la relatoría que hacen de los sucesos-piezas del rompecabezas, señalan:

“El día 14 de septiembre de 2018, un grupo de artistas, curadores y otros miembros de la comunidad de las artes visuales cubanas, dirigió una carta al Ministro de Cultura y a la presidenta del Consejo Nacional de las Artes Plásticas. En ella, compartimos con dichas entidades, una serie de inquietudes y desacuerdos en torno al Decreto No. 349, emitido por el Consejo de Ministros el 10 de julio de ese mismo año.

“La demanda final de nuestra carta consistía en someter a debate público el Decreto en cuestión, ya que considerábamos que su elaboración no había tomado en cuenta criterios de la mayoría de los artistas del país y de su intelectualidad”.

Como resultado de la entrega de la misiva —indican los redactores— el día 27 de septiembre fueron convocados a una reunión en el Consejo Nacional de las Artes Plásticas, en la cual confrontaron sus opiniones acerca del decreto con funcionarios del Ministerio de Cultura y otras instituciones culturales.

La reunión fue presidida por Fernando Rojas, Viceministro de Cultura y Presidente del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, y no —como ellos solicitaban— por el Ministro.

“De nuestra parte, asistimos alrededor de 30 exponentes vinculados fundamentalmente a las artes visuales. Quedamos en espera de una respuesta respecto a la realización del debate público solicitado para antes del 12 de octubre, teniendo en cuenta la fecha de entrada en vigor del Decreto en los primeros días del próximo mes de diciembre”, continúan diciendo en el mensaje que ha comenzado a circular desde la dirección sin349@gmail.com.

Al no obtener nuevas respuestas del Ministerio de Cultura, el 19 de octubre entregaron una nota dirigida nuevamente al Ministro, que actualizaba su posición y reafirmaba las demandas de la carta sobre los siguientes aspectos: la necesidad de organizar un debate público y de que el Decreto no entrara en vigor, tal y como está concebido en su letra y espíritu.

Esa nota fue acompañada de la misma carta, con un número mayor de firmas.

Descargue aquí el documento circulado: Dossier_Sin 349

Con la idea de desarrollar un debate público comulgan no solo los firmantes de este dossier.

En el espacio de la peña Aire de Luz, cuya anfitriona es la escritora Basilia Papastamatiu, ella misma, ante un debate inesperado del Decreto y en el que estuvo presente un equipo de El Toque, la autora dijo que sería bueno crear un espacio para discutir al respecto.

Mencionó como un punto de apoyo el hecho de que se estuviera debatiendo la constitución también; “puede ser que quienes lo concibieron tuvieran las mejores intenciones, pero habría que ver si la escritura es la más adecuada; sería bueno que se discutiera en los ámbitos institucionales y populares. Pero tampoco hay que buscar cinco patas al gato: a veces creemos que nos censuran porque no nos publican; pero intervienen muchos factores y hay a quien no lo publican porque es mal autor y se defiende diciendo que lo censuran”, valoró.

Edel Morales, director del Centro Loynaz y partícipe de la peña, opinó que el Decreto intenta ordenar lo que los intelectuales han estado demandando: que no haya contrataciones por la libre, que los centros turísticos contraten a los artistas que están básicamente dentro de una institución, que haya una contratación ordenada y legal y que les paguen a los artistas lo que se acuerde y que no se hagan en las empresas —o desde otras instituciones de poder—contrataciones a los artistas por su cuenta, fuera de la ley; ni que se mueva dinero por fuera ni se sitúe en espacios públicos de preponderancia a personas que no tienen un rango artístico jerarquizado.

Sin embargo, otros autores y el artista visual Yornel Martínez reclamaban en la misma peña que el Decreto deja espacios abiertos para que puedan ser llenados con censura y coacción.

El Decreto 349: La Voz del Amo o se jodió Elpidio Valdés

Ante la falta de respuestas a la carta enviada por el grupo de artistas al Ministerio desde el 14 de septiembre del presente año, los organizadores decidieron presentar, el 31 de octubre último, un mensaje al presidente del Consejo de Estados y de Ministros, Miguel Díaz-Canel, a través de la Oficina de Atención a la Ciudadanía de esa instancia.

Todavía no obtienen respuestas.

Sin embargo, pocas horas después de comenzar a circular este mensaje, se ha conocido que el Ministerio de Cultura ha sostenido reuniones con representantes de la comunidad artística cubana para discutir el decreto.

Ha sido el propio viceministro Fernando Rojas quien ha estado compartiendo, en su perfil de la red social Twitter, varios mensajes en los que asegura que continuarán las reuniones para escuchar las “preocupaciones” de los artistas “con entera libertad”. En otros mensajes también asegura que el Decreto no afecta la libertad de creación.

En respuesta a ese diálogo ya en marcha, los firmantes del mensaje “sin349” aseguran: “No dudamos del civismo responsable de los artistas que han sido convocados, sin embargo, llamamos la atención sobre la falta de transparencia en el procedimiento usado nuevamente por el Ministerio, al no hacer públicos los nombres de dichos artistas e intelectuales, ni explicar el modo en que los resultados de sus trabajos serán compartidos con el resto de los creadores.

“Consideramos que la Institución limita el alcance de un debate que es sin duda relevante para la interpretación y aplicación de la política cultural del país, y que insiste en la formulación de normas que no reflejarán las preocupaciones esenciales de la mayoría de los implicados”, valoran.

La decisión de hacer pública la carta y el proceso completo de negociación con el Ministerio de Cultura, responde al interés de expandir el debate en torno al Decreto, y de continuar sumando firmas en rechazo a su inminente aplicación.