El 26 de junio de 2019, el Ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, publicó en su cuenta en Twitter una foto que había sido portada en el New York Times: un padre y su hija habían muerto ahogados mientras trataban de cruzar el Río Grande para llegar a Estados Unidos. El mensaje recibió más de 3 000 comentarios, sobre todo de personas que criticaron a Rodríguez por no enviar médicos u otros funcionarios de las embajadas cubanas a atender a los migrantes de la Isla en los países de Centroamérica, lugar de paso obligatorio en la ruta de los cubanos.

Hace menos de 48 horas un grupo de congresistas estadounidenses visitó centros de detención de migrantes en El Paso y Clint, Texas. Joe Kennedy III, representante del cuarto distrito de Massachusetts, publicó en su cuenta de Twitter que había conversado con un “grupo de 13 mujeres cubanas que estaban llorando mientras hablaban con ellos”. Antes de entrar a los centros, los congresistas tuvieron que entregar teléfonos y se les prohibió tomar fotografías. No obstante, Joaquín Castro, congresista por Texas, logró filmar lo que ocurría en la estación número 1 de El Paso.

Quienes hablan son cubanas. “¿Hay alguien que necesite ayuda médica ahora?”, preguntaron los representantes. “Yo no tengo medicinas”, responde una persona. “A mí me quedan muy pocas”, dice otra. “Mis medicamentos los botaron”. Y varias migrantes se suman. Tenían sus medicamentos cuando entraron a los centros de detención, pero los oficiales se los botaron. Una foto publicada posteriormente por la congresista Alexandria Ocasio-Cortez muestra el mismo grupo de mujeres y señala que al menos una fue separada de sus dos hijas. “Ella no sabe a dónde se las llevaron”, escribió Ocasio-Cortez.

Publicación en Twitter de Alexandria Ocasio-Cortez con las migrantes cubanas detenidas en El Paso, Texas. Foto: @AOC

Publicación en Twitter de Alexandria Ocasio-Cortez con las migrantes cubanas detenidas en El Paso, Texas. Foto: @AOC

El mensaje fue confirmado por el representante Castro. Las cubanas están ubicadas en “celdas que parecen prisiones, con un solo baño, sin agua corriente para beber o para lavarse las manos”. Algunas no se habían bañado en más de 15 días y otras han estado detenidas por más de 50 días.

Tweets de Joaquin Castro en su perfil de Twitter.

Tweets de Joaquin Castro en su perfil de Twitter.

Luego del fin de la política de ‘pies secos, pies mojados’ en 2016 que permitía a los cubanos que lograran pisar suelo estadounidense no solo quedarse en condiciones legales, sino además recibir ayuda alimentaria, de salud, educación y permiso de trabajo; los cubanos han seguido cruzando la frontera para solicitar asilo, pero han corrido la misma suerte que el resto de los migrantes.

Es difícil precisar la cantidad de cubanos que permanecen en los centros de detención que Ocasio-Cortez ha llamado “campos de concentración”, pero el video que ha dado la vuelta al mundo muestra al menos a 13 cubanas y confirma que hay niños separados de sus madres. La embajada en Washington mantiene absoluto silencio público al respecto. José Ramón Cabañas, embajador cubano en Estados Unidos, solo ha escrito en su cuenta de Twitter sobre la inauguración de una nueva estatua de Martí, la amistad entre el gobierno de Cuba y Angola y el partido de baseball entre Cuba y Estados Unidos (omitiendo las deserciones). Nada aparece sobre la madre que no sabe de sus hijas. Y saber sobre la madre debería ser fácil, porque las 13 cubanas del centro de detención número 1 pidieron que se publicaran sus nombres y apellidos. Allí aparecen, en una hoja escrita a mano, en medio de un video: María, Yanisleidy, Maidel, Dariamnys, Yissel, Karina, Geidys, Amanda, Náyare, Islén, Yanet, Niurvis y Yaquelin.