“Comienza la segunda temporada de esta cosa muy loca, y esta vez para traerles lo que más importa: solidaridad, amor entre cubanos y un podcast lleno de reguetón y posturas marxistas, lleno de sabiduría popular, saturado de disparates varios, salpicado de fantasía a montones y comprometido con el universo de Twitter, el espacio en el cual se mueven ahora mismo las noticias más importantes de Cuba”. Con su particular bienvenida, Lucía March dio apertura a una nueva serie de episodios de El Enjambre, esta vez, en tiempos de coronavirus.

Camilo Condis y Miguel Alejandro Hayes dieron inicio a los debates del capítulo haciendo un resumen de los principales sucesos acontecidos durante las seis semanas de descanso del podcast. Primeramente, la suspensión de los envíos de la Western Union a Cuba desde cualquier país, con excepción de los Estados Unidos, “algo que me parece totalmente absurdo, porque no he encontrado ningún motivo legal que lo justifique”, expresó Condis.

Otro hecho que dio mucho de qué hablar en Twitter y en el resto de las redes sociales fue la censura del documental Sueños al pairo, en la Muestra Joven ICAIC. March recordó también la omisión de un beso gay en la transmisión del filme Love, Simon, por la TV cubana, lo que provocó una protesta de varias personas frente al ICRT. Condis apuntó que la institución pidió luego disculpas, aclaró que la ausencia del fragmento no fue por homofobia y retransmitió la película incluyendo la escena cortada.

A su vez, hizo referencia a la protesta de los cuentapropistas en Santa Clara por las restricciones que tenían en cuanto a la venta de productos importados. “A mi entender la venta de estas mercancías ha ayudado muchísimo a la economía y a las personas, porque cuántas cosas no hay en las tiendas, pero no es legal la importación comercial para los cuentapropistas y esto generó la protesta. No tengo ni idea de cómo va a terminar eso”.

También los jóvenes dialogaron sobre la detención del artista cubano Luis Manuel Otero y su posterior liberación, aunque se encuentra pendiente de juicio. En este sentido, comentaron sobre la polémica en torno a qué es arte y qué no, y la licencia artística.

Sin embargo, el objetivo de este nuevo episodio se focaliza en el suceso que tiene en constante movimiento las redes, no solo dentro de Cuba, sino en el mundo entero: la propagación del coronavirus. “Cuba se incluye ya en la lista de 157 países que sufren esta enfermedad infecciosa. En Twitter no se habla de otra cosa, desde todos los puntos de vista, costos humanos y económicos, que para el mundo entero van a ser extraordinariamente altos”, apuntó Condis.

En este sentido, aclaró las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el uso de las mascarillas: solo deben usarlas quienes estén en contacto o tratando a personas bajo sospecha de la infección del coronavirus; y aquellas personas que tienen tos o estornudos. Además, deben combinarse con el lavado frecuente de manos con agua y jabón, de lo contrario no son eficaces. Los guantes tampoco son una solución ideal.

“Hay cosas inevitables como las colas —expresó Lucía—, pero es importante limitar nuestras prácticas culturales habituales: besos, apretones de manos, abrazos, para proteger a los sectores más vulnerables; está en nuestras manos la responsabilidad”.

Hayes, por otro lado, llamó la atención sobre el efecto económico del virus: “Uno de los grandes dilemas que estamos teniendo es con el turismo, todo este cierre de fronteras para el turismo, pero antes de esto ya se había registrado una disminución en la entrada de turistas. Con el tema de los hoteles vacíos y las casas particulares hay un problema y es que son una de las principales fuentes de ingreso de divisas al país que se está viendo afectada, y toda la cadena que gira alrededor de esto: el consumo de servicios adicionales, que también se van a ver afectados”.

Condis refirió que los aviones ya estaban entrando vacíos al país con el objetivo de regresar a sus países a los turistas que quedan. Asimismo, alertó sobre la limitadísima producción nacional: “Prácticamente casi todo lo importamos; llevamos años los cuentapropistas pidiendo que le den oportunidad a la gente para que produzca. Entonces, hay veinte mil limitaciones para que el cubano produzca y en momentos como este es que te das cuenta; ahora es cuando se va a sentir el golpe duro. Va a ser una situación bastante compleja para todos y hay que ver a largo plazo”.

Hayes mencionó también el reto que constituye mantener una cuarentena para un país subdesarrollado del tercer mundo como Cuba, que ya de por sí ha perdido una de sus tres principales vías de ingreso de divisas: el turismo. “Esto nos conduce a repensar un término medio, unas condiciones especiales de cuarentena. Este es el momento en que deberían entrar en acción una serie de políticas públicas, de subsidios. Hemos visto la cuestión de la suspensión temporal del pago de tributos, pero esto es uno de los gastos que hace el cuentapropista, queda el otro, que es la subsistencia”.

