Ninguno pasa de los 30 años y ya hicieron su primera película, ambas compitiendo en el apartado Ópera Prima del 37 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Jéssica Rodríguez y Fabián Suárez son los respectivos directores de “Espejuelos Oscuros” y “Caballos”, películas realizadas fuera de las productoras estatales que recién se estrenan ante el público cubano.

“Espejuelos Oscuros” estuvo lista a fines de noviembre de 2015. Este es el primer festival en el que se presenta, su debut mundial luego de los siete años transcurridos desde que existió un guión: “Levantar una película independiente es muy difícil, depende de muchas cosas. Terminamos de rodar hace dos años, pero tuvimos que parar. Cuando no tienes mucho dinero para pagar, no cuentas con la exclusividad del tiempo del equipo, entonces había que buscar huecos en nuestras agendas para poder trabajar”, cuenta Jéssica.

Fabián Suárez / Foto: Gentileza del entrevistado.

En el caso de Fabián, este ciclo se extendió cuatro años. “Para los tiempos de producción y finalización de una película, no está mal. Pero cuando es uno solo quien lleva toda esa carga, todo se multiplica —dice—. A mitad del proceso tuve que quedarme solo desde el momento de la edición hacia adelante, y antes de eso la preproducción también la hice solo. Entonces sentía que como director y guionista, la única manera de sacar adelante el proyecto era involucrándome como productor”.

Él todavía tiene “grandes deudas” financieras que asumió para terminar “Caballos”: durante dos años trabajó en otras actividades y pagó también de su bolsillo. Ella hizo buena parte de la posproducción de su largometraje gracias a la ayuda, muchas veces sin retribución económica, de amigos en España, donde a ratos también vive.

“Nos ganamos un premio en la Muestra de Nuevos Realizadores que nos ayudó a completar el dinero que necesitábamos para rodar. El ICAIC nos dio ambientación, utilería… ya. Pero es una película independiente, pues, para bien y para mal, todo lo hemos hecho por nuestra cuenta”. Jéssica enfatiza en esto, luego de contar sobre los video clips y la publicidad que hizo en España para vivir, durante el tiempo en que no podía pagar para continuar la posproducción de “Espejuelos Oscuros”.

Fabián habla también de las ventajas: “Te puedo mencionar un ejemplo en Santiago de Cuba, Carlos Melián, que hace cine ultraindependiente. Y como él hay muchos jóvenes intentando esos caminos, que son bien dolorosos, largos, e implican mucho trabajo, pero tienen a su favor una libertad artística absoluta, que para mí es muy necesaria”.

Durante el rodaje de Espejuelos Oscuro / Foto: Cortesía del entrevistado

Jéssica apunta las satisfacciones: “El proceso ha sido lo fundamental para mí. Hay que tener paciencia. El cine es muy vocacional, porque es difícil, agotador, tienes que amar mucho lo que hace porque no da el tipo de satisfacción que la mayoría de la gente espera. Es decir, si a priori quieres hacer dinero, no te pongas a hacer cine, los placeres más grandes son de otro tipo. Pero cuando veo la película terminada, que se parece bastante a lo que quería que fuera, me siento feliz. Me quedo con el proceso entero, que ha sido duro pero hermoso. ¿Cómo es posible que esto ya esté en pantalla? Casi ni me lo creo”.

Estas películas salen en un momento tenso entre los cineastas y las instituciones estatales cubanas; tiempos en los que se intenta debatir sobre la necesidad de regular toda esta actividad productiva sin reconocimiento legal, pero que rinde frutos de prestigio y frescura al cine nacional. Un grupo de cineastas se ha mantenido constante con su participación en cada debate, otros se mantienen alejados.

Durante el rodaje de Espejuelos Oscuro / Foto: Cortesía del entrevistado

Jéssica se mantiene informada de lejos, y Fabián participó al comienzo en dos de las reuniones, pero le parecieron “aburridas”. “Fueron igual de burocráticas, casi repetían los modelos de los cuales uno reniega, y aunque estoy muy a favor de la batalla de estos cineastas, no quiero esta lucha para mí. Lo que me toca es hacer películas y hacer cine”.

Ella se prepara para su próximo salto al vacío, ese no saber qué viene después de hacer una película por propia cuenta. Ahora se siente como el casi graduado universitario que pasa un año viviendo y pensando en su tesis y al terminar no sabe cómo desconectarse. “Es tan difícil que juro que esta segunda vez tiene que ser algo en lo que crea totalmente y que tenga la necesidad vital de decir”.

Él también: “Aprecio infinitamente el esfuerzo que están haciendo ese grupo de cineastas y gente vinculada al cine, pero he preferido dar un paso al lado y seguirme enfocado en un punto en el futuro donde olvide las heridas que me produjo ‘Caballos’ para entrar en mi segundo proyecto”.

Durante el rodaje de Espejuelos Oscuro / Foto: Cortesía del entrevistado