En su importante intervención en la Mesa Redonda del pasado 25 de septiembre, la Presidenta del Banco Central refiriéndose a los “requisitos del banco hacia los clientes” planteo dos de ellos que son relevantes, en mi opinión:

  • El banco toma en cuenta variables como: el propósito de una cuenta de cliente o relación; el nivel de activos a depositar por el cliente (habitual u ocasional) o la dimensión de las transacciones realizadas, así como la regularidad o duración de la relación comercial.
  • Se solicitan declaraciones de origen y destino de los fondos a los clientes que sobrepasen los umbrales de 10 000 CUC o su equivalente en CUP en caso de personas jurídicas y personas naturales, y 30 000 CUP para las personas naturales. En el caso de las personas jurídicas se especifican 50 000 CUP.

Por varias razones, no siempre  reconocidas públicamente, hay un enorme excedente de circulante monetario en la población tanto en CUC como en CUP. Es una de las grandes distorsiones que tiene la economía, que crea presiones de todo tipo y acerca de las cuales no se toman medidas aun, para resolverlas.

En un simple calculo que pudiera considerarse de “bodeguero” pero fácilmente demostrable, al País ingresan solo por vía de las remesas no menos de 2000 millones de dólares por año. Para simplificar, serian no menos de 2000 mil millones de CUC, equivalentes al cambio de CADECA a 48 mil millones de CUPesos en un ano.

Ese dinero entrando en circulación en un solo año, equivale a varias veces el incremento salarial que se acaba de realizar al sector presupuestado de la economía y es el origen y causa principal de la inflación.

Los cálculos que se han realizado y publicado por economistas cubanos y publicaciones extranjeras sobre el monto de remesas anuales recibidas por las más diversas vías por cubanos residentes en el País, oscilan en cada uno de los últimos cinco años, entre 3200 y 2000 millones de dólares por año, unos años más y otros menos, pero nunca menos de 2000 millones de dólares por año.

Sobre estas bases, es muy probable que en los últimos cinco años hayan ingresado al País remesas por un total de 10000 millones de dólares. Llevados a la tasa de 1 dólar igual a 1 CUC, han ingresado 10000 millones de CUC. Aplicando una tasa de 1 CUC igual a 24 CUP, el monto ingresado asciende a 240 mil millones de pesos.

En esos cinco años, el PIB producido por la economía ascendió a 456033 Millones de pesos, y en 2018  el PIB a precios corrientes ascendió a 100023 millones de pesos (1). Las remesas ingresadas en cinco años,  según el cálculo estimado representan más del 50% del PIB producido en el quinquenio y 2,4 veces más que el PIB del 2018.

Claro que ese enorme monto de recursos monetarios no está uniformemente distribuido. Hay una mayoría de la población que carece de los recursos suficientes para adquirir lo necesario para mantener debidamente a su familia y una minoría con exceso de recursos monetarios ociosos, que no los puede invertir legalmente porque la legislación no se lo permite y opta por acumularlos esperando una legislación que no llega.

Asumiendo con criterio amplio, que el 50 % de ese monto ingresado al País proveniente de las remesas haya sido gastado en compras por la población más necesitada en las Tiendas recaudadoras de divisas o invertida por Trabajadores por Cuenta Propia en pequeños negocios o el sector inmobiliario, quedarían de lo ingresado por remesas en cinco años según un cálculo estimado que hago, por lo menos 5 mil millones de CUC en circulación, que llevado a CUP serian 125 mil millones de pesos, un 25% superior al PIB alcanzado en el 2018. No incluyo en este cálculo, para hacerlo más sencillo y comprensible, las remesas recibidas antes del 2014 ni los ingresos recibidos en divisas por la población que alquila habitaciones para el turismo, ni lo que reciben en CUC por sus servicios a turistas los Trabajadores por Cuenta Propia en especial en la red comercial en la que han invertido.

Esa es la causa principal, en mi modesta opinión, de la inflación que padece la economía, generadora imparable de ofertas con supuestos altos precios, sobornos incontrolables y fuente de obtención de medios de vida sin necesidad de trabajar en algo útil,  para un estimado (que es mío) de 2 millones de personas en edad laboral.

La misión de la banca cubana no puede ser solo captar los recursos monetarios temporalmente libres de las instituciones de propiedad estatal, sino captar los de toda la economía. Y todo parece indicar que los recursos monetarios en manos de una parte de la población, que pueden ser utilizados como capital de inversión en la economía nacional, están solo presionando sobre el consumo, sin producir y sin generar riquezas para el País.

Pienso yo que poner límites de 10 mil CUC o 50 mil CUP para depósitos bancarios de futuros clientes, que en la actualidad, entre ellos  deben estar haciendo transacciones “horizontales”, sin pasar por banco alguno, de cientos de miles de CUC y entre todos acumulan recursos monetarios, capitalizables, de no menos de 5 mil millones de CUC, no tiene mucho sentido económico. Quizás no habría que estar preguntando demasiado por el origen de los fondos, y solo exigir la firma de una declaración jurada donde se responsabilice por el carácter licito, sobre todo para cubrirse el banco de que no lo utilicen para lavado de dinero del exterior. A partir de eso facilitar la apertura de cuentas en las dos monedas, sin más restricciones cuantitativas. E incluso, podría ser beneficioso bonificar cuentas bancarias que mantengan un monto importante sin extraer durante un periodo.

Por supuesto que la verdadera solución, la  que permitirá poner en función del desarrollo del País, toda esa enorme reserva de dinero, que se ha acumulado en manos privadas,  sin utilización productiva actualmente, será aprobar la legislación para las PYMES. Eso sí permitiría al banco situarse en el centro de las operaciones financieras de esas empresas privadas y asegurar como ocurre en todas partes, el control financiero de las mismas, pues también es mi opinión que no debe ser el Ministerio de Finanzas quien se encargue del control financiero de las empresas privadas.

En resumen, considero, que una tarea impostergable para nuestro sistema bancario, es no descansar hasta que la mayoría del dinero líquido del País, que incluye inexcusablemente el de la empresa privada y de la población, se encuentre depositado en cuentas bancarias y a partir de ello que asuma las funciones de financiar directamente o participar junto con la banca extranjera en la financiación de las inversiones para el desarrollo. Para que haya desarrollo en el País, la Banca Nacional no puede ser subdesarrollada. Sera necesario que opere con la misma eficiencia y nivel de equipamiento tecnológico con que los bancos operan en cualquier parte del mundo.  El dinero para ponerse al nivel de la banca mundial en capacidad de servicio y profesionalidad tiene que salir de lo que cobra por sus servicios y de una parte pequeña de los intereses que cobra por sus préstamos.

Joaquín Benavides

30/09/2019

Notas

(1). Anuario Estadístico 2018. Cuentas Nacionales. ONE!

 

Este texto fue publicado originalmente en el blog El Estado como tal y su autor es Joaquín Benavides (Economista. Especialista en comercio internacional y en finanzas). Se reproduce íntegramente en elToque con la intención de ofrecer contenidos e ideas variadas y desde diferentes perspectivas a nuestras audiencias. Lo que aquí se reproduce no es necesariamente la postura editorial de nuestro medio.