Las nubes de humo cubren la localidad de Campo Florido (Habana del Este) y sus pobladores, tras los incendios producto de la autocombustión que se suceden en el cercano vertedero, algo que durante años han venido denunciando los vecinos del lugar sin tener una respuesta satisfactoria de las autoridades.

“Una semana llevamos en Campo Florido sufriendo el humo del basurero de las afueras y al gobierno socialista no le importa”, dijo este lunes en su cuenta de Twitter el locutor Léster Rodríguez.

Las redes sociales se han inundado de fotos tomadas por quienes viven día a día este infortunio, y ven cómo la salud de sus familiares se afecta por la inhalación involuntaria de sustancias tóxicas al organismo.

“Me levanté y solo pienso en cómo llegar al trabajo, deben haberse atendido un sinnúmero de asmáticos en el policlínico a esta hora”, dice la doctora Claudia Pallasá Domínguez, quien labora en el policlínico de Campo Florido.

“Los efectos inmediatos a la salud producidos por estos contaminantes son ardor en los ojos, irritación de las vías respiratorias y exacerbación del asma, entre otros”, dice Claudia, mientras agrega que ya han volteado camiones de tierra en el sitio, y están trabajando en intentar eliminar el humo “pero dicen que no lo van a cerrar”.

La doctora invitó al Gobernador de La Habana “a ver con sus propios ojos una parte de esa ciudad Real y Maravillosa que no llegará a celebrar los 500 años pues sus pobladores no tendrán salud entonces, pues el humo habrá acabado con nosotros el próximo noviembre”.

El biólogo Rafael Martínez Méndez expresó en su muro de Facebook: “Creo que tenemos el derecho de respirar. No más humo tóxico”, mientras publica imágenes de Campo Florido totalmente cubierto por el humo proveniente del vertedero.

Foto: Rafael Martínez Méndez

“¿Dónde está la presidenta del gobierno, directora del policlínico, delegados que supuestamente deben tomar medidas por tan deplorables condiciones de salud en la que se encuentra el pueblo?”, pregunta el ambientalista en su muro.

La situación es tan grave, que Martínez Méndez afirma que “si los responsables gubernamentales de la localidad no toman medida debemos unirnos y tomar las medidas nosotros mismos”.

Para ello, acaba de crear este marte el grupo de WhatsApp No más campo basura con el objetivo de “ir concentrando los esfuerzos para terminar de una vez y por todas con el problema medioambiental en Campo Florido”, usando la etiqueta #nomascampobasura.

De acuerdo con los valiosos testimonios recogidos por Periodismo de Barrio, el vertedero de Campo Florido está a menos de 200 metros de las primeras viviendas, y en 2016 recibía más de 1.000 m3 de basura diariamente, con 17 puntos de escape de gases.

La periodista Elaine Díaz tuvo acceso a un Estudio Ambiental Inicial, el cual reflejaba un impacto relativamente severo sobre la salud pública por la ampliación del vertedero: “Se esperan […] vectores, olores desagradables, contaminación atmosférica, ruidos y vibraciones a causa de la construcción y operación del vertedero”.

Ello, no obstante, no significó la cancelación de las obras ni verdaderos trabajos de mitigación de estos efectos. El reportaje citado confirma que el revestimiento impermeable del vertedero nunca fue construido, ni tampoco “el tratamiento de los lixiviados, líquidos con alto poder contaminante que provocan severos impactos ambientales sobre las fuentes de abasto de aguas superficiales y subterráneas”.

Este texto fue publicado originalmente en Guardabosques Cuba, por Isbel Díaz Torres. Se reproduce íntegramente en elToque con la intención de ofrecer contenidos e ideas variadas y desde diferentes perspectivas a nuestras audiencias. Lo que aquí se reproduce no es necesariamente la postura editorial de nuestro medio.