Es domingo 6 a.m. en Cienfuegos y los atletas amanecen en el gimnasio. El Campeonato Nacional de Fitness será en pocas semanas y todos aspiran a ganar en sus categorías. En los últimos tres meses, el entrenamiento aumentó a dos sesiones al día, llevando cuerpo y mente al límite de exigencia para esta competencia de fisicoculturismo cubano.

Las rutinas son muy estrictas, con ejercicios de bajo impacto en las mañanas: abdominales, trote y suiza. Los “hierros” (trabajo con pesas) ocurren en las tardes, con pesos moderados y altos. Además, aplican una dieta rigurosa para eliminar grasa corporal: seis comidas en 24 horas, pocos carbohidratos y mucha proteína.

No son modelos de pasarelas que se privan de comer. Buscan una nutrición sana, balanceada, esa que les aporte un cuerpo en forma. Muchos son trabajadores, profesionales, especialistas, atienden familias, casas: tienen una vida más allá.

Días después, en el cine Camilo Cienfuegos en Villa Clara, llegó el momento esperado: la competencia organizada por la Asociación de Culturismo y Fitness de Cuba (ACFC). Los practicantes, decenas en el país, no cuentan ahora mismo con el apoyo del Instituto Cubano de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER).

Los competidores, de pie frente a los jueces, realizan un giro, otro. El jurado evalúa la estructura armónica y clásica del físico, y elementos como el componente anatómico, simetría, proporción, postura. Además, se mira la ejecución de los movimientos, componente estético, adecuado vestuario, y tono muscular nada excesivo, ni extremadamente delgado, en el caso de las mujeres.

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Premiación de atletas cienfuegueras

El INDER no reconoce el fisicoculturismo cubano

El no reconocimiento del INDER, es una de las grandes preocupaciones de los atletas de Culturismo y Fitness en Cienfuegos. Muchos se desaminan porque no se les permitirá realizar competencias en su propio territorio. Ante la incertidumbre, algunos dejan de entrenar y los que continúan se preguntan: ¿es algo prohibido?

“En muchos países del mundo y de la región se practica. No porque trabaje el físico es un deporte superficial, también actúa sobre la mente, aumenta la autoestima, disminuye el estrés, aporta seguridad en uno mismo. Eso es salud. Lleva mucha entrega al igual que un atleta de alto rendimiento, y eso lo destacan profesores de otras disciplinas en la provincia, quienes reconocen lo lamentable de no recibir un respaldo”, opina la bibliotecaria Danairys Escoto Yero, Ganadora Nacional de Fitness 2018 en modalidad Bikini.

“Yo temo que la asociación en un futuro desaparezca”, dice Lázaro Javier Hernández Rodríguez, Ingeniero en Ciencias informáticas del Tribunal Popular y Campeón Provincial 2018 en la modalidad Men´s Physique. Todos los días, se traslada desde el municipio de Santa Isabel de Las Lajas, a 38 km de Cienfuegos, para acudir a su centro de trabajo. En las tardes, va al gimnasio. Para él, el Culturismo no posee la promoción y el impulso que merece.

“No podemos seguir sin el apoyo institucional, no queremos perder la motivación de los atletas, no queremos que se nos atribuyan acciones irresponsables como las inyecciones de aceite comestible que nada tienen que ver con la ACFC. Todo lo hacemos de corazón, no recibimos nada a cambio, solo un trofeo y eso basta para la satisfacción personal. No se nos paga nada, ni se nos cobra. Solo damos 24 pesos al año por afiliación, es decir, nos aporta vida y fortaleza”, concluye.

El desconocimiento daña al fisicoculturismo

El desconocimiento por parte del INDER de qué es el Culturismo, su asociación y cuáles son sus verdaderos objetivos, resulta otro de los argumentos expresados por los fisicoculturistas.

