El número de ciudadanos cubanos detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE) ha aumentado considerablemente en los últimos años, según datos oficiales de la agencia federal obtenidos por WLRN por medio de una solicitud de la Ley de Libertad de Información.

En el último año de la presidencia de Barack Obama, 1 271 ciudadanos cubanos ingresaron a las instalaciones de ICE. Durante el año fiscal 2018, un total de 8 514 fueron detenidos, según muestran los datos. Esto se suma a un aumento de más del 700 por ciento en las detenciones durante el período de dos años.

Los nuevos números confirman lo que varios abogados que manejan los casos de inmigración de cubanos han notado anecdóticamente: que más cubanos están siendo detenidos por inmigración desde que el presidente Obama puso fin a la política de “pie mojado, pie seco”, y desde que Donald Trump asumió el cargo con diferentes prioridades de control de inmigración. Las dos cosas pasaron aproximadamente al mismo tiempo.

“Nunca supimos de cubanos detenidos por mucho tiempo, o en absoluto. Y ahora es algo muy común”, dijo a WLRN en marzo la abogada de inmigración Tatiene Silva. El abogado Santiago Alpízar sugirió que actualmente hay más cubanos “en centros de detención que en cualquier otro momento anterior”.

Desde 1995, la política de “pie mojado, pie seco” permitió que los ciudadanos cubanos permanecieran en los EE. UU. –incluso si llegaron ilegalmente en una embarcación– siempre y cuando lograran poner al menos un pie en tierra firme. La política fue rescindida en los últimos días de la administración Obama.

Los ciudadanos cubanos aún se benefician de la Ley de Ajuste Cubano, que fue promulgada en 1966. Esta permite a cualquier ciudadano cubano solicitar una tarjeta verde [de residente] después de haber estado en los Estados Unidos por un año y un día. Ninguna otra nacionalidad recibe este beneficio.

Simultáneamente, la Administración de Trump ha cambiado las prioridades para que las autoridades de inmigración pasen de centrarse en los inmigrantes indocumentados que han cometido delitos violentos a todos los inmigrantes –incluidos los ciudadanos cubanos con estatus legal que han cometido delitos no violentos.

La gran mayoría de los cubanos que son detenidos por las autoridades de inmigración no son deportados y en última instancia son liberados. Este grupo está compuesto por personas como el residente de Homestead Jesús Ávila, quien se mudó a los Estados Unidos desde Cuba cuando tenía 8 años, pero que nunca obtuvo la ciudadanía estadounidense. Ávila fue detenido el año pasado, después de regresar a Miami de su luna de miel en la República Dominicana. Las autoridades citaron un caso de posesión de cocaína que tuvo en 2012.

“No sabía lo que pasaría. Pensé que serían unos pocos días [en detención] y terminaron siendo 37 días”, dijo Ávila.

Mientras se encontraba en detención federal, Ávila temía que lo deportaran a la Isla, donde ya no tiene relaciones familiares ni personales.

“Me sentí traicionado por mi país”, dijo Ávila. “Tengo dos hipotecas, pago mis impuestos cada año, por lo que no entiendo por qué me encarcelaron. No creo que lo mereciera”.

El número total de cubanos que en realidad han sido deportados a la Isla también ha aumentado rápidamente bajo la administración Trump. En el año fiscal 2016, un total de 64 ciudadanos cubanos fueron deportados a la Isla, según el ICE. Dos años más tarde, en 2018, ese número se había disparado a 463, un aumento de más de siete veces.

Cuando Ávila salió de la detención, se obligó a sí mismo a completar su proceso de ciudadanía. Tomó un examen de ciudadanía en abril y lo aprobó. El miércoles, se estará convirtiendo en ciudadano estadounidense en una ceremonia de naturalización en Miami.

(Tomado de WLRN)

Traducción de Germán Piniella para Progreso Semanal.

Este texto fue republicado en Progreso Semanal y su autor es Daniel Rivera. Se reproduce íntegramente en elToque con la intención de ofrecer contenidos e ideas varias y desde diferentes perspectivas a nuestras audiencias. Lo que aquí se reproduce no es necesariamente la postura editorial de nuestro medio.