Las congresistas demócratas Debbie Mucarsel-Powell y Donna Shalala del sur de la Florida lideran un proyecto de ley para reactivar el programa cubano de reunificación familiar (CFRP), detenido desde 2017.

La propuesta de ley, discutida hoy en Miami junto a un amplio grupo de cubanos afectados por la suspensión del programa, propone reactivar el «parole» en un plazo de 30 días luego de aprobada la ley y un máximo de 60 días para que los familiares reciban respuesta.

«Vamos a asegurarnos de que el gobierno estadounidense obedezca la ley», dijo Mucarsel-Powell.

Mucarsel-Powell se refirió a que la mayoría de los cubanos residentes en Estados Unidos llegaron al país a través de este programa de reunificación familiar (único en el mundo), donde anualmente se otorgaban unas 20 000 visas a Cuba.

Sin embargo, estos acuerdos comenzaron a incumplirse a partir de 2017, debido a la reducción de personal diplomático estadounidense en La Habana por los supuestos «ataques sónicos», lo cual dejó en un limbo a miles de familias cubanas que buscaban la reunificación.

«Este programa comenzó bajo el gobierno de Bush, una administración republicana, no hay razón para que el gobierno estadounidense incumpla la ley. Son excusas», dijo Mucarsel-Powell.

Una madre cubana en Miami, durante la presentación del proyecto de ley para reactivar el programa cubano de reunificación familiar. Foto: Marita Pérez Díaz.

Por su parte Shalala, representante del distrito 27, contó que a pesar de no tener origen cubano, sus parientes lejanos sí viajaron del Líbano a Cuba y luego pudieron traer a otros familiares bajo este mismo programa.

«Cuando se habla de familia, todos somos cubanos», dijo Shalala, quien dijo sentirse profundamente conmovida por las historias de sus votantes, familias con niños menores de edad en Cuba que no han podido reunirse con sus padres.

«Este país se basa en las familias y nuestra comunidad también. Esta administración necesita seguir la ley. Es tiempo de demandar el restablecimiento de este programa», dijo Shalala.

El cubano Jorge Luis Cortés dijo que faltaban en la presentación de la ley «los congresistas y senadores cubanos».

«Aquí faltan Marco Rubio y Mario Díaz-Balart, los congresistas y senadores de mi propia sangre», dijo Cortés.

Cortés se refirió en el encuentro que «ni siquiera en la Crisis de los Misiles se detuvo la reunificación familiar, bajo cualquier vía».

«Esto es un capricho», dijo, mientras otros asistentes compararon la situación de «ataques sónicos» similares en China, donde no se acataron las mismas medidas extremas que en la isla.

Cubanos asistentes al evento sobre propuesta de ley para reactivar la reunificación familiar, en Miami este 1ro de noviembre de 2019. Foto: Marita Pérez Díaz.

Díaz-Balart, quien se opone a la propuesta de legislación, dijo al Miami Herald que la regulación no incluye «los riesgos inherentes a un estado totalitario y cómo cuidar adecuadamente la salud del personal diplomático estadounidense».

Los autores de la propuesta de ley dijeron que esperan «colaborar con los colegas republicanos para convertir esto en una legislación bipartidista».

La mayoría de los asistentes al encuentro de hoy pagaron los 360 dólares de impuestos para iniciar los procesos de parole desde antes del 2014 y, aunque muchos de sus familiares incluso hicieron la entrevista en la embajada estadounidense en La Habana (antes de la reducción del personal), todavía no han recibido ninguna respuesta.

Mientras pasa el tiempo se suman otros conflictos para las familias: los hijos dejan de ser menores, los varones entran en edad de servicio militar, otros construyen familias extendidas, todo lo cual dificulta aún más el proceso de reunificación.

El CFRP está actualmente «bajo revisión» del Servicio estadounidense de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), luego de en agosto pasado se eliminaran otros dos programas similares para inmigrantes haitianos y filipinos.

Congresistas demócratas presentan su proyecto de ley para reactivar el programa cubano de reunificación familiar. Foto: Marita Pérez Díaz.

Rick Herrero, presidente del Cuba Study Group, dijo que la reunificación familiar debiera ser algo protegido y no ser usado como arma política.

«Si se quieren promover cambios en Cuba, hay que apoyar a la familia cubana, no lo contrario», dijo en el evento.

La congresista Mucarsel-Powell hizo énfasis en que, si bien el tema que se está tratando actualmente es el de la reunificación familiar de los cubanos, en su agenda es prioridad detener «todas las políticas crueles de inmigración».

«Esto tiene que parar, porque las familias de todas las nacionalidades sufren por la separación», dijo y añadió que el presidente Trump deberá responder ante los votantes, «mucho más ahora que se mudó oficialmente a la Florida«.

«Si va a vivir aquí debe comprender los valores de nuestra comunidad, sustentada en su mayoría por inmigrantes y sus familiares», concluyó.

 

Este texto fue publicado originalmente en OnCubaNews y su autora es Marita Pérez. Se reproduce íntegramente en elToque con la intención de ofrecer contenidos e ideas variadas y desde diferentes perspectivas a nuestras audiencias. Lo que aquí se reproduce no es necesariamente la postura editorial de nuestro medio.