“No saben o no están informados de quiénes somos o qué somos. Se han tergiversado las cosas, y hay personas que, por iniciativa propia, han realizado actividades indecorosas de un supuesto fisicoculturismo. Lo han hecho en nuestro nombre y hasta lo publican en Internet. Cosas como esas manchan nuestra reputación, y al final es el competidor el que paga el mayor precio”, comenta el Campeón Absoluto de Cienfuegos en 2017, hoy entrenador, William Portilla Torriente, licenciado en Informática y Educación Laboral.

Según Israel Báez Pérez, expresidente de la ACFC en Cienfuegos, hay ejemplos lamentables de presentaciones en espacios públicos, protagonizadas por gimnasios particulares que se titulan como Asociación de Fisicoculturismo. Incluso, usurpan las identidades de los directivos reales.

“La Dirección del INDER de aquí vio un video que aparentemente decía ser de fisicoculturismo. Aquello era un desparpajo, pero no se chequea: prefieren cortar a todos con la misma tijera y negarnos el derecho a subirnos en un escenario”, dice Báez.

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Campeón Absoluto de Cienfuegos en 2017, hoy entrenador, William Portilla Torriente.

El fantasma del dopaje

Lo que más les interesa a estos atletas y entrenadores es que no los vean como seres humanos raros, drogadictos, consumidores de sustancias prohibidas, de esteroides o anabólicos, como han tratado de catalogarlos en los últimos tiempos.

“Si vamos a hablar de anabólicos o esteroides, entonces habría que revisar deporte por deporte, y en todos se han encontrado casos. Quisiéramos que nos miraran con otros ojos, que no le den más una imagen negativa a nuestro trabajo”, explica Báez.

Los atletas sufren críticas y ataques, sobre su forma de ser. A muchos los llaman vanidosos y enamorados de sus cuerpos. Estos son estereotipos que niegan las reales intenciones de un ejercicio intenso que requiere disciplina, e implica sacrificio y un estilo de vida saludable.

“No entiendo porque insisten en vernos como monstruos o por qué dicen que siempre nos dopamos. Pertenezco al INDER, soy profesor de Cultura Física y tengo compañeros de trabajo fisicoculturistas y hasta ahora ninguno se ha dopado, porque esto en Cuba está prohibido. Este deporte lo que necesita es una alimentación adecuada, una suplementación nutricional y vitaminas, en la que se incluyen aminoácidos y potenciadores como la Creatina o Glutamina para ganar en resistencia y masa muscular, empleados también por deportes de alto rendimiento”, afirma el entrenador Rodolfo Torres Acea.

Rodolfo Torres es, además, juez de competición. En su experiencia afirma no haber detectado inyecciones de aceites o testosterona. “Esas sustancias se descubren a simple vista, porque se ve una desproporción del tono muscular no acorde a la real hipertrofia que se obtiene mediante el ejercicio físico en el gimnasio”, dice.

Sin embargo, a la ACFC le siguen imputando sucesos como los ocurridos con determinados jóvenes o adolescentes, quienes quieren alcanzar una musculatura perfecta en pocos meses con jeringuillas de aceite de maní, girasol, soya.

Son “casos alejados de los afiliados a la asociación quienes, de incurrir en esta falta, son sancionados con la expulsión”, explica José Junior Hernández Morales, Presidente del Comité Nacional de Fitness.

¿Prohibido el fisicoculturismo?

“El Artículo 3 de nuestro Reglamento, en su edición 2007, recoge entre sus objetivos mantener una política de oposición y convencimiento para el no uso de sustancias consideradas como dopaje por el Comité Olímpico Internacional, lo cual lo cumplimos al pie de la letra. No obstante, en noviembre de 2017, la Vicepresidencia del INDER emitió una circular a todas las provincias donde indicaba que prohibieran todo tipo de actividad con el fisicoculturismo, y que se hiciera llegar esta carta a las direcciones de cultura”, dice Hernández Morales.

