Hola, amig@s:

Los artistas de Xel2 volcamos la mirada esta semana sobre la Federación Rusa como “nuevo” mejor amigo de Cuba ante la caída en desgracia de Venezuela. Tal como dijera un miembro de nuestro equipo: “la historia tiende a repetirse y a veces con una velocidad pasmosa”.

Todos recordamos que durante el periodo de la URSS mantuvimos una relación muy dependiente con esa gran nación que al terminar nos llevó de cabeza a la crisis más profunda de la que tenemos memoria.

Hoy, el escenario es el siguiente: Venezuela, con sus millones de barriles de petróleo, sufre una terrible crisis; varios países de la región, que hasta hace unos años tenían gobiernos progresistas, han recalado hacia la derecha; y, en medio de la más oscura situación, aparece el gran oso que nos regala oro para forrar la estatua de la República y la cúpula del Capitolio.

Cuba con su posición geográfica y política puede ser un buen aliado para el rol que ocupa Rusia en la geopolítica y en los mercados internacionales, por lo que cuesta creer que estos amigos tengan intención de regalarnos algo. Por citar un ejemplo, los millonarios contratos para modernizar el ferrocarril cubano tienen numeritos que no son “moco de pavo”.

Como sabemos por experiencia del periodo especial, “regalao se murió en el ochenta”; entonces, la cuestión es entender si nos estamos empeñando como país con los nuevos mejores amigos. Sabemos que la economía contemporánea no entiende de tratos como los del desaparecido CAME en el que cambiábamos azúcar y política por petróleo y maquinarias.

Queda ver cuál será el desenlace de esta nueva relación mientras se anuncia que saldremos de la coyuntura hacia una “normalidad diferente”; y, a la vez, el rubio de enfrente aprieta la tuerca y nos deja con muy pocas opciones.

Por aquí estaremos esperando con los lápices en la mano, como cada domingo, las situaciones de nuestra realidad inmediata. Buen fin de semana para todos,

             Wimar Verdecia Fuentes.