Luego de que el Ministerio de las Comunicaciones (MINCOM) anunciara los nuevos reglamentos que a partir del 29 de julio regirán las diferentes modalidades de redes alámbricas e inalámbricas de alta velocidad en el país, la expectación y el descontento crece a partes iguales entre varios jóvenes holguineros.

En las resoluciones 98 y 99, del MINCOM no se reconoce la infraestructura creada por ellos. Desde hace ocho años se integran en una especie de cibercomunidad, bajo sus propias reglas y sin la intervención estatal. De acuerdo con las regulaciones quedará ilegalizada la red HLG que, según sus administradores, conecta a más de 8 mil personas y se extiende en un radio de 9 Km en esta ciudad nororiental.

Para Raúl Fonseca, de 22 años y estudiante de Derecho, constituye una medida unilateral del Gobierno “que otra vez se coloca de parte del monopolio de ETECSA y no del ‘pueblo’”. Si bien es cierto que “autoriza el uso de redes de datos [privadas] al interior del domicilio o de una manzana, se prohíbe la conexión punto a punto y el cableado sobre la vía pública, lo cual fragmentará la gran red HLG, condenándola a su desaparición”.

“Cuando supimos la noticia lo primero en lo que pensamos fue en protestar”, dice Josué, de 19 años. “Ideamos un recorrido desde el Parque Infantil (Rubén Bravo) hasta los alrededores del edificio de ETECSA en la calle Martí. La distancia era corta, pero céntrica”.

“Muchos se nos unieron rápidamente -insiste- Sin embargo, los administradores nos sugirieron que “por el futuro de la red” los mejor era que abandonáramos la idea porque podría ser interpretada como un acto contrarrevolucionario”, asegura el muchacho.

Antes, habían intentado recoger firmas y llevarlas a la Asamblea del Poder Popular, pero como la mayoría de los firmantes eran menores de edad, Josué dice que les dijeron no tendrían validez.

“Nos conformamos con hacer una marcha virtual en Warcraft donde Ordaz y Alianzas se unieron, marchando sobre mamuts por la ciudad flotante de Dalaran.”

El abrupto fin de una red cubana de gamers

Atravesar el espejo

Cuando el Gobierno cubano dice que no se permitirán “contenidos que puedan afectar la integridad y seguridad de la nación ni información contraria al interés social, la moral y las buenas costumbres”, está estableciendo las reglas del juego, analiza Humberto, profesor universitario de 31 años.

Héctor Cruz, youtuber de 24 años, lamenta que el MINCOM arguya que con este paso se aumentarán los canales de comunicación entre las personas y el acceso de los ciudadanos a las nuevas tecnologías. Puesto que “el mensaje es sumamente contradictorio con la realidad del país”.

Recién egresado de Ingeniería Eléctrica, Héctor califica de “incongruente” que las regulaciones se basaran, entre otras cosas, en los efectos nocivos que producen las radiaciones no ionizantes: “No creo que en Cuba ya se pueda hablar de una saturación del espectro radioeléctrico cuando, por ejemplo, ahora es que el país importará radio bases de cuarta generación. Además, no son ondas radioactivas”, dice y se echa a reír.

En este sentido, coincide Reytel Pérez, ingeniero nuclear y máster en radiofísica del Hospital V. Ilich Lenin, quien compara las potencias máximas de las antenas con la suma de una tostadora eléctrica y un microwave: “No ionizante quiere decir que la onda no tiene suficiente energía para arrancarle electrones al átomo y dejarlo ionizado, como es el caso de los rayos Gamma y X. No hay estudios que demuestren fehacientemente la malignidad de estas ondas electromagnéticas. Si no ionizan, no hacen daño”, esclarece.

¿Son las redes comunitarias una solución para que bajen los precios de Internet en Cuba?

Al decir de Raúl Fonseca, el trasfondo de estas restricciones no es solo económico sino también político: “El propio sentido de comunidad de la Red preocupa a las autoridades. Con semejante número de usuarios interconectados se podría hacer un referéndum”, asegura con cierto dejo irónico.

El youtuber Héctor Cruz se muestra optimista. Confía en que deberá surgir una alianza entre la HLG y ETECSA en forma de cooperativa u otra forma de gestión no estatal.

Amneris Esparza, poco a poco, ha ido “desconectando” a sus vecinos tras conocer las nuevas regulaciones del MINCOM. Teme que entradas en vigor, le decomisen los equipos que adquirió “con su propio esfuerzo”. Foto de los autores (eltoque.com)

Amneris Esparza, poco a poco, ha ido “desconectando” a sus vecinos tras conocer las nuevas regulaciones del MINCOM. Teme que entradas en vigor, le decomisen los equipos que adquirió “con su propio esfuerzo”. Foto de los autores (eltoque.com)

¿La finalidad es ordenar el espacio radioeléctrico o limitar su uso?

En la Dirección Territorial de la Unidad Presupuestada Técnica de Control del Espacio Radioeléctrico (UPTCER), su directora Yanisbel Vigueras evade la interrogante: “Nosotros no fiscalizamos, nos limitamos a tramitar”.

Son los inspectores de la Oficina Territorial de Control del MINCOM (OTC) los que fiscalizan y los encargados de aplicar las contravenciones contenidas en las nuevas normas, que van desde multas y decomisos de equipamientos hasta la privación de libertad de acuerdo con las disposiciones legales vigentes.

El objetivo de las regulaciones no es para nada limitar, alega Pablo Ávila, especialista principal de la OTC en Holguín: “Es organizar mejor el espectro para poder avanzar en todo lo que quiere el pueblo que es informatizar la sociedad”.

“Si estás organizando, estás limitando al mismo tiempo. Regular es establecer límites, una cosa está ligada a la otra”, agrega Yanisbel.

Según Ávila, las personas naturales no pueden tener redes metropolitanas, “que es en definitiva lo que es HLG. Cuando hablamos de bandas de enlace ya nos referimos a redes-transporte. En Cuba el único operador de telecomunicaciones, por concesión, es ETECSA”.

-¿Cuán saturado está el espectro radioeléctrico?

“No hemos hecho un estudio de saturación de espectro”, admite la directora de la UPTCER.

-Entonces, ¿cómo es posible que se conciba una regulación como la 98 y 99 sin hacer un estudio de esa naturaleza?

“Nosotros no legislamos”, aclara y se encoje de hombros.