Con respecto al tema que se está valorando del teletrabajo, los enjambreros expresaron que las condiciones en Cuba para esto se dificultan, debido a que no todo el mundo tiene acceso a Internet. “He visto a muchos cubanos en Twitter pidiendo una rebaja ante esta situación, aunque sea una temporal, tanto para nauta hogar, wifi o datos móviles, pero no ha habido ninguna señal de que eso vaya a ocurrir”, afirmó Condis.

Por otra parte, comentó que pudiera facilitarse la ayuda humanitaria y familiar desde el extranjero: “El gobierno norteamericano pudiera eliminar, aunque sea temporalmente, las restricciones a las remesas, facilitar un canal humanitario para el envío; que se pueda importar bicicletas que sirvan para no estar en el transporte público”.

Seguidamente, los jóvenes abordaron el tópico del crucero inglés MS Braemar, con casos positivos de coronavirus. A raíz de esto, ningún país quiso aceptar que el crucero tocara sus puertos, con lo cual se convirtió en una crisis humanitaria, pues los pasajeros necesitaban volver a casa y no tenían cómo hacerlo. “En las redes había mucha polémica, porque los cubanos estaban muy preocupados por los cinco casos que había reportados de coronavirus”, dijo Condis.

Para comentar sobre esta operación, los enjambreros contaron con un invitado especial; el embajador de Gran Bretaña en Cuba, quien agradeció la invitación a El Enjambre y se confesó fiel oyente: “Acabamos de terminar esta operación y han sido muchos días, muy intensos, pero estamos muy contentos con el resultado, no solo con el regreso de los pasajeros, sino con la protección de la salud de todos los involucrados en la tarea. Ahora nuestra prioridad sigue siendo la situación de la COVID-19 y del miedo con esto, dos enemigos que podemos vencer siguiendo los consejos de los médicos y con organización y preparación”.

Puede leer la entrevista completa aquí:

Embajador británico en Cuba responde dudas sobre operación del crucero MS Braemar

Seguidamente, los enjambreros intercambiaron sobre las nuevas medidas que está tomando el gobierno cubano ante el coronavirus, entre ellas, el aislamiento de los residentes que ingresen al país por 14 días en centros habilitados por el Minsap para su vigilancia médica. También comentaron sobre el pesquisaje de los estudiantes de medicina a los hogares: “Los estudiantes no van a entrar a las casas, te tocan a la puerta y te preguntan”, comentó Condis. Hayes opinó que se tomarían las medidas y se guardaría más de un metro de distancia.

Otra de las problemáticas derivadas de la COVID-19 es la cantidad de personas que han quedado varadas en terceros países debido al cierre de fronteras y la cancelación de vuelos de aerolíneas, entre ellos, varios cubanos, sobre todo en Guyana. “Aproximadamente 100 cubanos se acercaron a la embajada y en ese momento les dijeron que no podían ayudarlos, pero ya en la tarde se reportó que la embajada se movilizó rápidamente y les gestionó alojamiento y la salida en vuelos especiales para el regreso a casa”, informó Condis.

“Guyana había cerrado todos los aeropuertos y ellos no tenían cómo regresar ni dinero para quedarse más días, porque uno se planifica con el dinero justo. Ayer vi un tuit de la embajada cubana en Perú diciendo que iba a apoyar y me parece que esto es digno de reconocer. En mi opinión, el Minrex (Ministerio de Relaciones Exteriores) no ha hecho un buen trabajo con los cubanos que están fuera, así que me alegra que por lo menos en este momento de la pandemia esto sea diferente”, comentó.

Una de las medidas más importantes que resaltó Condis fue la de que los cubanos residentes en el extranjero próximos a cumplir los 24 meses no van a necesitar solicitar prórroga a partir del 19 de marzo y hasta nuevo aviso, manteniendo su condición de residentes.

Lucía, por otro lado, desmintió algunas de las fake news que circulan por las redes: que el coronavirus no se transmite en climas cálidos y húmedos; que bañarse con agua caliente previene la infección o que se transmite por picaduras de mosquitos; todas informaciones falsas. A su vez, resaltó que las vacunas contra la neumonía no protegen contra el coronavirus ni enjuagarse la nariz con soluciones salinas ni comer ajo. También destacó que el coronavirus sí afecta a los jóvenes y que los antibióticos no previenen ni sirven para el tratamiento. Finalmente, llamó a la tranquilidad, a la cordura y a evitar el pánico.

“¡Wowwww, el embajador de UK @embAntony en el podcast!”; “¡Desinformados de todos los países, uníos! Ha vuelto @radioenjambre!!!”; “Al fin, gracias por regresar @radioenjambre”. Estas fueron solo algunas de las frases de alegría que expresaron los seguidores de El Enjambre, tras escuchar el primer capítulo de la segunda temporada.

“Pregunta seria a los reyes de @radioenjambre: El podcast lo graban con el nasobuco puesto? Solo espero que @camilocondis no se ría y @luciamarch12 no cante. Vaya, por su propio bien. Welcome back!”, escribió @jernes22.