Las movilizaciones políticas espontáneas son raramente vistas en Cuba. Para marchar a favor de una causa casi siempre se espera una “indicación” o se corre el riesgo de que la intervención pública sea considerada una provocación contrarrevolucionaria. Por eso fue especialmente llamativa la movilización de este jueves primero de octubre en las calles de La Habana.

Foto: Claudio Peláez Sordo

A un año del crimen, universitarios cubanos tomaron algunas calles de su ciudad capital exigiendo justicia para los 43 estudiantes mexicanos desparecidos.

Repartiendo volantes que detallaban la historia de la desaparición de los normalistas en el estado de Guerrero y gritando consignas a favor de la causa llegaron hasta el monumento erigido a Benito Juárez, en la céntrica Avenida de los Presidentes.

Foto: Claudio Peláez Sordo

Ante la imagen del prócer mexicano fueron depositadas las fotos de los desparecidos y se realizó un debate sobre las acciones que se pueden realizar en Cuba para sumar a las instituciones cubanas y a los ciudadanos en el reclamo de justicia para los estudiantes y sus familiares.

Aunque hayan sido pocos los asistentes, la marcha merece el aplauso por su valentía y novedad. Estos jóvenes cubanos también demuestran que para mostrar apoyo a las causas justas no hay que esperar por órdenes de los políticos.