“Cienfuegos fue ejemplo del cabal cumplimiento de esta indicación. En otras provincias se dijo y en otras ni se conoció la carta, pero acá nos cerraron las puertas de los centros que usábamos para exhibiciones y el desarrollo de competencias. Hacia unos pocos años habíamos logrado buenas relaciones con el INDER provincial, incluso firmamos un convenio de trabajo con los intereses de ambas partes y realizamos actividades juntos, pero con la carta se acabó todo”, afirma Israel Báez.

“Creemos que les faltó elementos sólidos para limitarnos, porque la circular hablaba de una supuesta Asociación de Fisicoculturismo no reconocida por la Ley 54 de Asociaciones de Cuba y que actuábamos de manera ilegal, pero no tuvieron en cuenta que somos una Asociación No Gubernamental (ONG) y con solo chequear lo que hacemos, advierten que no existe nada fuera de lo normal. Nuestra forma de autofinanciarnos es tan pobre que muchas veces tenemos que aportar de nuestra economía personal para poder realizar eventos, confeccionar medallas y trofeos. De lucrativo no tiene nada: esto es más bien pasión por el deporte, esa es la única recompensa”, añade.

Según el documento de Reglamentos y Normativas de la ACFC, artículos 4, 5, 41 y 45, la asociación se rige por los principios políticos, sociales y morales del Estado Cubano y no admite distinción entre individuos por razones de raza, color o religión. Sus miembros no perciben ningún salario por cumplir sus deberes. Además, cuentan con una estructura sólida compuesta por un Consejo Ejecutivo Nacional y Delegaciones Provinciales, con un Presidente, Vicepresidente, Secretario, Presidente de Comité Técnico, de Comité Levantamiento de Poder y del Comité Fitness.

“La prohibición que ahora tenemos intenta borrar el desarrollo conseguido y la historia que hemos construido en este territorio. Desde finales de la década de los 80´ del pasado siglo, en Cienfuegos comenzaron a notarse algunos avances con la apertura de gimnasios bien primitivos en patios o azoteas. Las pesas eran echas en moldes de lata y cemento y una barra por medio; otras eran hierros con ruedas dentadas y piñones de estera de alguna maquinaria”, recuerda Junior Hernández.

El entrenador Roger Medina Chávez atestigua que, en un principio, no existía nadie para instruirlos correctamente, pero luego le llegaron los primeros libros de España sobre nutrición y entrenamiento.

“Eso lo socializamos, nos preparamos y empezamos a reunirnos. Los municipios en los que empezó el movimiento a desarrollarse fueron Cumanayagua y Cruces, y sus atletas participaban en las competencias de Placetas, Villa Clara”, dice.

En 1991, de manera oficial, se fundó la Asociación Provincial de Culturismo. “Fue una época donde hubo gran cantidad de seguidores y participantes, pero nunca fuimos favorecidos por ninguna institución”, asegura Israel Báez.

Unos años después, se introdujo el Fitness y las modalidades Men´s Physique, Body Fitness y Bikini. Esta última fue dominada durante 2015, 2016 y 2017 por Cienfuegos que, en el reciente Campeonato 2018, fue la provincia que más cosechó triunfos, con un total de 15 preseas.

A pesar de las limitaciones, la carencia de recursos, los impedimentos para entrenar y competir, además del no apoyo institucional, en Cienfuegos, como en toda Cuba, se continúa la práctica del culturismo. Por su calidad, de ser reconocidos, pudieran aportar medallas en eventos internacionales, como la pasada competencia de Fisicoculturismo y Fitness de los XI Juegos Suramericanos Cochabamba 2018, Bolivia.

Los beneficios del culturismo resultan innumerables, en la salud y la vida. El mundo ya lo considera un deporte, y la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA) aprobó su inclusión para participar en los Juegos Panamericanos Lima 2019. Entonces, ¿por qué Cuba no se suma?